La Sonrisa de Gioconda - ESD140 - El Sol Digital
La Sonrisa de Gioconda – ESD140

La Sonrisa de Gioconda – ESD140

Tras el paso del temporal de nieve denominado la bestia del este -que aún está dando sus últimos coletazos y que ha provocado las mayores nevadas de la temporada, incluso llegando a la Andalucía interior y las costas en Cataluña y el Cantábrico, entre otros lugares-, es ahora la borrasca Emma la que nos está barriendo en confluencia con la bestia del este. Emma ha producido lluvias intensas en todo el país y además vientos huracanados y olas de gran altura en los mares del norte, del sur y del levante. Parece que todas las fuerzas de la naturaleza se han unido para producir efectos distintos según las zonas de España y de otros países, pero, en algunos casos, desastres naturales importantes en varias de ellas. No es que estos fenómenos sean insólitos, pero sí de manera tan conjunta e insistente. En nuestra Málaga ha habido importantes lluvias, que no son aquí tan extrañas y no han llegado por fortuna a equipararse a otras anteriores de efectos desastrosos, salvo en ciertas partes de las costas. No se sabe bien si todos estos fenómenos de deben al calentamiento global, pues no son extraordinarios por separado, aunque sí lo son por la coincidencia de varios de ellos. En todo caso, es evidente y nadie lo puede negar, el efecto invernadero; y, si no, que se lo pregunten a algunos estados isleños de Oceanía como Vanuatu o Tuvalu, que están en trance de desaparecer bajo las aguas del deshielo antártico a corto o medio plazo. De ellos ya me ocupé en otra columna. Y, algo curioso: por el deshielo se ha puesto al descubierto un centro atómico norteamericano oculto en Groenlandia desde la guerra fría. Aquí, de momento, no corremos peligro inminente de desaparecer, pero nuestros descendientes sí verán las consecuencias de esta falta de previsión de todos y en especial de algunos estados que se comportan como verdaderos energúmenos en su inconsecuencia criminal. Y volviendo a España, la lluvia que sigue cayendo, en general mansamente, está siendo muy beneficiosa para el campo y las reservas hídricas en los pantanos, aunque a algunos, como los dueños de chiringuitos gaditanos, no les haga ninguna gracia. Y es que, como vulgarmente se dice, nunca llueve a gusto de todos. Richerdios.

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