Libro de Hojas de Quejas y Reclamaciones - ESD181 - El Sol Digital
Libro de Hojas de Quejas y Reclamaciones – ESD181

Libro de Hojas de Quejas y Reclamaciones – ESD181

Todos tenemos la experiencia de los servicios que ofrecen algunas ópticas. Las lentes de unas gafas no nos sirven en otras -con lo que hemos de comprar cristales y montura-, el marketing consumista que emplean -te felicitan por tu cumpleaños o te recuerdan que es el momento de tu revisión óptica-… pero algunos establecimientos unen el elevado precio de sus servicios a una tardanza excesiva en poner a disposición del cliente el producto requerido. Es el caso, por ejemplo, de Óptica 2000, de El Corte Inglés en Málaga. Si se solicita la patilla de unas gafas no tardan menos de diez días en servirlas -bueno, tardaron 20 en nuestro caso-, y cuando el cliente se extraña del tiempo -en un momento en que los servicios de mensajería y logística están revolucionando el mercado-, la respuesta es que “no vamos a tener aquí todos los repuestos”. Una cosa es no tener todos los repuestos y otra es no tener ninguno, si tienen algunos pues algunos clientes serían servidos al instante pero, de este modo, todos son atendidos con demasiados días de espera. Claro, el establecimiento se ahorra los costes de stocks, pero el cliente se perjudica. Esto no es todo, el precio es lo mejor, 90 euros por una patilla cuyo coste es muchísimo más bajo, aunque se escuden en el material o en cualquier otra excusa, como la esgrimida por la anterior empleada, ayuna de una adecuada formación y atención al público. Pero la cosa no termina aquí, a los dos días llaman por teléfono al cliente y le preguntan que de qué patilla se trata, si de la derecha o de la izquierda, que no lo anotaron. Horas después vuelven a llamar, que han encontrado la patilla. Un buen trabajo, ya ven. Y suma y sigue. Cuando avisan al cliente mediante mensaje de sms de que su producto está listo para recoger y éste se presenta en el establecimiento pues no, no está montada la patilla en la gafa, no estaba el operario del taller. Solo ante las protestas del mencionado cliente, ya harto de tanta incompetencia, se movilizaron para entregarle sus gafas, y cobrarle, claro. Bochornoso.

RESIDENCIA

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