Los pros y contras del Metro de Málaga - El Sol Digital
Los pros y contras del Metro de Málaga

Los pros y contras del Metro de Málaga

Texto y fotografía: José Manuel Reyes Pareja

 

Desde la puesta en marcha del metro en Málaga en el pasado mes de julio, los malagueños han ido valorando cuáles son los pros y los contras de este novedoso método de desplazamiento y haciendo comparaciones con los autobuses de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT).
Antes de cumplir su tercer mes en funcionamiento, el metro consiguió superar el millón de usuarios, según los datos ofrecidos por la web oficial del subterráneo, con un total de 329.000 pasajeros en su mes de inauguración.

 

Actualmente, la media de usuarios que se deciden por el uso del metro es de 17.000, siendo la mayoría de estos alumnos de la Universidad de Málaga (UMA), además, las paradas más demandadas son El Perchel, La Luz y La Paz, según afirma la admi-nistración. Los estudiantes han optado por este transporte desde el comienzo del curso escolar 2014-2015, ya que “es mucho más rápido y directo que el autobús”, considera una chica que lleva cuatro años cogiendo el autobús para llegar a la Universidad.

 

La rapidez en sus trayectos es la ventaja más destacada en la que coinciden los universitarios; sin embargo, son diversos los problemas a los que el metro ha tenido que enfrentarse desde su implantación, desde los retrasos en las obras de la Alameda hasta las cuatro colisiones registradas en la zona de El Clínico.

 

Los continuos retrasos en la línea de la Alameda y sus consecuencias

Una de las líneas más solicitadas por los malagueños es la llegada del subterráneo al centro de la ciudad, sin embargo, han sido diversos los retrasos a los que se ha tenido que enfrentar el metro para que la Junta de Andalucía proporcionara al Ayuntamiento la necesaria documentación para que esta Administración pública diera luz verde al inicio de las obras.

 

Uno de los problemas para iniciar el proceso de construcción en la Alameda era el de incluir la calle Nazareno del Paso como alternativa al tráfico entre la zona norte y sur del centro, con el fin de evitar atascos durante las obras. La Consejería de Fomento aceptó el mes pasado esta condición, aunque ha dado un plazo de tres meses para la realización de todo este proceso de reformas.

 

“Está claro que Francisco de la Torre no quiere obras antes de las elecciones municipales”, declaró la candidata socialista, María Gámez, a los medios de comunicación en el pasado mes de abril; sin embargo, a finales de dicho mes, se dieron los primeros pasos que continuarán con la obra en la Alameda.

 

Fuentes técnicas aseguran que si se mantiene el retraso de las obras del metro en el centro de la ciudad, los sobrecostes podrían llegar a ser millonarios, con un gasto de 8 millones de euros a-nuales si la puesta en marcha del subterráneo no ha llegado para el 2017.

 

La falta de conexión del metro en la Alameda ha supuesto que los ciudadanos opten por el uso de los autobuses de la EMT, aunque durante la pasada Semana Santa, el metro fue el transporte elegido por excelencia, transportando a 142.000 pasajeros, unas cifras que únicamente fueron superadas el día de la inauguración del suburbano.

 

Metro vs autobús

¿Autobús o metro? Según el ba-lance de datos ofrecido por la Empresa Malagueña de Transportes, el autobús ha perdido una media de 364.000 viajeros, a pesar de ello, el impacto que el suburbano tiene actualmente en la ciudad no se considera tan novedoso, ya que el autobús consigue superar con creces el número de pasajeros.

 

“El metro es un servicio moderno y novedoso, adaptado a todo tipo de personas, mientras que los autobuses de la EMT tienen una renovación muy lenta, aunque poco a poco intentan mejorarlo con mejoras como la inclusión de puertos USB” declara Laura, una joven que utiliza el autobús desde pequeña.

 

Otra de las innovaciones que la EMT ha incluido en la ciudad es la puesta en marcha del préstamo de las bicicletas públicas. Según los datos del Observatorio de Medio Ambiente Urbano, 500.000 usuarios hicieron uso de este servicio durante el año pasado, considerándose una alternativa tanto al transporte público como al privado.

 

Los malagueños asiduos al transporte público consideran que uno de los cambios que debe hacer el metro es la modificación de su horario, sobre todo durante los días laborales, ya que la jornada finaliza a las 23, exceptuando fin de semanas y festivos, que se alarga hasta las 1:30 de la madrugada.

 

Por otro lado, el precio del billete del metro es mayor que el del autobús, solamente cinco céntimos, contando ambos servicios con bonos que resultan más económicos. A pesar de esto, los usuarios piden una alternativa que permita hacer transbordo desde el autobús al metro por el mismo coste.

 

Ocho son los accidentes que se han producido desde la llegada del suburbano a la ciudad malacitana, estos datos preocupan tanto al Ayuntamiento como a los ciudadanos. El último accidente fue la colisión de un turismo contra el metro, saliendo herida una mujer de 67 años; se produjo frente al Clínico, zona que ha sido testigo de dos siniestros anteriores, la causa es la misma, saltarse un semáforo en rojo.

 

El Ayuntamiento de Málaga ha afirmado que entre los ciudadanos se ha formado un clima de crispación y preocupación, asegurando que hay una media de 60.000 transeúntes que tienen miedo a un tranvía cada ocho minutos.

 

Los vecinos de la zona y los responsables del Ayuntamiento reclaman a la Junta de Andalucía la puesta en marcha de mayores medidas de seguridad, instalando barreras que marcasen el momento en el que va a pasar el metro y así evitar mayores percances.

 

La Junta ha respondido que no va a incluir estas medidas de seguridad, asegurando que se debería de hacer “una reflexión ponderada, extrapolando las estadísticas registradas”, además, ha señalado que la estructura de protección es similar a la de las 300 ciudades europeas que tienen incorporado el metro, contando con un mayor número de cruces, y que sin embargo, no poseen un alto índice de accidentes.

 

Asimismo, la Consejería de Fomento ha destacado que las cuatro colisiones que se produjeron fueron por infracción del conductor del vehículo, que se saltó el semáforo en rojo. A pesar de ello, Fomento asegura que están trabajando y revisando constantemente este servicio de transportes con el fin de evitar mayores incidentes en la zona.

 

Con todos estos datos, queda reflejado que el metro de Málaga necesita mejorar en diversos aspectos, tanto técnicos como estructurales. Numerosas ventajas e inconvenientes han surgido desde su puesta en marcha, con una espera impaciente por parte de los malagueños, que ahora pueden barajar entre hacer uso de lo nuevo o lo ya conocido.

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