Los usuarios de préstamos rápidos

Israel Mármol

Si vamos a una de los establecimientos para la compra venta de artículos de segunda mano podemos ver como la fila más larga no está en el mostrador donde vender lo que ya no se necesita.

 

Está en una esquina del local en el que vemos un luminoso muy llamativo y carteles anunciando “sin papeleos”, “sin nómina”, “créditos muy fáciles”, “en solo diez minutos” y eslóganes similares. Son las compañías que ofrecen lo que los anglosajones denominan “payday loans“. El mecanismo es sencillo, pero terrible: hoy día 18 ando corto de efectivo y tengo que pagar algo urgentemente, la factura de la electricidad, ya que tengo un aviso de corte si no pago antes de pasado mañana, por ejemplo. Acudo a una de estas compañías y me prestan 100 o 300 euros. Apenas tendría que pagar 50 o 125 euros, devolviendo el dinero el día 31 de mayo. La TAE es astronómica. Mirando la página de inicio de Crédito pocket 225 euros a 37 días supone devolver 340,63 euros, una TAE del ¡6.434 por ciento! El seis mil cuatrocientos treinta y cuatro por ciento.

 

En Préstamo 10, la TAE puede ser del 4,606 por ciento para el préstamo de ejemplo que tienen en su página de inicio: 300 euros a 15 días, que suponen unos intereses de 66 euros.

 

El problema principal es que 300 euros a 15 días son 366 euros, un 22 por ciento. Si no pagamos llegado el vencimiento, nos aplicarán otro 22 por ciento (o más) sobre la deuda total: 366. Al cabo de 15 días ya serían 446,52. Si no pagamos, 544,75. Ya Einstein decía que el interés compuesto era la fuerza más poderosa del universo. En un año a esta tasa deberíamos 35.461.51. Y comenzamos tomando prestados 300. Mantuve una divertida polémica en Twitter con Vivus porque afirmaban que su préstamo era el mejor. Técnicamente era así, ya que apenas cargaban un 800 por ciento TAE. Pero me sigue pareciendo escandaloso que cobren unos intereses tan elevados. Desde aquella polémica han recapacitado. Ahora cargan más de un 1.000% TAE. No sirve para elevar mi autoestima precisamente, por mucho que lo intenté no he tenido ningún efecto beneficioso.

 

Hay otra compañía, The Dollar Company y están proliferando muchas más.

 

Aunque estos intereses sean usurarios según la “Ley Azcárate” de 1908, no hay control de legalidad previo de los contratos ni una supervisión y control del Banco de España. Para que hubiera consecuencias el cliente tendría que acudir a los tribunales y solicitar la nulidad del contrato, lo que significaría que sería nulo y solo habría que devolver al usurero, digo, a la empresa prestataria, el dinero recibido (300 euros) sin aplicar los intereses abusivos.

 

El mensaje es que cuando estás en un hoyo, acudir a estos usureros es cavar más hondo y que si comenzamos a acumular intereses a una TAE del 6.434 por ciento en muy poco tiempo nos podemos ver en una situación realmente desagradable. Aunque se pueda reclamar judicialmente y en tres o cuatro años se obtenga una sentencia, mientras tanto podemos ser coaccionados para que paguemos y ser incluidos en un fichero de morosos, lo que casi condena sin remedio a la exclusión financiera.

 

Como ejemplo de la cultura popular, podríamos mencionar la historia de los Soprano cuando el “amigo” de Tony le pide prestado para afrontar las deudas de juego y termina perdiendo la casa, el coche, la tienda y el matrimonio.

 

Por último, si dominan el inglés pueden acudir al enlace al reportaje que se emitió en “Last tonight with John Oliver”. Es el mejor periodismo que se puede encontrar en estos momentos en los Estados Unidos, sus análisis en profundidad de los distintos temas que tocan es fantástico.

Deja un comentario

El email no será público.