“Los directivos del sector agroalimentario se hacen a sí mismos” - El Sol Digital
“Los directivos del sector agroalimentario se	hacen a sí mismos”

“Los directivos del sector agroalimentario se hacen a sí mismos”

Jorge Ramos, director del departamento de Alta Dirección y Formación en el Instituto Internacional San Telmo.

Maite Díaz Torres

Cada año pasan alrededor de 1.500 empresarios y directivos por las aulas del Instituto Internacional San Telmo, entre sus sedes de Sevilla y Málaga. Esta institución, que también cuenta con entidades itinerantes repartidas  por toda España, Marruecos, Rusia, Irlanda y otros lugares del mundo, se dedica a organizar programas de formación y perfeccionamiento dirigidos a empresarios y altos directivos de empresas e instituciones privadas y públicas. Son pocas las empresas andaluzas que no hayan tenido contacto con San Telmo en la actualidad.

Jorge Ramos, director del departamento de Alta Dirección y formación de Málaga, granadino de nacimiento, ha formado parte del equipo directivo de diversas compañías a lo largo de toda su carrera profesional. Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, ha sido director en la delegación de Granada y gerente de la zona sur de Adecco, director regional de Andalucía en Iberphone, director territorial sur en Global Sales Solutions y director de desarrollo en Cemosa Ingeniería y Control S.A. Pronto se dio cuenta de que en Málaga se “echaba en falta una formación especializada en dirección de empresas” y por ese motivo decidió hacer el Máster de San Telmo. Un tiempo después se incorporó a la sede de dicho instituto en Málaga como director de programas de perfeccionamiento y responsable de Extremadura y desde hace un año y medio pasó a coordinar todos los programas que se realizan desde Málaga.

-¿Cree que el crecimiento empresarial de Málaga ha cumplido las expectativas que se tenían cuando se creó el Instituto Internacional San Telmo en la ciudad?

Sin duda, Málaga ha mirado hacia fuera, tenemos una visión hacia el exterior y cuando han llegado amenazas como la crisis inmobiliaria, que sabemos que afectó mucho a la Costa del Sol, los empresarios de Málaga han sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Hoy la Costa es una zona que sigue en ebullición, los parques  empresariales de Málaga siguen creciendo y contamos con empresas de vanguardia con presencia internacional, no solo local o nacional. Si miramos la Málaga de hace 15 años y la de ahora no tienen nada que ver. Hoy es una ciudad abierta al mar, antes había una tapia en el puerto. Todo eso trae turismo de calidad y sobre todo proyectos de inversión, que es lo que hace atractiva una ciudad.

-¿Cómo ve el futuro empresarial de Málaga?

Lo  veo  con  mucho  optimismo. Hay proyectos que se han fraguado y son una realidad, como el concepto que hay de la cultura y del turismo de calidad, no solo de paso. Hoy se está haciendo mucho por potenciar el turismo de calidad. Yo lo único que pido es que los políticos dejen trabajar a los empresarios y que sigan las cosas como se están haciendo, intentando crecer y sumar.

-¿Hacia dónde deberíamos mirar?

No hay que poner límites, hace poco hubo una misión comercial a Japón. Sabemos que el mercado asiático tiene un crecimiento espectacular y por eso han ido allí los empresarios del sector turístico y se ha promovido aquí mucho ese mercado. No podemos descuidar el mercado de habla hispano y, por supuesto, el europeo y el africano. Nosotros tenemos una larga vinculación con el norte de África, hemos impartido allí programas a los que han venido muchos empresarios de toda Andalucía por la cercanía que tenemos y la facilidad de comercio y apertura a lo que Marruecos representa como puerta de entrada a ese continente.

-¿Qué características tiene un directivo en España y en particular en Andalucía que le diferencian del resto del mundo?

No creo que el nacimiento condicione las características de un empresario, pero nosotros tenemos una raíz cultural y sociológica que viene desde los fenicios. Tenemos unas cualidades orientadas al negocio y a las habilidades personales que un nórdico no tiene.  Somos personas con las que gusta hacer negocio. No obstante, todo directivo  tiene que tener unas actitudes muy específicas como son una capacidad permanente de mejora, de perfeccionamiento, de aprender de los demás e intercambio de experiencia.

-Y a la inversa, ¿cuáles son nuestros puntos débiles a la hora de liderar una empresa?

Nos falta apertura de mente. Muchas veces seguimos mirando hacia dentro y no queriendo aprender de lo que se hace fuera. Sobre todo, es necesaria la capacidad de aprendizaje permanente, escuchar y observar no para copiar,  sino para adquirir nuevas experiencias que te hagan mejorar como empresario.

-En el Instituto Internacional San Telmo están muy volcados en el sector agroalimentario, como es lógico dadas las características empresariales de Andalucía. ¿Qué particularidades debe tener un directivo de este sector?

Los directivos del sector agroalimentario se hacen a sí mismos. Son gente muy trabajadora que no lo ha tenido fácil en la vida porque el mundo del campo no siempre depende de uno mismo por la climatología, las condiciones externas del mercado…  hay muchas variables que hacen que esas personas estén en permanente observación y lucha. No te puedes acomodar nunca porque si un año es bueno el año siguiente puede ser desastroso, por lo que tienes  que planificar mucho. Son gente trabajadora, constante  y humilde.  Yo creo que eso llevado al mundo de la empresa es lo que crea la fortaleza que tienen las empresas agroalimentarias andaluzas.

-En cierto modo, San Telmo fomenta el networking entre directivos, porque es un espacio en el que se conocen y reúnen. ¿Cómo cuidan este aspecto?

Cuidamos la relación permanente entre los alumnos, va en  los genes de San Telmo. Me gusta siempre decir a los nuevos alumnos que con su llegada comienza una larga relación. La vinculación  con los alumnos puede ser de por vida. La formación es el hilo conductor que nos une, la inquietud nos llevó a todos a San Telmo y desde ahí, se crean las sinergias.

-¿Cuáles son los proyectos del  Instituto  internacional San Telmo?

No tenemos límites, hoy seguimos abriendo mercado. Uno de los aciertos que se tuvo hace años anticipándonos a la crisis fue abrir la frontera y darnos cuenta de que no podíamos dedicarnos solo al sur de España. Tenemos un  proyecto con Nestle en Suiza, desde Miami estamos  introduciéndonos en el mercado de Sudamérica y Norteamérica, tenemos también un proyecto en Rusia desde Moscú donde hemos conseguido aglutinar a muchos empresarios que querían fomentar el networking empresarial. Estamos desde hace años en Marruecos y desde ahí, nuestra idea es seguir creciendo hacia el sur de África. También tenemos un proyecto importante enfocado al mundo agroalimentario  en Italia y tenemos un proyecto en Dublín de la mano de otra escuela con las mismas características que San Telmo.

-¿Qué opina de los movimientos para fomentar el emprendimiento que están surgiendo en Málaga?

Me parece magnífico que se anime a las personas a emprender sus proyectos profesionales y a huir del papá Estado que te tiene que garantizar el trabajo, pero tampoco es bueno que el emprendimiento responda a modas o que la gente se lance a la piscina sin tener los conocimientos  necesarios ni los recursos económicos que se requieren. Por lo tanto, emprendimiento sí, pero con las herramientas necesarias.

-¿Cree que está naciendo una nueva generación de directivos en esta ciudad?

Creo que tenemos una Universidad potente y por lo tanto gente cada vez más preparada, pero lo que hay que hacer es dar al mundo universitario y a la Formación Profesional las herramientas necesarias para garantizarles un futuro estable, ya sea por iniciativa privada o por iniciativa  pública. Es muy importante fomentar habilidades y actitudes relacionadas con el trabajo, sacrificio y es- fuerzo en la transición de la Universidad a la empresa.

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