Madre in itinere. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado - El Sol Digital
Madre in itinere. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Madre in itinere. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

En las presentes líneas, nos encontramos con un nuevo caso en que se discute la calificación de accidente de trabajo in itinere contemplado en el art. 156 de la LGSS aprobada por   RD Legislativo 8/2015 de 30 de octubre. En efecto, en cuanto a la calificación del accidente in itinere, no han sido pocos los cambios introducidos por la sala de lo Social del Alto Tribunal, que en su labor de interpretación y aplicación del Derecho, ha ido adaptando progresivamente la realidad social de cada momento dentro del marco legislativo existente.

 El caso que nos ocupa es el de una mamá, encargada ella todos los días de llevar al cole  a su hija pequeña  antes de entrar  a trabajar a las 9 horas  en la empresa donde prestaba sus servicios por cuenta ajena. A tal fin, mientras bajaba las escaleras en el colegio tras dejar  a su hija a las 8.30 horas, esto es,  antes de acudir al trabajo, se cayó por las escaleras, sufriendo una lesión  que la dejó incapacitada, por  lo que la trabajadora solicitó el reconocimiento de su incapacidad temporal como accidente de trabajo y no como enfermedad común.

En el caso en cuestión, la Sala de lo Social del TSJ, ha interpretado que debe primar la conciliación de la vida laboral y familiar sobre los estrictos requisitos que caracterizan la calificación del accidente in itinere.  En efecto, bueno será recordar que tal  figura jurídica, se ha configurado jurisprudencialmente este accidente como “aquel que sufre el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo», fundamentándose en que solo puede calificarse como tal accidente,  aquel que se produce cuando el desplazamiento viene impuesto por la obligación de acudir al trabajo.

Por cuanto antecede, esta peculiar figura se construye, al menos en su origen, a partir de dos puntos geográficos: el lugar de trabajo y el domicilio de quien desarrolla su actividad asalariada, por lo que  la construcción sirve para subsumir en la categoría de accidente laboral a todo siniestro acaecido durante el trayecto que discurre entre ambos lugares, debiendo  no obstante concurrir para su correcto encuadramiento los siguientes elementos:

  • elemento teleológico: que la finalidad principal y directa del viaje este determinada por el trabajo;
  • elemento geográfico: que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa
  • elemento de idoneidad del medio:
  • que el trayecto se realice con medio normal de transporte y
  • elemento cronológico: que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto o, lo que es igual, que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales que no sean normales y obedezcan a motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo (….), entendiendo la Mutua de Accidentes de Trabajo que con las particularidades del presente caso,   se rompía claramente el nexo causal entre el accidente y el trayecto hacia el centro de trabajo  al no cumplirse los citados elementos del medio utilizado que son exigidos jurisprudencialmente para poder considerar accidente in itinere el proceso de baja.

 Así las cosas, y a  fin de entender el alcance interpretativo que nos ocupa, bueno será tener en cuenta cómo  el Alto Tribunal en sus sentencias de 26 de diciembre de 2013 (recurso 2315/2012 ) y  14 de febrero de 2017 (recurso 838/2015 ), que a su vez fueron divulgadas por el dicente  en la presente publicación,  incluyó en el concepto de domicilio habitual el de la residencia de fin de semana del trabajador al hacer una interpretación lata o extensiva  de la norma adaptada a la realidad social ( art. 3 del Código Civil ), aplicando así un criterio flexible en orden a la consideración de lo que a estos efectos debe entenderse por domicilio en el sentido de que no se trata sólo del domicilio legal, sino del real y hasta del habitual y, en general, del punto normal de llegada y partida del trabajo y ello,  en atención a la evolución que se produce en las formas de transporte y en las costumbres sociales que amplía la noción de domicilio para incluir lugares de residencia o, incluso, de estancia o comida distintos de la residencia principal del trabajador, por  lo que la  idea flexibilizadora late igualmente  en la última de las sentencias dictadas por el Alto Tribunal sobre esta materia, de fecha 17 de abril de 2018 (RCUD nº 1777/2016 ), en la que se califica de accidente «in itínere», al sufrido por la  trabajadora que al salir del trabajo y antes de dirigirse a la parada del autobús para volver a su domicilio habitual,  efectuó una parada para comprar yogures, sufriendo posteriormente el accidente, por lo que la interpretación del Alto Tribunal entendiendo que no hay ruptura del nexo causal por responder la breve parada realizada por la operaria conforme a patrones usuales de convivencia o comportamiento social,  y que resultaría  irrelevante como fundamento, que el trayecto de vuelta al domicilio se demorase en menos de una hora por causa de una gestión personal (compra de yogures…), por ser algo común y razonable,  que no altera desde un punto de vista cronológico el tiempo prudencial invertido en el trayecto de vuelta desde el trabajo hasta su domicilio , criterio jurisprudencial  que ha servido en el caso de la mamá  que nos ocupa,  para que le fuere de aplicación la corriente flexibilizadora interpretada por el Alto Tribunal  sobre  los acontecimientos cotidianos basados en la conciliación de la vida laboral y familiar.

En resumen, puede aseverarse que la jurisprudencia más reciente del Tribunal Supremo ha revisado los estrictos requisitos exigidos en otros tiempos en la figura jurídica del accidente in itinere, dando paso a  una nueva doctrina que parte de una interpretación más flexible que conecta con la nueva realidad social en la que nos encontramos. Por todo ello, debe concluirse que el accidente sufrido por la mamá trabajadora en las escaleras del cole cuando llevaba a su niña, debe calificarse necesariamente de accidente de trabajo in itinere con las consecuencias económicas que ello lleva consigo.

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