“La única solución y esperanza está en la ciencia, la vacuna o un medicamento que cure y que se produzca antes de Semana Santa” - El Sol Digital
“La única solución y esperanza está en la ciencia, la vacuna o un medicamento que cure y que se produzca antes de Semana Santa”Gonzalo Fuentes

“La única solución y esperanza está en la ciencia, la vacuna o un medicamento que cure y que se produzca antes de Semana Santa”

Gonzalo Fuentes, responsable estatal de Hostelería y Turismo de la Federación de Servicios de CCOO

¿Cómo ve la situación de los trabajadores del sector de la hostelería?

Hemos vivido muchas crisis, porque la hostelería es un sector muy sensible y cualquier cosa le afecta. La crisis de 1979, de 1982, después llegó la crisis de 1992, que fue una crisis dura para la hostelería porque se juntó con la crisis económica de 1993 y en la Costa del Sol solo había un cartel por todos lados, For Sale (Se Vende). Hubo cierres de hoteles y tuvimos que hacer una marcha desde Estepona andando, que la prohibió el gobernador civil, Rodríguez Caracuel, pero salimos adelante y conseguimos un plan de choque para la Costa del Sol y conseguimos también una Mesa del Turismo estando Paco Oliva de Consejero de Trabajo. Y después hemos tenido la crisis de 2008 que ha afectado a muchos sectores más y el crecimiento se para porque es todo muy sensible. Yo he sido muy crítico y he escrito mucho sobre el tema en el aspecto de que cuando aquí se decía más turismo, más bares, más restaurantes, etc… yo siempre he hecho un análisis muy crítico de que todos los huevos en la misma cesta no tienen cabida y que todo tiene unos límites. Me acuerdo, dos meses antes de la pandemia, que tuve un debate en la televisión. En un momento de la entrevista pregunta el periodista cómo iba Málaga capital. Evidentemente, yo como ciudadano malagueño, que me he formado en Málaga y llevo trabajando 45 años aquí, que he visto la evolución de Málaga, implicado en la política en primera línea, como responsable de hostelería formado en el Málaga Palacio y escuela de hostelería, a los 29 años ya era secretario general de la hostelería de Málaga, durante 21 años responsable de la hostelería y turismo de Málaga, siempre he estado vinculado a Málaga y al Málaga Palacio, de hecho he sido y sigo siendo presidente del comité de empresa y he tenido que estar a pie de obra porque la moqueta hay que saber pisarla pero el empedrado también. Bueno, pues en ese debate yo dije que Málaga tenía un problema y es que podía morir de éxito, evidentemente nunca llegué a mencionar lo que iba a pasar con la Covid, pero siempre me preocupaba mucho que la economía de Málaga dependiera más del sector servicios o del turismo como motor. Siempre he pensado que había que tener un modelo mixto y que, además, ese modelo tenía que basarse en la calidad y no la cantidad. La visión del empresariado y del capital de aquí es siempre de corto plazo. Nunca se ha puesto en valor la profesión de la hostelería, un camarero no es cualquiera, un cocinero no es cualquiera, y yo me he preocupado mucho por dignificar el sector. Y en el debate se decía que Málaga necesitaba más hoteles, más bares y más tonterías. Esa turistificación que hemos tenido ha traído realmente problemas. El primero es que se ha convertido en un sector de paso. Un camarero, un cocinero era un señor, una profesión de orgullo y disfrute. Daba muchos conocimientos de cultura, de trato con la gente, de psicología…

Cuando llevamos diez años de récord turístico que parecía que nunca se iba a acabar, todo tiene un límite. Digo esto porque la pandemia no estaba en el guión, pero ha llegado en un momento en el que estábamos con una infraestructura montada, unas empresas que han crecido más de la cuenta, donde los productos de inversiones gracias a la bonanza de los últimos años en la hostelería ha entrado a saco en el sector, unos alquileres súper altos en locales de restauración, comercio o los propios inmuebles de los hoteles que la mayoría son de fondos de inversión y hay que pagarles, un modelo basado mucho en niveles especulativos y no en un modelo sostenible en el tiempo, y todo basado en un crecimiento por encima de sus posibilidades a nivel general. Ahora nos encontramos con que, por un lado, no hay turistas, Málaga va a ser de las más afectadas en el conjunto del Estado junto a Canarias y Baleares porque dependen mucho del turismo internacional. La parte negativa es que cómo está todo montado para el turismo internacional, ahí tenemos el ejemplo del centro de Málaga, tenemos cero turistas. El turismo nacional no puede nunca cubrir ese hueco que deja el internacional, hablamos de 85 millones de turistas internacionales. A eso añadimos una situación de crisis económica de los ciudadanos de aquí de Málaga y de Andalucía y es la tormenta perfecta para vivir una situación que no sabemos cómo va a terminar. Hay que tener en cuenta que este invierno se van a cerrar prácticamente todos los hoteles de la Costa del Sol, cuando en Málaga siempre se ha mantenido un 50 por ciento de los hoteles abiertos, que la temporada turística ha sido la más corta de los últimos años con diferencia, donde hemos vivido un verano muy complicado y con muchos errores porque, de nuevo, la avaricia rompe el saco y hemos pasado de un confinamiento duro, al cien por cien al día siguiente.

El único debate que hemos tenido con la Junta de Andalucía y con los empresarios era cuando se decía que se mantuvieran los horarios de apertura de los bares y no que se han ampliado. He tenido este verano muchas reuniones con muchos técnicos sanitarios para revisar los protocolos y entonces tenía mucha información de cómo actuaba el Covid. Pero llega julio, ese ansia por salir, fase 2, todos a la calle. Yo siempre he dicho que la salud es lo primero, si no hay salud no hay economía, ni comercio, ni turismo, ni ocio, ni nada. Entonces, teníamos que haberlo hecho de una manera sostenida y seguramente hubiésemos tenido mejor verano del que hemos tenido y convencido de que no tendríamos el índice de contagios tan alto que tenemos aquí. Turistas no hay ni se les espera. La única solución y esperanza está en la ciencia, la vacuna o un medicamento que cure y que se produzca antes de Semana Santa. Es muy complicado, porque ahora mismo es cierto que en este contexto muchas empresas están descapitalizando, afortunadamente en esta crisis hemos aprendido que hay que salvar a las empresas y los empleos, y para eso los instrumentos de los créditos ICO de ayuda al autónomo o los ERTEs han creado un paraguas para que nos metamos debajo de él e invernar. Todo va a depender de si esta situación es para el corto plazo o va a tener una trayectoria más larga. Y me preocupa también que otra vez estamos volviendo a que la salida al turismo es la construcción. El fondo de inversión de tipo hotel ha dado en los últimos diez años una rentabilidad histórica, y conozco balances de muchos hoteles y muchas compañías y se ha ganado más dinero que nunca, cosa de la que yo me alegro. En muchos casos es verdad que se ha invertido en los hoteles y se han modernizado, pero en otros casos ha sido para expandirse, pero con una dependencia absoluta de que muchos de los hoteles españoles han vendido sus inmuebles a fondos de inversiones, entonces es una situación complicada.

 

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