Ignacio Gómez de Liaño: “Estamos en una época de liquidación del pensamiento político”

Ignacio Gómez de Liaño: “Estamos en una época de liquidación del pensamiento político”

Poeta, novelista, filósofo y profesor

Ignacio Gómez de Liaño es uno de los pocos intelectuales vovos capacitados para hablar de materias tan dispares como las neurociencias o las relaciones entre Oriente y Occidente.

El autor de libros como Los juegos del Sacromonte y El camino de Dalí nos da su opinión sobre el panorama político actual poniendo el acento en las nuevas políticas emergentes como Podemos. Habla con voz firme y opinión crítica, fundamentada en años de sólido trabajo y complementada durante sus numerosos viajes a lugares como China, India y Japón.

 

-¿Crees que la evolución de nuevas fuerzas políticas como Podemos, o el acceso de Syriza en Grecia traen un nuevo pensamiento político?

-Yo no veo ningún nuevo pensamiento político, la forma de pensar que se observa en nuevas formaciones más bien remite a pasados muy arcaicos, por ejemplo al concepto de revolución del tipo marxista.

No hay propuestas concretas de tipo político y cuando hay algún tipo de propuesta concreta, me refiero sobre todo a Podemos y lo que hay en torno a Podemos, son propuestas de las que no cabe esperar que se remedien los problemas que tiene nuestra sociedad.

Estamos en una época de liquidación del pensamiento político. No me refiero al pensamiento político que exista en la cabeza de minorías, sino en general al que se encuentra en los grupos políticos porque tampoco se puede decir que los grupos políticos de más solera en la España actual, como pueden ser el Partido Popular o el PSOE tengan un bagaje ideológico muy potente.

 

-¿Este nuevo escenario se acompaña de una nueva estética y de una nueva ética o tampoco aquí encontramos ninguna novedad y es más de lo mismo?

-No se ve ninguna novedad en el terreno socio-político respecto a formas estéticas del vanguardismo de los años sesenta, setenta, o ya de lo que fue la movida en los ochenta. Tampoco se puede decir que haya una vuelta estética a fórmulas digamos del siglo XX, como el arte constructivista, el informalismo tachista, o el conceptualismo, por ejemplo.

Creo que estamos más bien en una época de grandes saldos de la cultura estética y ética. Tampoco he visto una renovación ética importante en nuestro tiempo. Es posible que donde si se ve una renovación es en las nuevas tecnologías tipo internet, estos nuevos canales de comunicación.

 

 

[quote font_size=”18″ bgcolor=”#” color=”#000000″ bcolor=”#ecbe2d” arrow=”yes”]”Estamos en una época de grandes saldos de la cultura estética y ética”[/quote]

 

 

-¿Es una coincidencia con la revolución digital la aparición de estas fuerzas o es producto de la globalización o de alguna otra causa?

-Yo creo que influye. No creo que estas nuevas fuerzas políticas, tipo Podemos, Ciudadanos, u otras de ese género, sean fruto de esas tecnologías porque las tecnologías no tienen una ideología social y económica concreta, pero lo que es cierto es que esas nuevas tecnologías han influido enormemente en la consolidación. Un ejemplo es el caso de Podemos, sobre todo en relación con la televisión.

Estamos en un tiempo más mediático, por eso vemos que surgen grupos y adquieren poder en muy poco tiempo. Eso es un efecto mediático de los nuevos sistemas de comunicación, pero por lo mismo también pueden caer en muy poco tiempo, lo hemos visto en el caso de UPyD.

Es cierto que el nuevo sistema de comunicaciones, sobre todo con la tecnología de la información, influye mucho pero no ha aportado ninguna ideología. Si acaso ha contribuido a dar demasiada importancia al momento presente, a lo etéreo, en contraste con el pensamiento profundo de las cosas, que lleva su tiempo.

Desgraciadamente, yo creo que los partidos políticos se están instalando mucho en general, incluso los tradicionales, en el momento, en el “presentismo”, con lo cual no se puede decir que proporcionen una perspectiva de futuro.

 

-Se ha comparado lo que sucede en la actualidad, mediante una metáfora, con la caída del Imperio Romano, con la decadencia en este sentido. Se habla de los nuevos bárbaros que no cruzan en este caso las fronteras del Rhin. ¿Esto es mérito de las nuevas fuerzas o demérito de las que estaban y están todavía instaladas? ¿Viene de la corrupción que había?

-Pienso que se complementan. El sistema democrático occidental estaba tan dañado por su falta de capacidad para responder a los problemas reales de la sociedad, y por otras circunstancias, que ha facilitado la emergencia de esos nuevos valores, por ejemplo, la importancia que tiene el fundamentalismo musulmán en la Europa actual.

 

Este es un fenómeno de los últimos treinta o cuarenta años. Nadie lo hubiese imaginado hace medio siglo. Es verdad que es justamente hace sesenta años cuando se pusieron las bases, sobre todo con la política de Helmut Kohl y los alemanes, para llegar a esta especie de combinación: ustedes aceptan que mandemos nuestros gestores y nuestras tecnologías a los países musulmanes y ustedes nos envían sus materias primas y su mano de obra.

Entonces, claro, nos hemos encontrado con que han aparecido en Europa unas nuevas comunidades de millones de personas para las cuales los valores fundamentales son los del profeta, el de la religión musulmana en concreto. Esto para mí representa, digamos, a los nuevos bárbaros. No digo que todos los musulmanes sean bárbaros, ni mucho menos, pero sí hay un caldo de cultivo especial en el Islam, por lo menos en el Islam de estos últimos 20 años, que me permite hacer esta afirmación de que representan lo más parecido que puede darse a lo que fue la invasión bárbara.

Pienso que ése es un ejemplo bien claro de cómo el momento actual puede parecerse al del final del imperio romano cuando empiezan a surgir diferentes sectas religiosas, sobre todo las de tipo cristiano que querían supeditar completamente Roma a su propia ideología.

 

-Este nuevo mundo musulmán conlleva un gran antisemitismo, como se puede comprobar en los atentados a los judíos en Francia, la salida de parte de judíos de Francia a Israel, quizá el acuerdo de Obama con Irán, etc. ¿Hay un hilo conductor?

-Sí, no cabe duda. En cierto modo el judaísmo y el cristianismo mantienen ciertos valores y han aceptado la separación entre Estado e iglesia. Este es el caballo de batalla para los fundamentalistas musulmanes y el Islam propende al fundamentalismo.

Hace un mes he releído el Corán y aparece muy a menudo la cuestión de la ‘guerra santa’, la supeditación del poder político al poder religioso, el hecho de que el profeta Mahoma sea un militar, un hombre de Estado, un general y un guerrero, cosa que Cristo no era.

En Occidente mantenemos ciertos valores que se establecieron en el S XVIII y que han ido desde la importancia de la persona, los derechos del individuo, de libertad de expresión, de comunicación, de desplazamiento, de vivienda, la libertad, siempre y cuando no se oponga a las libertades de los otros y una cierta igualdad para que no haya una sociedad de privilegiados jurídicamente.

Si no se sostienen todos estos principios, evidentemente esta sociedad va a una rebarbarización. Y curiosamente ésta se está produciendo bajo la capa de ser muy comprensivos con todos, es el multiculturalismo, cuando en realidad el multiculturalismo se entiende muchas veces como el sometimiento de la cultura más elevada a la barbarie. Entonces, cuidado, llamemos a las cosas por su nombre. Este proceso de desintegración ideológica muchas veces se camufla con eufemismos.

 

 

[quote font_size=”18″ bgcolor=”#” color=”#000000″ bcolor=”#ecbe2d” arrow=”yes”]“El multiculturalismo se entiende muchas veces como el sometimiento de la cultura más elevada a la barbarie”[/quote]

 

 

Recuerdo que Adam Smith decía que “las guerras más terribles se harán en nombre de la paz”. La servidumbre más espantosa se justifica, a veces, en nombre de la libertad” O sea que no nos quedemos solo con la música de las palabras sino con el cómo se aplican. Cuando se habla de la libertad, preguntémonos de qué libertad práctica y real se está hablando.

 

-Oriana Fallaci en su trilogía de poco antes de morir en Manhattan, La rabia y el orgullo, dijo que Europa se había convertido en Eurabia y que teníamos una desventaja demográfica importante, porque la demografía de ellos es mucho más alta, también dijo más, claro.

-Yo iría más lejos que eso. El Islám, como es sabido, desde que fue fundado en el siglo VI por Mahoma se fue extendiendo en países cuyos habitantes eran cristianos y judíos. En esos países, el cristianismo ha desaparecido y las comunidades judías también. Muchos de ellos se iban a otras zonas donde la vida fuese más digna de ser vivida. Se toleraba a los grupos que se quedaban allí pero a cambio de no tener ningún tipo de derechos, de ser sus auténticos servidores. Con el tiempo, esos grupos han ido desapareciendo.

Digo con esto que si sigue el mismo proceso que ha habido desde el siglo VI hasta la época del imperio turco, veríamos que lo que en Europa ocurriría es que irían barriendo totalmente otro tipo de ideologías. El cristianismo desaparecería, el judaísmo también en aras de esa nueva religión militante.

Una cosa que llama la atención en el Corán es la idea muy primaria que se tiene de la persona humana, el tipo de ser humano que se deduce de las suras del Corán es muy  primario si lo comparamos, por ejemplo, con el tipo humano que se deduce de las cartas de San Pablo o de otros textos del Nuevo Testamento.

 

-El sentido de transcendencia que se advierte en el Corán no tiene comparación, por ejemplo con el cristianismo

-No, los valores de amor fraterno, o la idea de Dios como padre o como redentor no existen. Más bien es un gran señor y los seres humanos somos súbditos, siervos de ese gran señor.

El ver que en Francia hay grandes regiones en las que prácticamente ya la ley de la democracia no impera sino la Sharia, la ley musulmana, es para echarse a temblar. Ni siquiera en la época del  imperio soviético en gran parte del mundo llegó a ocurrir. Aunque había partidos marxistas muy importantes no se puede decir que hubiese territorios fuera de la ley.

 

-¿Cómo puede ser que Francis Fukuyama se equivocara y hablara de la desaparición del enemigo y, por lo tanto del fin de la historia y no advirtiera lo que estaba llegando?, ¿estaba ciego?

-Siempre se hace alusión a que el final de la historia, el mundo feliz, llega cuando se acaba con el imperio soviético, el imperio del mal, digamos. Sin embargo, se cometieron errores muy graves que ahora estamos viendo. Incluso el apoyar a los grupos más intransigentes, eso se hizo en Afganistán por EEUU.

También hoy en día Francia y Alemania están en relaciones especiales con el mundo musulmán y Oriente Medio con la vaga idea de crear una especie de nuevo espacio imperial junto al estadounidense. Eso es ridículo.

 

-Se produce el hecho de que el ‘Oso Ruso’ se ha despertado de la hibernación. Tiene trazas de gran potencia mundial de nuevo, con un sistema capitalista aunque algo distinto al occidental. También China, con un partido comunista, ha escogido un sistema económico capitalista. ¿Qué opinas de esto?

-He vivido en China en 1985 y, sobre todo, desde 1989 a 1990 y es un país en el que les apasiona todo lo que sea negocio, eso bajo cualquier régimen.

Este proceso actual no me ha sorprendido nada porque después de todo, el sistema marxista es como una superestructura de tipo autoritario que viene a ser heredera de la época imperial, en vez de llamarse mandarines son los del aparato del partido. También el régimen de los mandarines permitía que se hiciesen negocios, es más, seguramente era el país en el que se hacían más negocios del mundo en el siglo XVIII y parte del XIX, hasta las crisis imperiales.

 

 

[quote font_size=”18″ bgcolor=”#” color=”#000000″ bcolor=”#ecbe2d” arrow=”yes”]“El nuevo capitalismo corporativo exige una organización para la cual la cultura occidental no está tan adaptada como la china y la japonesa”.[/quote]

 

 

El capitalismo hoy en día no es el mismo que hace dos siglos, porque hace dos siglos se trataba de empresas particulares, familiares, pero hoy en día es más bien un capitalismo corporativo de grandes sociedades que está en decenas de países y en los que, además, trabajan miles de personas, lo que requiere un capitalismo más organizado.

El nuevo capitalismo aunque sigue respondiendo a las exigencias de la ley de la oferta y la demanda exige una organización para la cual, curiosamente, la cultura occidental no está tan adaptada como la china y la japonesa. Ambas culturas están marcadas por el confucionismo (donde prevalecen las relaciones del padre y el hijo, el jefe, el superior, el subordinado, la armonía, el mantener el orden) y por la ideología budista, que defiende lo efímero de la existencia. Eso para el nuevo capitalismo corporativo es muy útil porque se asegura miles de personas que van a adaptarse perfectamente a las exigencias de la cúpula directiva. Es cierto que en la fase actual del capitalismo, tengo la impresión de que países que tienen esa estructura están más preparados para responder con éxito.

Ignacio Gómez de Liaño es poeta, profesor en Osaka y Pekín, investigador de la mente y filósofo. El también novelista y amigo del pintor Dalí ofrece su particular visión sobre la situación cultural en la actualidad y cómo afectan los nuevos soportes a nuestra memoria.

 

-¿Se puede percibir la cultura al margen de lo digital?

-Depende de qué aspecto de la cultura. En los desarrollos científicos no cabe duda de que los desarrollos de tipo digital son muy importantes. He leído casi toda la obra literaria de don Santiago Ramón y Cajal, que como es sabido es el gran fundador de las neurociencias, ciencias de la organización del sistema nervioso. Ramón y Cajal aportó   nuevas formas de tinción del tejido nervioso para posibilitar un mejor análisis a través del microscopio.

Él cuenta que le costó 140 duros comprarse su primer microscopio, que no era gran cosa y tuvo que pagarlo en varias partes. Para Ramón y Cajal una de las grandes alegrías fue cuando debido a su actuación en el estudio de la epidemia de cólera que hubo en el levante español la Diputación Provincial de Zaragoza le regaló un microscopio. Con este microscopio pudo hacer investigaciones sobre los tejidos nerviosos a la altura técnica que tenían en los países más avanzados. Sin la técnica del microscopio y las soluciones de teñido neuronal, Cajal no habría podido hacer ninguno de sus grandes descubrimientos.

Sin embargo, si nos referimos a otros aspectos de la cultura como puede ser la filosofía en general, la literatura, la poesía, o la pintura, no es lo mismo. En el caso concreto de Cajal también se dio otra cualidad no científica pero que le facilitó todos sus descubrimientos y es su gran vocación por la pintura. Su padre se la frustró hasta que empezó a estudiar medicina y descubrió que toda esa pasión por la pintura le permitía hacer unos diseños anatómicos magníficos con los que podía presentar en sociedad sus descubrimientos.

Si nos referimos a un tipo de cultura que trata de plantearse los problemas globales, como procura hacer el filósofo, yo creo que los desarrollos informáticos como Internet ofrecen una gran ventaja y un enorme peligro. La ventaja es que te proporcionan información buenísima, pero también existe el riesgo de que uno se quede en lo superficial, en lo presente, que crea que los grandes asuntos se pueden resolver en cuatro días.

 

-¿La muerte del papel, la muerte del periódico, hará que se vea afectada la cultura tal y como la entendemos hoy?

-Cuento con una colección grande de libros, pero también cuento con una pequeña colección de libros electrónicos. Por la experiencia que tengo en ambas clases de lectura, creo que el problema del libro electrónico es que las cosas se graban menos en la memoria por la falta de carnalidad del libro. La portada con sus colores, el nombre del autor, la textura de la pagina… todo hace que un libro de papel se grabe mejor en la memoria.

Pero también es verdad que yo tengo bastantes libros electrónicos y muchos de estos libros no los habría comprado al precio de un libro de papel. Yo creo que cierta clase de literatura acabará, por ejemplo la prensa. En la prensa uno no va buscando un libro que se quede en la memoria, o para tener en la biblioteca, sino que busca información. Para esa clase de literatura, digamos, efímera, tiene más razón de ser la publicación digital. Además se pueden tomar notas y llevar esas anotaciones a tu ordenador.

 

 

[quote font_size=”18″ bgcolor=”#” color=”#000000″ bcolor=”#ecbe2d” arrow=”yes”]“Cierta clase de literatura acabará, por ejemplo, la prensa”[/quote]

 

 

 

Cada modelo de libro tiene sus pros y sus contras. Los libros de Ramón y Cajal los tengo impresos incluso en primeras ediciones, pero con un libro electrónico puedo buscar por ejemplo la palabra “arte” y te dice las veces que aparece, se pueden localizar pasajes, etc. Cada modelo de libro tiene sus pros y sus contras.

 

-Hay un placer visual y un placer táctil. ¿En ese sentido compiten en igualdad el papel y lo digital?

-La diferencia táctil, visual, es total entre ambos. Precisamente, estaba manejando unos libros de 1920 sobre el tema de China, luego otro de 1979 sobre cómo se instaura la monarquía en España y cada uno de esos libros varían en el tipo de papel, letra… todas esas cosas hacen que adquieran una personalidad enorme.

 

-Antes te referías al desarrollo de las neurociencias a propósito de Ramón y Cajal. ¿El desarrollo de las neurociencias va a descubrir realmente qué es el hombre y qué hay detrás de este traje carnal? ¿Crees que las neurociencias nos va a descubrir quiénes somos?

-Creo que va a descubrir digamos que las piezas de la máquina, cómo funcionan las diferentes piezas que componen la naturaleza humana. Lo que nunca se descubrirá es por qué somos como somos, por qué tenemos memoria, nuestra forma de relacionarnos con el mundo… El secreto profundo de la razón de ser, del hombre y por qué existe. Eso no creo que lo podamos descubrir nunca.

Es más, creo que lo más misterioso es lo más cotidiano, el que estemos aquí hablando, por ejemplo. El que uno se llame de una forma, otro se llame de otra, que uno requiera a un supuesto yo que tiene… eso es lo más misterioso. Que conozcamos los mecanismos de cómo funciona nuestro interior con la ciencia no significa que descubramos el misterio de lo que somos.

 

[quote font_size=”18″ bgcolor=”#” color=”#000000″ bcolor=”#ecbe2d” arrow=”yes”]“Que conozcamos los mecanismos de cómo funciona nuestro interior con la ciencia no significa que descubramos el misterio de lo que somos”[/quote]

 

-¿Habría algo intangible que no podría detectarse?

Creo que más bien todo es intangible, que tenemos la sensación de que tocamos las cosas pero eso es una impresión. Otros seres que no tuviesen ese aparato táctil no tendrían esa sensación de tocar.

Es decir, que estamos acostumbrados a poner como referentes fundamentales del mundo nuestro sistema de imaginar, sentir, recordar, pero eso no nos descubre los secretos últimos del mundo ni de uno mismo tampoco.

La Deriva

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