“Llevo 13 años de decano y puedo contar con los dedos de una mano cuándo me ha llamado alguien porque necesita un economista” - El Sol Digital
“Llevo 13 años de decano y puedo contar con los dedos de una mano cuándo me ha llamado alguien porque necesita un economista”Eugenio J. Luque, decano de Económicas

“Llevo 13 años de decano y puedo contar con los dedos de una mano cuándo me ha llamado alguien porque necesita un economista”

Eugenio J. Luque, decano de la Facultad de Económicas de la UMA

En un paisaje de facultades casi vacías de alumnos tras los exámenes de junio, el malagueño Eugenio J. Luque, decano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Málaga, tiene un hueco en su agenda para atender a El Sol Digital y hacer una valoración de cómo han sido los actos de la conmemoración de los 50 años de la creación de esta Facultad, y nos desvela las asignaturas pendientes que aún quedan por superar en los próximos años.

¿Qué valoración hace de 50 años y qué supone esta Facultad para Málaga?

La Facultad de Económicas tiene una importancia muy grande en Málaga, ya la tuvo en Andalucía desde sus inicios porque fue la cuarta Facultad en su momento. Aquí venían alumnos de muchos lugares. A lo largo de estos 50 años han estudiado aquí más de 30.000 alumnos, aunque lo cierto es que sólo la mitad han conseguido terminar sus estudios. Aún así, los que aprobaron impregnan prácticamente hoy en día todos los sectores productivos de la provincia. Lo bueno que tienen los estudios de economía frente a otros estudios es la versatilidad de los mismos para insertarse laboralmente. Vaya donde vaya, siempre me encuentro a un antiguo estudiante de Económicas.

¿Cómo son los estudios hoy y en qué se diferencian de lo que se enseñaba hace años?

En general, los estudios siguen pareciéndose a lo que yo estudié en su momento. Ahora es verdad que duran menos tiempo y están más enfocados a lo que realmente se necesita en la calle. Hay una parte de teoría que es la misma, pero ha cambiado la forma de impartirse. Con aulas de informática y apoyo digital. Los profesores que van entrando están muy preparados en el sector de las nuevas tecnologías y nuevas formas de impartir clases. Hay otras diferencias. Por ejemplo, en los tiempos que estamos, los estudios van más unidos a lo que demandan las empresas. Lo que se trata es de acomodar las materias a lo que el futuro economista va a necesitar después cuando salga de aquí. Eso al día de hoy es una asignatura pendiente importante. No solo en Málaga, sino en toda España. Es evidente que el trabajo va cambiar, en los próximos 15 años no se sabe muy bien cómo van a ser los trabajos. Entonces nos encontramos en un momento en el que hay que trabajar más para prever lo que va a ocurrir en un futuro. Eso va a obligarnos a adaptarnos y también a los alumnos.

¿Qué perfil tiene el docente de la Facultad de Económicas?

Ahora mismo hay un problema. No hay una renovación del profesorado o también se puede decir que hay una mala renovación del profesor. El profesorado de antes respondía a un perfil laboral concreto. Tenía un puesto consolidado, fijo, estaba en exclusiva aquí, no peligraba su puesto de trabajo. Ahora, sin embargo, el perfil mayoritario responde a un tipo de trabajo eventual, están mal pagados y no tienen claro su futuro en la Facultad. Como verá, esto cambia la situación del profesorado. Soy de los que piensan que esto debe cambiar porque, al final, al profesorado que se va lo sustituye uno que es recién llegado. Debe haber un proceso de formación que, en muchos casos, no ocurre así, ya que no hay tiempo para ello. Málaga no es la única Facultad donde ocurre esto. Es en todo el país y las autoridades son conscientes de ello, pero no ponen medios. En los últimos años en nuestra Facultad se está jubilando un personal muy valioso y no lo está sustituyendo nadie con una carrera por delante segura, los profesores están en condiciones precarias. Ellos dudan que puedan seguir. Vienen para dar un número limitado de horas y al Estado le cuesta poco dinero. Está también el perfil de los sustitutos interinos, que a mi parecer es una figura perversa que se ha creado. Cobran poco, dan muchas clases y sustituyen al profesor que se jubila, es muy rentable para la Universidad. En unos años hemos perdido mucho capital humano y las condiciones de trabajo han variado a peor. No hay tampoco incentivos para que el profesorado que se va continúe. No se retienen.

¿Y cuál es el perfil de los alumnos?

Aquí ha cambiado. En la primera promoción creo que había un 7 por ciento de alumnas frente a un 93 por ciento de alumnos. Ahora estamos en un 60 por ciento y un 40 por ciento a favor de la mujer. Desde hace ya muchos años los mejores expedientes y reconocimientos son de mujeres economistas. También ellas son las que no faltan a clase pero, vamos, eso lo veo yo no solo en la Universidad, sino también desde bachillerato.

Sin embargo, eso aún no se refleja en la realidad empresarial en muchos casos.

Eso está poco a poco cambiando, es un proceso lento porque la sociedad es aún machista. Pero yo me doy cuenta de que cada vez hay más mujeres en empresas, bancos, etc.

¿De qué bachillerato suelen proceder los alumnos que estudian en esta Facultad?

Pues esto es otra de las cosas que habría que corregir. El que se dice siempre es el de Ciencias Sociales porque es el que tiene la asignatura de economía pero, claro, esta asignatura no solo es necesaria para un alumno que luego vaya a estudiar economía, sino también para uno que vaya a estudiar medicina, química, magisterio, etc. Lo que quiero decir es que estas personas ya no van a ver más economía en su vida, probablemente, y ésta le da unos conocimientos generales para la vida que les vienen muy bien. Sin embargo, en esta Facultad se estudia en torno a un 40 por ciento de matemáticas, y por eso pienso que el mejor bachillerato es el de Ciencias, ya que en él se ve más esta materia. Los alumnos pueden venir de cualquier bachillerato, pero es verdad que los que no vienen de Ciencias algunos no terminan el primer curso porque las matemáticas les producen un cierto rechazo. Esa es una propuesta que hacemos los decanos y que está ahí.

¿Y dónde está esa propuesta?

Nosotros se la trasladamos a los rectores y ellos son los que la tramitan.

Hay que trabajar más para prever lo que va a ocurrir en un futuro

Por favor, hágame una valoración de la situación económica en la que se encuentra Málaga.

La situación económica de Málaga no es mala. Hay una dependencia fuerte del turismo y los servicios. Hay sectores que, prácticamente, están desaparecidos. Luego hay que cuidar el sector servicios. Me parece que el auge cultural que ha conseguido Málaga es muy bueno, pero hay que tener personal preparado para el que viene de fuera. Hacer un esfuerzo en el resto de sectores es importante, pero sabiendo que tenemos uno muy fuerte y hay que cuidarlo. Tenemos el sol, que eso no se acaba, unas playas que tampoco se acaban pero que hay que cuidarlas. El saneamiento integral es una cosa que no entiendo, una provincia como esta que llegue el verano y que el agua del mar esté llena de suciedad es incomprensible. Ahora mismo esta provincia no tiene competencia, pero la competencia va a salir de un momento a otro, hay que ser fuertes y estar preparados para atenderla. El otro sector de la industria es fuerte pero no crea mucho empleo. Es riqueza, siempre que facture aquí, y servicios es un empleo muy estacional, habría que romper esa estacionalidad. En España hay que ser optimistas, si pueden venir industrias bienvenidas sean, pero los servicios y el turismo hay que mejorarlos.

¿Y se impulsa la actividad económica y empresarial en estos sectores en la Facultad?

Sí, aquí hay varias cátedras de empresa y muchas son del sector servicios. Con ellas conseguimos un importante acercamiento entre empresas y estudiantes. Esta es la Facultad que más cátedras tiene. También tenemos títulos propios que pretenden justamente eso, que venga gente de la calle porque muchas veces es más importante que los alumnos acudan a alguna conferencia de un profesional que ir a clase, ya que ésta la puede recuperar en libros o apuntes, pero la conferencia no. Eso lo tenemos que potenciar. Además, a nivel europeo lo que se está marcando ahora es la potenciación en la formación de habilidades y competencias como el trabajo en equipo, hablar en público, aprender un idioma, etc. Con las actuaciones que hemos celebrado en la conmemoración de estos 50 años hemos conocido a personas muy destacadas, pero con un expediente muy regular. Sin embargo, son excelentes ejecutivos, tienen un magnetismo especial. Claramente, hay habilidades innatas, pero cada uno puede mejorar, se puede potenciar. Esta es otra de las asignaturas pendientes que vamos a ir alcanzando con el tiempo.

¿Qué hacéis en estas áreas?

Aquí hacemos cursos de oratoria, concursos de debates, cómo enfrentarse a una entrevista personal, cómo presentar un currículo, cómo trabajar en equipo para detectar las habilidades de los alumnos, planes de viabilidad en empresas… En esa línea nos estamos moviendo, pero aún hay que hacer más cosas.

¿Qué pasa con aquellos alumnos que hacen todo esto y llegan al mercado laboral y se enfrentan con una realidad que tiene bajos salarios y malas condiciones laborales?

Creo que en esta Facultad entran demasiados alumnos y, además, competimos con alumnos de turismo, derecho, relaciones laborales y marketing. Yo calculo que entre estas cinco facultades, pueden salir unos 1.200 titulados para trabajar en un mismo perfil profesional en Málaga. El 80 por ciento del trabajo que hay aquí vale para cualquier titulado de éstos. Málaga no lo puede absorber, pero no solo esta provincia, sino el resto de España ya que estas titulaciones están en casi todas las provincias. Claramente hay que racionalizar. La Universidad depende de los ingresos de los alumnos, la propia junta de Andalucía es reacia a reducir el número de alumnos, pero es que hay economistas que están realizando trabajos por debajo de sus cualificaciones. Es como si un médico estuviera poniendo tiritas.

Las universidades privadas se esfuerzan en que las empresas conozcan a sus alumnos. ¿Lo hace la universidad pública?

La privada se esfuerza para que las empresas conozcan a sus titulados. Por eso tienen muy buena reputación los alumnos que estudian en muchas privadas. Son universidades que se juegan su negocio ahí, y su prestigio, y no porque estén los alumnos mejor formados que nosotros, sino porque los alumnos de esas facultades se colocan y se colocan bien. En la Universidad de Málaga los alumnos están igual de bien formados, pero aquí el que ha sido antiguo alumno no lo tenemos fidelizado, hemos intentado hacer algo, pero no ha tenido mucho eco aún. Vamos poco a poco. Lo cierto es que no hemos sabido fidelizar al antiguo alumno para establecer una red de contactos. Nosotros este año vamos a introducir una novedad, que es dar un reconocimiento a los diez mejores algunos de cada título nuestro. Será en septiembre e invitaremos a las empresas para que ellos conozcan a los mejores, porque los mejores de aquí son tan buenos como los mejores de la Universidad de Harvard.

¿A lo largo de estos años, ha habido muchas empresas que se han puesto en contacto con su Facultad para contactar con alumnos?

Llevo 13 años de decano y le puedo contar con los dedos de una mano cuándo me ha llamado alguien porque necesita un economista. Y a mí me extraña, pero hay una separación entre la Universidad y las empresas que nos obliga a estrechar lazos. Aquí montamos ferias de empleo y empresas, piden currículo las empresas, pero todo es muy forzado. Debería ser más ágil. Pero a mí me consta que en las privadas en Madrid eso se hace. Es otra asignatura pendiente.

¿Qué nota le pondría a su Facultad?

Yo le pongo un 8. Mire, si se valoran las infraestructuras y los servicios todo es mejorable, pero está bien en general. Los planes de estudio están bien elaborados y no tienen nada que envidiar a los de otra Universidad del mundo. El profesorado es muy bueno, pero es verdad que aquí hay que tratar de mejorar sus condiciones laborales. El nivel de los estudiantes en los últimos años con los dobles títulos es fantástico, pero habría que reducir el número general ya que aquí los alumnos abandonan un 30 por ciento durante el primer año. Entran cerca de 800 y acaban menos de 400 en Económicas.

¿Qué quería ser de pequeño?

Futbolista, en mi época estaba de moda estudiar medicina, pero lo pensé bien y al final cambié a económicas. Luego entré en el departamento de matemáticas, la tesis, etc., siempre he estado vinculado a la Universidad. Cuando hacía la mili me preparé unas oposiciones de Hacienda y en esa época salió la plaza de la Facultad. Me gusta mucho lo que hago y, en principio, estaré en el cargo hasta el año 2020. Para esa fecha espero ver los cambios que le he comentado. Me gustaría también poner especialidades en los títulos. Un economista en el futuro tiene que tener una especialidad en turismo, en nuevas tecnologías, en el sector digital, en fiscalidad. Poner especialidades en el último año y eso lo estamos ya maquinando.

decano
2.- El decano está convencido de que sus mejores alumnos son como los mejores de Harvard.

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