La Sonrisa de Gioconda - ESD115 - El Sol Digital
La Sonrisa de Gioconda – ESD115

La Sonrisa de Gioconda – ESD115

Continúo con el asunto de la entrega última, porque ha habido reacciones en mi red social. Muchos creyentes confunden su fe con el total significado del vocablo fe. Es lo que se denomina sinécdoque, o sea tomar la parte por el todo. De las nueve acepciones que da la RAE del término, solo dos tienen matiz religioso; las demás son profanas. También se define la buena fe en contraposición naturalmente a la mala, así pues: si hay una buena fe es que también hay una mala. Pero incluso dentro de las religiones hay diferentes clases de fe según las creencias de cada uno. Y existe el paganismo, que es la creencia en varios dioses, hoy ya en práctico desuso, salvo en pueblos primitivos, pero que era, y es, también, una fe en diversas deidades. Como lo es, y quizá extrañe, el ateísmo, que es asimismo una fe en que nada existe superior y el alma no es inmortal, lo que no es lo mismo, pero va unido en general. En la historia de las religiones podemos encontrar múltiples ejemplos de cómo la fe ha llevado a subvertir los valores. En el cristianismo se han dado varios de la fe mal entendida, que ha conducido, por la “mala fe”, a hacer limpiezas religiosas y eliminar a los infieles, a los heréticos, o a todos los que no comulgasen con la misma fe que los dirigentes religiosos habían impuesto. La inquisición, las purgas de Calvino, etc. Pero igual ha sucedido con las demás, y, entre ellas, el islamismo ha sido en épocas, y en nuestra tierra, el más tolerante y en etapas posteriores el más integrista; y en cierta forma aún persiste esa creencia entre muchos de ellos. Mahoma fundó una religión que era sobre todo imperialista y le permitió hacerse con multitud de estados en menos de una centuria. No quiero decir que ahora los musulmanes sigan la misma línea en general, pero sí los yihadistas, que tienen la idea de la guerra santa, o la yihad, como bandera, y pretenden acabar con los que no piensan como ellos, aunque sean musulmanes, pero no sigan su idea: fanática y otra vez imperialista. Y eso también es una fe, aunque sea mala y utilice medios execrables. Es en parte política; y también religiosa, pues son adoctrinados sus seguidores, en general espíritus poco cultivados, aunque hay excepciones, que resultan así más fáciles de manejar; y se les ha inculcado la fe en que, en el más allá, van a entrar en el paraíso de forma inmediata si se inmolan por ella. Los yihadistas tienen fe, si no, no se suicidarían; aunque sea una mala fe por lo dañina para el mundo y para ellos mismos.

Richerdios.

CABRA DE LUNA ABOGADOS

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