“Mar de valientes”, nueva novela de Carlos Pérez Ariza, profesor jubilado de la UMA - El Sol Digital
“Mar de valientes”, nueva novela de Carlos Pérez Ariza, profesor jubilado de la UMACarlos Pérez Ariza

“Mar de valientes”, nueva novela de Carlos Pérez Ariza, profesor jubilado de la UMA

Relata los viajes de Andrés de Urdaneta desde Filipinas hasta Nueva España

Vicente Almenara.- Carlos Pérez Ariza, malagueño de nacimiento pero establecido en Venezuela durante muchos años y luego retornado a su ciudad natal cuando las cosas empezaron a ponerse feas con los bolivarianos, ha sido profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UMA y autor de varios libros de temática diversa. Sus novelas son dos, La última amante del generalísimo (Francisco de Miranda), y Cuerpo a Cuerpo. En cuanto a ensayos académicos: Libertad de expresión en España (Premio Nacional Tesis doctoral en Comunicación por SGAE/Fundación Autor) y El periodismo constructor. El guion literario teoría y práctica. Cine y Televisión.

Ahora que cuenta con más tiempo desde su jubilación, ha escrito desde su retiro de El Palo un nuevo libro del que da cuenta a El Sol Digital.

Le has puesto por título al libro “Mar de valientes”. ¿Cómo surge la idea y por qué?

En el período en el que he estado al frente de la Cátedra de Mestizaje que se creó en la Universidad de Málaga, y durante los dos últimos años y medio, estuve investigando sobre nuestro desembarco en las Américas y hacia la raíz de la columna vertebral del mestizaje, no solo biológico, sino de todos los ámbitos, idiomas, comidas, música, religión… Di con muchos personajes que, si no desconocidos son casi olvidados, por no decir olvidados, de toda esta gesta que, principalmente, se inició a raíz del descubrimiento en 1492 por Colón, pero sobre todo en el siglo XVI. Entre estos personajes estaba Andrés de Urdaneta, vasco de un pueblecito de Guipúzcoa llamado Villafranca de Ordizia, que además de tener una vida interesantísima él mismo, es el que consigue establecer por primera vez la ruta marítima desde las Filipinas hasta lo que era Nueva España, es decir la costa pacífica de México. Esta ruta la realiza en un solo barco de 500 toneladas, bastante grande para esa época, y tarda cuatro meses y una semana en realizarla teniendo como destino el puerto de Acapulco.

¿Este viaje quién lo subvenciona?

Es muy curioso porque este viaje está subvencionado por el Virreinato de la Nueva España y el virreinato de Perú con oro y plata. Es decir, el barco que sale desde Nueva España hacia Filipinas va cargado de oro y plata, en barras y en monedas. Con ese cargamento de oro y plata se compran en Filipinas productos chinos y productos incluso de Persia, como alfombras, y las propias especias, que era un producto muy caro y valorado. Es decir, con esa plata y oro se compra el cargamento que trae Urdaneta en su primer viaje o como se llama históricamente tornaviaje porque no se había logrado anteriormente, es decir la ruta no estaba establecida, se había intentado ya durante las primeras décadas del siglo XVI cinco veces, pero sin éxito. Es Urdaneta, por tanto, quien establece la ruta, que es navegando hacia el norte, al paralelo 40, que es muy al norte, y después bajar hasta las Californias y de las Californias costear hasta Acapulco. Urdaneta es un hombre que con 17 años sale de su pueblecito vasco, se enrola en el segundo viaje alrededor del mundo que capitanea un monje de apellido Loaiza y donde viaja también Elcano, que ejerce como maestro para Urdaneta, le va enseñando, en la práctica, las artes de la navegación, cosmografía y cartografía, ciencias que desarrollaron nuestros marinos de esa época. Entonces, con ese viaje llega a Filipinas donde muere Loaiza y muere Elcano. Urdaneta funciona en esta época como su secretario testamentario y levanta el acta de la defunción de Elcano. Como todas las naves que iban en ese segundo viaje, se queda en Filipinas durante once años. Entre los 17 y los 30 recorre todo el archipiélago filipino, tiene enfrentamiento con los portugueses y con los propios nativos, viaja a Japón, aprende idiomas de esas zonas orientales, y tiene una hija con una nativa filipina a la que le pone el nombre de su madre Gracia. Después de eso, vuelve completando la circunnavegación por el Mar de China, bordeando África hasta llegar a Lisboa. Pero trae una información fundamental, sobre todo del tema del comercio de las especias, que en ese momento está en mano de los portugueses. Esta información se la da al Emperador Carlos I y vuelve a Nueva España. En Nueva España está el primer virrey de Nueva España, de apellido Mendoza, que lo acoge y le da trabajo como una especie de explorador y de establecedor de encomiendas hacia el norte de México. En ese período Urdaneta se hace rico, tiene tierras y cultivos, pero también se hace muy amigo de los conventos agustinos que proliferan desde México capital hacia el norte y, en una especie de acto de contrición, Urdaneta decide dejar la vida mundana a los 44 de años y se mete a agustino, deja la espada y abraza la cruz. Se mete en el convento de los agustinos en Ciudad de México y pasa allí 14 años más o menos, cuando le llega una carta de Felipe II a él directamente y al virrey de Nueva España para que emprenda el viaje a Filipinas y establezca la ruta de regreso. Eso da idea de que este hombre tenía información privilegiada, sabía por dónde podría estar esta ruta, porque la había obtenido en los años que estuvo de joven en Filipinas.

Pero, ¿esto que estás comentando es el contenido de tu novela o es la historia real?

Esta es la historia real que fui descubriendo al investigar para la novela. Pero, claro, la novela no es esto, está basada en esto, pero la novela es una ficción. ¿Qué es la novela? Es lo que yo me pregunté a lo que pasó en esa nao San Pedro durante los cuatro meses y una semana de navegación desde Filipinas a México. La ficción de la novela es, a raíz de los datos históricos del protagonista de la novela que es Urdaneta, lo que pasó en ese barco. La ficción es libre pero dentro de un contexto histórico.

¿En qué fuentes te has basado?

Hay cantidad de documentación sobre ese tema del tornaviaje desde el punto de vista técnico-marinero que me tuve que estudiar, porque yo soy un hombre urbano, de tierra y no de mar, entonces me tuve que documentar. Hay muchos escritos, ensayos, no novelas, sobre todo de la gente de la Armada, de muchos capitanes de navío, etcétera que han hecho tesis y ensayos sobre este tema. Hay otros materiales sobre propiamente la vida de Urdaneta. Y hay una tesis doctoral de un ingeniero naval, que lo tengo que mencionar en los agradecimientos porque me ha sido muy útil, y que narra desde el cómo se construían los barcos esos de madera de la época hasta el cómo se manejaban, y ha sido muy útil. Pero no hay ficción sobre este tema. Además, curiosamente Urdaneta tiene una estatua, un busto, en Filipinas con una placa explicando quién es, pero en España la verdad es que poca gente lo conoce, exceptuando la gente de la Armada. Y fíjate el valor de ese hombre, no solo de venir en un barco de madera y vela de 500 toneladas durante cuatro meses y una semana, sino que establece la ruta comercial entre Asia, América y España.

¿Se beneficio económicamente España de esta ruta?

Eso es lo que después se empezó a llamar “El Galeón de China”, “El Galeón de Filipinas” o “El Galeón de Manila” y así está en la historia. Por ahí venían primero las especias, a las que España tenía poco acceso. Hay que recordar que, originalmente, la oferta que hace Colón a los Reyes Católicos es que les iba a conseguir una ruta hacia las especias, pero no llega, no consigue establecer esa ruta. Urdaneta crea esa primera ruta de globalización comercial del mundo que estuvo funcionando durante dos siglos y medio, hasta que México declaró la independencia en 1810. Como decía, primero, traían especias, que era eran carísimas y muy valoradas, Segundo, el famoso mantón de Manila, que no era de Manila realmente, era chino, de la ciudad de Cantón, y que todavía hoy fabrican esa pieza de seda. Abanicos, toda la porcelana china, jarrones Ming, etc… todo ese tipo de cosas que se vendían en toda Europa a altos precios. Claro que se creó un comercio. Y, además, no solo eso, después de Urdaneta, las monedas de oro y plata que llegaban para comprar las mercancías, y que eran españolas, las acababan utilizando los chinos en su comercio.

Había una pugna entre España y Portugal por esta ruta y por aquel comercio.

Sí, había una pugna en principio, que después Carlos I logra bajar, y que es por las Molucas, que eran las islas donde estaba la mayor cantidad de especias, porque en Filipinas había, pero no tantas. Las Molucas eran las islas que tenían controlada los portugueses y es de donde salía el clavo de olor, la pimienta, la canela… Especias muy valoradas porque servían para conservar y cocinar los alimentos.

¿Ha sido muy dificultoso el parto de la novela?

Hay escritores que dicen que lo que uno finalmente escribe en una novela ya uno lo tiene adentro. Puede ser, pero en este caso al ser novela histórica me han dado mucho trabajo varias cosas. Primero, el comprender cómo se maneja un barco de esa época, de vela con tres palos, cómo se mueven las velas, qué pasa con los vientos, cómo se mide la velocidad en nudos, cómo se mide la situación del barco en determinados momentos. Fíjate, en esa época, con el astrolabio, que hoy se llama sextante, y por la altura de la estrella Polar o del Sol con el horizonte sabían la latitud, es decir los grados norte a los que se encontraban, pero la longitud no la tenían. Por lo tanto, era muy azaroso el viaje. Segundo, el lenguaje, cómo hablaba esa gente. Un marinero de la tripulación no hablaba igual que Urdaneta, porque Urdaneta va como jefe de la expedición, pero es un agustino, un cura, va con su hábito. Y tercero y último, crear una ficción creíble dentro de ese viaje, qué pasaba allí, qué sucedía. Me ayudó mucho conocer la historia de pugna entre Inglaterra y España que eran enemigos acérrimos en ese momento. Es posible que cuando Elisabeth I se enteró de que ese viaje estaba en marcha ambicionara hacerse con la carta de navegar. La carta de navegación que hace Urdaneta es un secreto de Estado, las cartas de navegación eran documentos que se guardaban en la Casa de Contratación vigiladas y estudiadas por distintos expertos de manera que confirmaran esa información. Las de Urdaneta están perfectas, no se tuvo que modificar en nada y se siguieron usando tal cual durante los dos siglos y medio siguientes. Y la otra dificultad para mi, es no equivocarte cuando das datos técnicos y eso tienes que estar vigilándolo constantemente, yo espero no haberme equivocado mucho. Bueno, probablemente todos los expertos dirán que esto no es verdad, pero claro, al ser ficción podría haber sucedido, que es lo bonito de la novela.

La literatura de viajes, en sí, resulta muy atractiva, ¿te has situado en el papel del lector?, ¿qué va a sentir el lector cuando lea las primeras páginas?, ¿va a sentir suspense, interés por el personaje o qué le va a motivar a seguir leyendo?

Dos cosas. Una es la propia historia. El lector siempre va a estar más informado que los que van en el barco, va a saber más de lo que está sucediendo o puede suceder en el barco, aunque finalmente los del barco, Urdaneta y su gente, lo van a descubrir, pero al final. Durante aproximadamente las primeras 190 páginas sabe más el lector porque yo intercalo capítulos con lo de Inglaterra donde Elisabeth I intenta obtener la carta de navegación de ese viaje, eso crea un suspense e interés en el lector por continuar leyendo, y después la propia intriga de cómo se va a resolver al final la trama.

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