La Sonrisa de Gioconda - ESD113 - El Sol Digital
La Sonrisa de Gioconda –  ESD113

La Sonrisa de Gioconda – ESD113

Hace tiempo que estoy tomando conciencia de un hecho evidente y nefando: estamos siendo los españoles medios sistemáticamente desvalijados por diversos colectivos. Independientemente de los corruptos y corruptores, que saquean las arcas públicas en cantidades astronómicas, evaluadas entre 70 y 80 mil millones de euros anuales, están los que defraudan a Hacienda haciendo que paguemos los demás lo que ellos hurtan, cayendo así el peso del gasto público en los más débiles económicamente: aquellos que no se pueden esconder porque reciben sus ingresos a través de una nómina. Y también nos esquilman los que deben cantidades ingentes, que han sido hechas públicas y, en muchos casos, no sabemos bien por qué, les ha sido permitida esa deuda, cuando a los demás se les embarga en cuanto deben lo más mínimo. Entre ellos están clubes de fútbol famosos y jugadores de primera línea. Pero entre estos también hay grandes defraudadores, que ahora están siendo llevados ante la justicia. Y aquí no acaba la lista: faltan muchas grandes empresas de diversos sectores. Muchos Bancos que cobran comisiones declaradas ilícitas, pero siguen exigiéndolas. Y los que han colocado las preferentes, arruinando a muchos pensionistas, o han vendido fraudulentamente acciones de sus entidades. O el oligopolio de las eléctricas, que ha subido los precios, al parecer de manera no muy legal, desde que comenzó la crisis en un 60 por ciento: el doble de toda la zona euro. Y así tenemos una de las tarifas más altas de esa zona, que los más débiles no pueden pagar y que están muy por encima de las de otros países con mayor poder adquisitivo. Y además se impide o grava el que haya energías alternativas con el impuesto al sol. Y está también el sector de las farmacéuticas con precios en sus productos que muchas veces son infinitamente superiores al coste. Y lo que es más grave: sin investigar aquellas enfermedades que por raras no son rentables económicamente. Antes eran las universidades las que las investigaban, pero ahora no les es posible al habérseles reducido o eliminado los medios para hacerlo. Podría continuar la lista, pero me falta espacio. Seguro que muchos tienen otros casos. Y la pregunta es ¿hasta cuándo podremos soportarlo?

Richerdios

CABRA DE LUNA ABOGADOS

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