La Riña - ESD262 - El Sol Digital
La Riña – ESD262

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Las recientes declaraciones de Pablo Iglesias atacando a los periodistas que publican lo que no le interesa al dirigente de Podemos, siguen dando de sí. Según Víctor de la Serna en El Mundo del pasado 15 de julio, Iglesias venía a decir que si un periodista dice o publica algo que molesta a otro ciudadano, éste tiene derecho a responder cometiendo un delito, es decir «naturalizando» el «insulto». El insulto, definido también como delito de injurias, está regulado en el artículo 208 del Código Penal español y consiste en «la acción o expresión que lesiona la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación».

De la Serna también aporta datos del estudio La libertad de prensa en España durante la Segunda República, de Pilar Higuera García (Universidad de Cantabria, 2019). Leemos, textualmente, de dicho trabajo para comprender mejor la significación histórica de la libertad de prensa para los comunistas, corriente ideológica de la que se reclama Iglesias:

«En Alicante, el 20 de febrero, el edificio de Más, órgano de la CEDA alicantina, fue asaltado e incendiado y quedó completamente destruido. También en Alicante sufrieron daños el diario católico Día, que hubo de parar de trabajar hasta el 2 de abril, y Diario de Alicante, de cuya caja de caudales desaparecieron 39.000 pesetas. En Murcia, el mismo día, el 20 de febrero, fueron atacados La Verdad, cuyas máquinas quedaron destrozadas, y Levante Agrario, cuyo propietario cedió lo que pudo ser salvado a los trabajadores para que trabajasen por su cuenta a partir de aquel momento. En Málaga hubo un intento de asalto a La Unión Mercantil y, en Pontevedra, el Diario de Pontevedra fue apedreado. El 10 de marzo, el Ideal de Granada fue quemado por completo ante la pasividad de los bomberos. A consecuencia de este incidente, el diario no pudo reaparecer hasta el 23 de junio. Mejor suerte corrió La Voz de Asturias que, tras dos intentos, las fuerzas del orden lograron evitar su quema. El 22 de febrero, El Faro de Ceuta desapareció entre llamas. Ese mismo día, en Jaén, La Mañana fue aplastado y su maquinaria destruida. En marzo, el intento de asalto al Diario de Navarra dejó un conteo de diez heridos y dos muertos. El día 13 de marzo fue el turno del diario madrileño La Nación, que quedó reducido a escombros. Ese mismo día, Abc y Siglo Futuro lograron escapar a la destrucción. El Diario de La Rioja, de Logroño, fue asaltado e incendiado. A pesar de sufrir grandes daños pudo volver a aparecer, aunque compuesto a mano. En El Correo Catalán también se produjeron daños importantes así como en el Diario de Albacete. En abril continuaron los atentados de este tipo sufridos por El Correo de Lleida, El Guadalete, de Jerez de la Frontera, así como el Diario de Jerez y Claridad, que sufrieron graves daños».

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