La Sonrisa de Gioconda - ESD170 - El Sol Digital
La Sonrisa de Gioconda – ESD170

La Sonrisa de Gioconda – ESD170

Terminábamos la columna anterior en la lucha contra el terrorismo yihadista (sigue). En tanto sucedía todo lo relatado la pasada semana, en España sufríamos un gran paso atrás en la recién estrenada democracia con el asalto al Congreso de los Diputados, en la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, tras la dimisión del anterior y primer presidente de la nueva etapa Adolfo Suárez. Y seguidamente la desintegración de la UCD presentida y esperada. El golpe militar lo ejecutaron Antonio Tejero y sus secuaces. Caso de haber triunfado el baño de sangre podía haber sido importante en los días subsiguientes; sobre todo por las purgas que tal vez hubieran realizado los vencedores desde el poder, con seguridad compartido con algunas figuras políticas de relieve y de diferentes tendencias, que lograron emboscarse después; pero también por la reacción de los opositores que, como aquel grupo de exaltados compañeros, no hubieran aceptado de buen grado la situación. Para felicidad de la mayoría la rebelión fracasó y se frustraron las expectativas de unos cuantos militares y de no pocos civiles que les apoyaban; unos, ciegos o desinformados, arriesgándose con indudable arrojo y temeridad a dar la cara, y otros, con innegable cobardía, desde las sombras del anonimato. Y aquel suceso trajo consigo como reacción, poco tiempo después, el aplastante triunfo del socialismo de Felipe González, ya abandonado el marxismo, cuyo gobierno, tras nuestra entrada en la comunidad europea, primero cambiaría la faz del país convirtiéndolo en un estado moderno y con apreciables niveles de desarrollo, para, años más tarde, defraudar a la mayoría de los españoles con reiterados y vergonzosos escándalos de corrupción y espolios manifiestos y descarados; y lo que era peor, con los asesinatos de Estado lamentables y falaces de los grupos armados de liberación, por los que, aunque muchos de sus autores fueron condenados tiempo después a penas de prisión, nunca pagó sus culpas el máximo responsable. Se sucedieron y alternaron gobiernos de unos y otro signo, en tanto nuestro país había logrado por fin el anhelado ingreso en la Comunidad Europea. Pero de este y otros extremos nos ocuparemos la semana próxima. (seguirá). Richerdios.

 

CABRA DE LUNA ABOGADOS

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