La Sonrisa de Gioconda - ESD168 - El Sol Digital
La Sonrisa de Gioconda – ESD168

La Sonrisa de Gioconda – ESD168

Después del paréntesis de los hechos de la dictadura más sobresalientes, volvemos a la transición a la democracia. (sigue). En aquella transición debemos destacar el comportamiento de muchos que, conocida su ideología opuesta a la dictadura incluso, se mantuvieron en posturas cómodas y acomodaticias salvaguardando su puesto; y desde la barrera, y en ocasiones más lejos, desde los tendidos, contemplaron la lidia sin bajar al ruedo, aunque algunas veces les instasen para ello solicitando su ayuda o su colaboración, los que ponían en peligro cada día su estabilidad profesional y su seguridad y libertad. Y fueron varios de esos tapados y encubiertos los que una vez descabellado el toro de la dictadura, se constituyeron luego en presidentes de la lidia del otro toro, el de la democracia, apareciendo como fantasmas escondidos y ocupando los cargos de mayor responsabilidad, haciendo ahora recordatorios y blasonando de sus supuestos y atrevidos méritos en la lucha, de los que nadie sino ellos mismos sabía; o bien, más hábiles, se callaban sus inexistentes hazañas, dejando con discreción que sus adláteres las manifestaran y con el silencio las daban por reales, apareciendo así como servidores ocultos y arriesgados de la causa, modestos y humildes. Y lo más curioso era que los significados en la lucha peligrosa y expuesta fueron después los que quedaron en el ostracismo, relegados por la caterva de oportunistas que, como en todos los cambios de situación, comienzan a colocarse de antemano con rara habilidad, y a menudo de la mano de alguna amistad con la que intercambian favores, en posiciones propicias para ser luego los elegidos en la carrera por alcanzar el poder. Para la mayoría no fue ese el incentivo que les movió a proceder como lo hicieron; y, aunque se les tildara de quijotes, lo cierto es que actuaron de esa forma, romántica y desinteresada movidos en exclusiva por sus acendradas y anheladas ideas de libertad y justicia, sin esperar recibir premio alguno por los desvelos y los riesgos. Y se esforzaron todo el tiempo de la lucha, que fue larga y compleja, por derribar el tendal que motivaba las sombras, y salir por fin a la abierta luz de una democracia ganada a pulso y por la acción de muchos, aunque ni siquiera en el tiempo presente llegara a satisfacerles por completo dadas sus carencias, sus defectos, sus faltas y sus inconsistencias todavía. (seguirá). Richerdios.

CABRA DE LUNA ABOGADOS

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