¿Limasa pasa la prueba del algodón?

¿Limasa pasa la prueba del algodón?

José Manuel Reyes Pareja

Problemáticas como el enchufismo y las excusas para presentar informes detallados del capital invertido están latentes en la empresa Limasa se considera desde hace años como la empresa líder a nivel nacional de limpieza y mantenimiento de edificios y locales. Posee una facturación de 30 millones de euros, declarándose con “una solvencia avalada por una eficiente y sólida estructura de recursos propios”.

 

Sin embargo, a lo largo de los últimos años, la empresa ha tenido que enfrentarse a diversas acusaciones sobre su política en Málaga.

 

Si retrocedemos a junio del 2014, Limasa lanzó el denominado “Plan de Choque” en la ciudad malagueña, con el fin de proporcionar 135 puestos de trabajo eventuales para la limpieza de playas y barriadas, invirtiendo unos 781.999 euros. Este plan auguraba una acogida positiva por parte de los malagueños, pudiendo llegar a potenciar de forma factible la reputación de la empresa.

 

Un mes después, los trabajadores eventuales de Limasa decidieron salir a la calle y protestando por un supuesto mal uso que se le estaba dando a esa inversión de dinero, asegurando que no se había invertido toda la cantidad que prometía la empresa. Asimismo, hablaron de “enchufismo” a la hora de realizar las contrataciones.

 

El origen de estas protestas viene a partir de una serie de acuerdos que el Partido Popular establece en un comité de empresa para que los recortes laborales pudieran establecerse de tal forma que tanto los trabajadores fijos como los eventuales pudieran trabajar más horas, y así se garantizaría una limpieza más eficaz en la ciudad, intentando que la ciudadanía no sufriera de forma indirecta dichos recortes. A pesar de la promesa de esos reajustes, el Ayuntamiento no efectuó ese plan, y empezaron a emerger problemas por el incumplimiento del equipo de Gobierno.

 

Los propios trabajadores animaron a los partidos de la oposición, PSOE e Izquierda Unida, a investigar sobre el tema, y este último no tardó en responder. Más de cinco meses después, IU declaró ante los medios que ni el Ayuntamiento ni Limasa estaban dispuestos a aclarar las contrataciones.

 

Por otro lado, el alcalde, Francisco de la Torre, no ha querido hacer declaraciones con respecto a la problemática de la Limasa, dejando claro que los trabajadores “no tenían derecho a preguntar”, tal y como sentenció en uno de los plenos que ofreció.

 

La empresa de limpieza ha aclarado que hay un “error popular” porque se cree que es una empresa totalmente pública, cuando es mixta, siendo en su mayoría de capital privado, y que por ello, no está en la obligación de regirse por las normas de contratación de empresas municipales.

 

“La empresa emplea los sistemas de contratación que en cada momento considera oportunos y no leyes administrativas”, según respondió la dirección de la empresa a Izquierda Unida.

 

Francisco de la Torre

Un lavado de imagen

La limpieza en Málaga se considera uno de los problemas que la ciudadanía encabeza en la lista de problemas municipales. En el mes de marzo salió a la luz la idea de llevar a cabo un nuevo plan por parte de la empresa, esta vez se basa en la limpieza de 100 barriadas malagueñas, con alrededor de 72 trabajadores, una meda de 12 miembros divididos en 6 equipos.
Un plan que, a poco tiempo de las elecciones municipales, pretende realizar una limpieza a fondo de las barriadas de la capital. El concejal de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, ha señalado que durará hasta el 30 de junio, con un presupuesto total de 200.000 euros.

 

A finales de abril saltó la aplicación de otro plan, esta vez, con un capital de un millón y medio de euros, de los que 800.000, no estaban previstos en el presupuesto anual.

 

Izquierda Unida ha querido opinar sobre estos últimos planes, y considera que se trata de un lavado de imagen por parte de Limasa, con el fin de “maquillar las problemáticas desatadas durante los últimos meses”.

 

La dirección de IU considera que el partido Popular ha tratado de maquillar con medidas políticas concretas, como las últimas efectuadas en el mes de abril, apuntando que no es posible que con los recortes laborales que se han realizado en los que hay menos operarios en la calles con horas reducidas de trabajo y salario, se pueda ejecutar una limpieza positiva de la ciudad.

 

“Limasa está llevando medidas muy puntuales y pegadas a una campaña electoral que intenta lavar la imagen de la ciudad porque han reconocido que la limpieza es uno de los problemas que la ciudadanía pone en los primeros lugares a nivel municipal”, han declarado en IU, afirmando que hay trabajadores que se han visto trabajando dos horas a la semana o cinco días al mes.

 

Limasa ¿Empresa Municipal?

La posibilidad de que que la empresa pudiera llegar a municipalizarse es una cuestión que ha sido tratada por el Partido Socialista en las últimas declaraciones que ha ofrecido ante los medios. María Gámez, la número uno del partido en el Consistorio,ha manifestado su idea de que Limasa llegara a ser de carácter municipal si consiguiera hacerse con el puesto de alcaldesa.

 

“Nuestra postura es clara, apostamos por la gestión pública y directa de la limpieza de la capital mediante su municipalización” dejó claro la socialista, además, invita al resto de partidos a compartir su idea.
Asimismo, Gámez es tajante al declarar que la empresa de limpieza “debe estar al servicio del ciudadano y que “el PP no ha querido cerrar los acuerdos laborales ni respetar a los trabajadores”.

 

Por otro lado, la concejala Ana García Sempere, afirma que “la municipalización de Limasa sería mucho más sostenible tanto económica como laboralmente”, permitiendo que se garantizara el derecho de los trabajadores a nivel municipal, dejando a un lado los intereses privados. “Sería más factible la municipalización, los servicios básicos ciudadanos tienen que ser públicos, no solamente a nivel ciudadano”, declara la concejala de IU.

 

Limasa ha declarado que encargó la realización de una serie de informes técnicos que estudiaran la viabilidad de que Limasa se municipalizara. Los resultados de estos informes mostraron que el balance económico supondría un ahorro de 9 millones de euros al año de los 86 que invierte el Ayuntamiento.

 

“Para LIMASA es importante obtener buenos resultados económicos mediante el desarrollo eficiente y sostenible de nuestras actividades, avalados siempre por los certificados externos que demuestran nuestro compromiso con la eficiencia que se nos exige en el aspecto económico “ destaca la dirección de la empresa.

 

La problemática del enchufismo

Los métodos de contratación podrían llegar a relacionarse con el enchufismo, según las últimas denuncias de Izquierda Unida y el Partido Socialista. La empresa de limpieza ha tenido durante un año una serie de peticiones por parte de los partidos de la oposición en las que se le solicita transparencia en sus métodos de contratación, además de informes detallados sobre las inversiones económicas.

 

La respuesta que se dio en el último Consejo de Administración fue un informe realizado por una empresa jurídica externa a Limasa en el que contestaron que no tenían por qué ofrecer información tan detallada al no ser una empresa 100 por cien pública. Limasa no tiene la responsabilidad legal de ofrecer sus cuentas detalladas ni sus métodos de contratación porque el modelo empresarial es mixto, compartiendo intereses privados y públicos, aunque la concejala de IU cree que priman los intereses privados.

 

La empresa abrió el pasado mes de marzo un portal de transparencia en el que detalla el número de trabajadores eventuales que contrata, con el objetivo de “garantizar la máxima transparencia para que se pueda llevar a cabo el seguimiento y comprobar que el acuerdo suscrito por la Dirección de la empresa y el Comité de Empresa se cumple en todos sus términos”, aunque no detalla los métodos ni cuáles son los requisitos que se deben cumplir para ser aceptado como trabajador.

 

El enchufismo es un tema al que Limasa ha tenido que enfrentarse continuamente, según las últimas declaraciones de partidos de la oposición que investigan este tema como IU, este método de contratación podría haberse aplicado al gerente de la empresa y al gerente de la dirección de IMFE (Instituto Municipal para la Formación y el Empleo) según Ana García Sempere, asesora de la empresa y concejala de IU.

 

Limasa responde ante estas acusaciones amparándose con la idea de que al ser una empresa mixta no tiene la necesidad de tener que dar explicaciones sobre sus métodos en este ámbito, pero ¿por qué el Ayuntamiento de Málaga no trata de indagar sobre ello? Sempere considera que hay un trato de sobreprotección entre la empresa y el Ayuntamiento alegando que los contratos entre ambos ponen por encima los intereses de los privados, tirando por debajo a la parte pública, sin blindar adecuadamente los intereses públicos.

 

Hay que destacar que el Ayuntamiento tiene una participación de un 49 por ciento, frente al 51 por ciento que está en el ámbito de lo privado, participando Unicaja con un 10 por ciento.

 

Esta es la paradoja de Limasa, una de las empresas que a nivel nacional se posiciona como líder, sin embargo, parece necesitar de un buen aclarado ante aquellos que piden un barrido que permita ver con claridad los métodos que se llevan a cabo en los asuntos internos, tanto en contrataciones como en las inversiones económicas que se efectúan.

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