Miguel Ruiz Montañez, autor del nuevo superventas “La sangre de Colón”, en videoconferencia con la Tertulia del Congreso de Málaga - El Sol Digital
Miguel Ruiz Montañez, autor del nuevo superventas “La sangre de Colón”, en videoconferencia con la Tertulia del Congreso de MálagaMiguel Ruiz Montañez y algunos de los participantes en la Tertulia

Miguel Ruiz Montañez, autor del nuevo superventas “La sangre de Colón”, en videoconferencia con la Tertulia del Congreso de Málaga

Vicente Almenara. Tenemos hoy con nosotros a un buen amigo y tertuliano y que ha estado en varias ocasiones en esta Tertulia, Miguel Ruiz Montañez. Creo que ya es menos conocido como director gerente de la EMT que como autor de libros de éxito porque se dice muy pronto, pero de “La Tumba de Colón” ha vendido la friolera de 200.000 copias. Encontrar un escritor en España que haya vendido esa cantidad de ejemplares de una obra es muy difícil. Ahora, ha publicado hace unas semanas “La Sangre de Colón”. El otro día en una entrevista me contaba que hay muchos enigmas, mucha documentación y que el asunto da mucho de sí y de eso queremos que nos hable seguidamente. Yo le preguntaba también qué lee un autor, qué libro tiene entre las manos, y me comentaba que está leyendo el último Premio Alfaguara “Salvar el fuego”, de Guillermo Arriaga, también muy de las Américas, muy mexicano. Hasta cinco veces ha cruzado Miguel el Atlántico en un año, aproximadamente. Ha estado en México y en la República Dominicana, cita que es obligada a la hora de hablar de Colón.

Cuéntanos la gestación del libro “La Sangre de Colón” y también el momento en el que aparece, porque es actualidad por otros motivos, por otros debates y protestas que hay en algunas localizaciones de América Latina.

Miguel Ruiz (ponente). Estoy muy contento de este libro. “La Tumba de Colón” me dejó muchísimos éxitos y muy buen sabor de boca, un libro que ha sido traducido a 20 idiomas, y más que un bestseller es un longseller porque es una novela que se ha vendido durante muchos años y se sigue vendiendo, todavía está en las librerías. Tenía muchas ganas de volver a Colón porque me había dejado en el tintero enigmas que no había contado en “La Tumba de Colón” y otros enigmas que han aparecido en este tiempo porque este señor, Cristóbal Colón, tiene tantos enigmas por conocer que daría para una enciclopedia. Por todo ello, tenía ganas de hacer esta nueva novela. Al mismo tiempo, estaba sucediendo este asunto de que los nativos americanos querían quitar de en medio la figura de Colón porque dicen que es quien les colonizó y explotó, y que ahí ya existía un continente y una cultura antes de que llegara Colón y que fue totalmente machacada por la figura del descubridor de América. Yo tenía ganas de entrar en este nuevo debate internacional que en estos momentos con lo que ha pasado en Estados Unidos con este señor de color que han asesinado, George Floyd, se ha metido todo en una tortilla histórica sin precedentes, en una especie de batiburrillo de asuntos pendientes, y ahora resulta que en Estados Unidos están atacando estatuas de los coroneles del  Ejército Confederado, de esclavistas reconocidos, y al mismo tiempo de Colón. En los últimos días hay cinco ciudades que han sufrido serios agravios en las estatuas de Colón. Ha coincidido que en este nuevo libro todo el enigma comienza, precisamente, con la explosión de una estatua de Colón en Nueva York, pero justamente hace unos días, el gobernador de Nueva York ha dicho que no quiere tocar la estatua de Columbus Circle que es la que yo trato en la novela como hecho inicial. Hay por ahí un periodista que me llama Miguel de Nostradamus porque todo esto ha sido un poco premonitorio, pero no es para tanto. Esta novela es de intriga, de misterio, con muchos enigmas colombinos que dan mucho juego para el tipo de literatura que yo hago, que engancha y trata de que el lector quiera llegar hasta el final. Ese es el libro que yo he pretendido escribir, un libro rápido, con misterios de por medio, personajes que enganchen, una trama original y, al mismo tiempo, con una cierta crítica feroz a la realidad de América después de 500 años. Me permito en la novela hablar de los asuntos que a todos nos interesan como, por ejemplo, la relación amor-odio que tiene Latinoamérica con España, porqué los mexicanos piensan que les robamos el oro, qué se ha hecho en estos 500 años para que lleguemos a esta situación. En definitiva, no se trata únicamente de una novela de misterio sino que tiene un trasfondo de crítica y leyenda negra que están pendientes y que a mí siempre me han interesado. Como escritor, no solo trato de que guste mi novela, si no que uno mismo se informa y documenta en profundidad, entras en el fondo de las cuestiones y yo he entrado hasta el fondo en muchas cuestiones con esta obra y, sobre todo, con la realidad de América Latina después de 500 años de conquista.

En la novela también me permito hacer una crítica a la cultura española, a los programas del corazón, que me dan mucho coraje. Como hizo Cervantes, salvando las distancias entre él y yo como escritor, con la picaresca y las novelas de caballería en El Quijote, he querido también ridiculizar un poco los programas del corazón. El personaje que yo diseño en esta novela es un profesor universitario, estudioso de Colón, que tras ser abandonado por su pareja, una marquesa de Sevilla, se va al Sálvame y pone a la marquesa a caldo a pesar de su inteligencia y cultura. Es un pequeño gesto que a mí me da mucho juego para presentar en los primeros capítulos al personaje y enganchar al lector. A partir de ahí, empiezan a volar estatuas de Colón, como está pasando actualmente en la realidad, lo cuál ha sido coincidencia absoluta, y el personaje se ve envuelto en una espiral de acontecimientos. Es una novela muy rápida, hay mucha aventura, hay tiros, hay sexo, hay emoción, un poco de todo. Que nadie piense que es una novela rollazo de historia porque insisto, no lo es. No pretendo dar lecciones de historia, pero utilizo estos enigmas colombinos para crear tensión y emoción, y al mismo tiempo con el trasfondo de la historia de América, de lo que hemos hecho los españoles en América, la leyenda negra, los mexicanos y el oro que “robamos” y que no sabemos dónde está.

La verdad es que me lo he pasado muy bien escribiéndola, que es el objeto principal de que yo escriba libros. No trato de hacerme rico, ni escribir por un tema mercantilista si no que escribo porque me ayuda a ser mejor persona, a formarme yo mismo, realizar investigaciones y viajes que me dan la vida. Conozco bien la realidad americana y latinoamericana, soy profesor en varias universidades (Santo Domingo, México, Florida).En definitiva, este tipo de actividades docentes y culturales me permiten adquirir mucha información para este tipo de novelas que escribo. Si a la vez soy capaz de hacer que muchas personas se formen una opinión sobre el hecho de la conquista y sobre el hecho de la herencia española en América pues mucho mejor. Y si de alguna manera he dado en el clavo con esto que está pasando en Estados Unidos de si Colón era un esclavista o no lo era, si tiene la culpa de todo o de nada, pues es un asunto de debate que interesa mucho a la sociedad española y que da mucho juego para una tertulia y artículos de opinión. Nunca he sido ajeno a la realidad de América, creo que es una parte de la herencia española muy rica. América ha hecho grande a España. Los mejores momentos de la historia de España se dieron en América y han sido gracias a América. Y si se piensa que éramos unos genocidas estoy convencido de que tenemos que entrar en ese debate, porque tiene que haber debate. Lo que no tiene sentido es quitar una estatua de Colón por considerarlo genocida sin entrar en el debate de si lo fue o no lo fue. Se puede debatir en profundidad si lo que hicimos los españoles estuvo mal hecho, si nuestra herencia allí fue un veneno para las razas americanas o todo lo contrario. Nosotros llevamos a América el Siglo de Oro, es decir, la cultura europea, la lengua que une a todos los países e, incluso, a las tribus que estaban allí, porque como dice Vargas Llosa “si los españoles no hubiésemos llegado a América, ahora mismo seguirían matándose unos a otros, porque las tribus allí estaban en permanente guerra civil”. Todo esto metido en una coctelera sale algo muy extraño que es la relación actual de España con América Latina y quería plasmarlo en mi novela. Para mí es un debate interesantísimo porque es parte de nuestra cultura, de lo que somos en sí mismo el pueblo español. No podemos separar América de España porque es un pasado muy fuertemente relacionado, como dirían muchos historiadores América prácticamente la inventó España. Y ser capaces de transmitir y de convencer de que lo que hicimos lo hicimos bien, lejos de esa leyenda negra que es odiosa.

“Cristóbal Colón tiene tantos enigmas por conocer que daría para una enciclopedia”

Tertuliano. Precisamente he leído un artículo reciente donde decía que dos aldeas en la zona de Alta Verapaz (Guatemala) se habían enfrentado a machetazos, con descuartizamientos, etc. por un conflicto de tierras, es decir, aún se siguen matando entre ellos. Lo digo con un sentimiento amargo, pero como lo conozco bien sé lo que estoy diciendo y es que creo que forma parte de la ignorancia que tienen todos estos pueblos y no tiene remedio, es decir, el tema de Colón va a ser históricamente un problema que vamos a tener los españoles. Recuerdo una anécdota interesante en la Basílica de Guadalupe, cuando te cuentan la historia de que tres barcos llegan a la costa de México y con 500 españoles básicamente invadimos México. Ellos no son conscientes de que cuando llegamos allí nos aliamos con nativos, y ellos se apoyaban en los españoles, precisamente, para luchar contra el tirano que se dedicaba a rituales de sacrificios humanos. Tienen un cacao mental importante y es culpa nuestra porque hemos tenido un conflicto y un complejo histórico, que ahora se está acentuando por los partidos de izquierda españoles que les están haciendo creer que ellos han sido víctimas. Es una pena que estos países, desde mi punto de vista, no tengan solución, están inmersos en otra realidad totalmente distinta.

Ponente. Es muy buena reflexión. Creo que, de alguna manera, todo esto ha sido provocado por la emancipación de esos países y lo mal que se hizo, sobre todo la relación que hubo posteriormente con esas naciones que se separaron de España, que son herederos nuestros, tienen nuestros apellidos, véase por ejemplo el presidente de México, de apellidos López Obrador y que dijo eso de que el Rey de España debía pedir perdón a los pueblos indígenas por las matanzas y el genocidio que se produjo. El problema es que la independencia creó una élite que machacó a los indios, se aprovechó de ello y luego le echan la culpa a los que están en él otro lado del océano, la madre Patria España. Es decir, esas elites que se quedaron con el poder, esos caudillos, unido a la mala suerte que ha tenido América Latina de dirigentes que no han sabido sacar del subdesarrollo a esos países haciéndolo mucho peor de lo que venía haciéndolo España cuando gestionaba esos territorios desde Madrid, pues en vez de echarse la culpa ellos mismos es más fácil culpar a España. Tengo una anécdota a este respecto de la última vez que estuve en México y es que, como sabéis, todas las mañanas el actual presidente López Obrador toma el micrófono y durante una hora alecciona a la república mexicana diciendo cosas como, por ejemplo: “Nosotros los mexicanos no somos corruptos, es mentira que seamos corruptos porque aquí la corrupción la trajo España. La culpable de la revolución mexicana es España. El primer corrupto que pisó estas tierras fue Hernán Cortés porque este señor español llegó a Veracruz y se autoproclamó alcalde de Veracruz sin que nadie le votara. ¿Hay mayor corrupción que eso?”. Ante esas palabras de alguien que lleva apellidos nuestros, que es descendiente de españoles, que tiene nuestra piel, ¿qué podemos hacer? Ese perfil es el culpable de que, de alguna manera, esté ocurriendo esto porque tendría que ser esta élite post colonialista los que tendrían que salvarnos el honor, cosa que no ocurre en Estados Unidos. El cariño que le tiene Estados Unidos al Reino Unido es enorme y actualmente hay una unión entre esos dos países, a pesar de una guerra y de una separación violenta.

Vicente Almenara. En España tenemos un instrumento de intervención en otros países que es el Instituto Cervantes, igual que Francia tiene la Alianza francesa o Alemania tieneel Instituto Goethe. El instituto Cervantes, conviene recordarlo, está dirigido por Luis García Montero que su mayor mérito es ser de la cuerda de Izquierda Unida y, por lo tanto, fue promocionado a esta atalaya por merecimientos ideológicos. Ni él, ni el Instituto están librando ninguna batalla en este debate en el que se acusa a los españoles. Esto sería impensable en el caso de Italia, de Francia o de Alemania, donde estarían batiéndose el cobre por el buen nombre de sus países pero aquí, en nuestra psicología particular, y en concreto en la de algunos como este preboste, pues no participa en este debate porque eso debe de ser, de alguna forma, reaccionario para él  defender la labor de España en el continente hace siglos y posteriormente. Es una pena que eso suceda, pero ahí está.

Tertuliano. Efectivamente, el Instituto Cervantes es el instrumento para que la lengua y cultura española se mantenga viva en el mundo, a fin de cuentas somos el tercer idioma más hablado en el mundo. El Gobierno actual no va a hacer absolutamente nada. Precisamente, para la izquierda española e iberoamericana el tema del indigenismo le viene de perlas porque forma parte de su estrategia de romper con lo antiguo y empezar a crear su mundo de izquierdas. Otra cosa es la leyenda negra, que es un saco sin fondo en el que todo el mundo echa mano de ahí y en cualquier época de la historia de España somos los malos de la película porque somos un país muy débil en el panorama internacional a la hora de defendernos de estas historias. Por otro lado, es verdad que cuando llega la independencia de estos países de la corona española los criollos, que son la clase dirigente de allí, son los peores gobernantes que podían tener y la culpa no es nuestra porque, precisamente, leí que el científico alemán Humboldt cuando pasó por toda Sudamérica, antes de irse España de allí, se asombró de que la forma de vida de los indígenas y los pobladores de las colonias era superior incluso a como se vivía en Alemania y algunos países europeos. Es decir, el hombre se asombró de cómo España gobernaba y administraba esa zona.

Vicente Almenara. Conviene recordar, como mostró la película de Mel Gibson, los sacrificios de los aztecas con niños, como se les arrancaba el corazón en unas pilas de piedra. Es decir, si nos retrotraemos incluso antes de que el hombre blanco y español pusiera el pie en las maravillosas playas de México, allí se cometían crímenes contra la Humanidad, en palabras de hoy. Es bueno recordar esto en este debate, acerca de cuáles eran las prácticas y la propia cultura de las civilizaciones originarias de aquel territorio. Te pregunto Miguel una cosa, ¿el lector cuando lee tu libro sabe deslindar lo que es historia, porque responde a hechos históricos que están contrastados, y lo que es ficción o es complejo este discernimiento?

Ponente. Creo que sí porque todo lo que pongo que es historia es verídico y está fundamentado en hechos probados. Evidentemente, es una novela, y una novela es ficción y la ficción lo aguanta todo. De todas maneras, el lector de este tipo de obras al mismo tiempo que uno se entretiene con una historia que te atrapa, también se abre a la reflexión e interrogantes y que tenga ganas de buscar más sobre ello. Mucha gente me ha comentado al leer “La Tumba de Colón” que le abrió el apetito de los temas colombinos, donde hay doscientos mil enigmas por resolver. Es lo bonito de este tema. En general, los lectores de mis novelas saben que la parte histórica está documentada, lleva una investigación detrás, pero tampoco se trata de dar lecciones, no soy profesor de historia ni mucho menos. No pretendo que vaya nadie a mis novelas a documentarse o a aprender, es decir, es un producto de entretenimiento para pasar el tiempo con una actividad muy placentera que es leer. Simplemente, invito a la reflexión y en este caso es la realidad en estos 500 años.

Vicente Almenara. Miguel, ¿tú crees que a día de hoy los mejores conocedores de Colón y de su mundo están en España, o están en Latinoamérica, o están en EEUU, o dónde? Porque eso ha pasado con la literatura del Siglo de Oro, por ejemplo, que aparecían profesores de universidades de los Estados Unidos o de otras universidades distantes que tenían unos textos académicos maravillosos sobre Benito Pérez Galdós o Francisco de Quevedo, por ejemplo.

Ponente. Ahora mismo hay dos países en el mundo que tienen la mayor parte de la información y de los estudios, Italia y España. Italia estudió muy profusamente a Colón porque trataron de demostrar que era genovés, cuando todo el mundo sabe que no hay la más mínima prueba de que naciera en Génova. Tan solo un pequeño documento, que a todas luces es falsificado, y que apareció 50 años después de muerto Colón durante el transcurso de los pleitos colombinos donde Colón decía: “Siendo yo nacido en Génova”. Pero está establecido, analizado y comprobado por todos los historiadores de mayor reputación que es un documento falso. Los italianos a finales del siglo XIX, que se crea Italia como nación, se quiere poner a Colón como gran artífice del estado y se intenta declarar a Colón italiano y genovés por todos los medios. Ellos escribieron una obra, de algo más de 100 volúmenes, donde recogieron toda la sabiduría, legajos, papeles que había de Colón, muchos de ellos manipulados, y consiguieron llevarse el gato al agua. Hoy día la tesis más difundida es que Colón es italiano. Independientemente de eso, en España hay mucha más información. Los archivos de Salamanca, los distintos departamentos de la Junta de Andalucía, de Cultura, el Archivo de Indias, etc. contienen una información riquísima del puño y letra de Colón. Otro país que podía tener mucha información es Portugal, pero recordemos que Portugal, en tiempos del Rey Juan II, que era quien regía en el momento de rechazar el proyecto descubridor de Colón, practicaba la política del sigilo, es decir todos los documentos de esa época, finales del siglo XV y principios del siglo XVI, desaparecieron porque el gobierno portugués destruía los documentos, no quería que hubiera una traza de las decisiones reales. Por ejemplo, no se sabe cuánto tiempo estuvo Colón en Portugal, no se sabe lo que le dijo al rey para venderle el proyecto descubridor, no se sabe nada de la etapa de Colón en Portugal. Sin embargo, en España era todo lo contrario, cualquier orden que dieran Isabel La Católica o Fernando El Católico se conserva el documento original. Por eso, tenemos bastante información, lo que pasa es que nos vendemos muy mal. Los españoles somos los peores vendedores de nosotros mismos. La leyenda negra nos ha hecho mucho daño, tanto que nos la hemos creído nosotros mismos. Hemos acabado siendo los mejores comerciales de la leyenda negra como dice mi amiga Elvira Roca Barea.

Vicente Almenara. ¿Cuál crees que es la razón por la que Colón ocultaba conscientemente su origen, por pleitos, porque lo perseguían? Porque si no nadie tiene una razón para ocultar de donde viene.

Ponente. Así es y de hecho es lo que utilizo en el libro. El enigma principales ese. ¿Porqué no se dejó retratar nunca en vida, porqué no hay un retrato de Colón? El retrato más antiguo es de unos 50-60 años después de muerto Colón. Él no se dejó retratar en vida, no dejó que ningún pintor de la Corte le hiciera un retrato. Una persona a la que nombran Almirante de Castilla, que se hace inmensamente rico porque recibió el 10 por ciento de todo lo que se producía en América, que consiguió tantos logros…¿por qué no se dejó hacer un simple retrato? Ese hombre no quería que nadie supiera quién era, no quería. Del porqué no quería hay muchas teorías. Está la teoría del Colón judío, si se expulsaron a los judíos el 2 de agosto y las naves salen de Palos el 3 de agosto, ¿cómo iban a encomendarle los Reyes Católicos el proyecto descubridor a un judío si acabábamos de echarlos de España? Otra teoría muy difundida es que era de un origen humilde pero, por lo que fuera, el caso es que Colón ocultó su origen. Cuando Colón llegó a España, está en muchos sitios escrito, se auto declaraba extranjero, pero nunca hizo referencia a ninguna nación. Tal confusión creó que su propio hijo, Hernando, con el que navegó en el cuarto viaje durante más de dos años tampoco sabía de dónde era su padre. Cuando Colón muere, Hernando se va a buscar las raíces de su familia, fue a Italia, a Génova y no encontró nada. Su padre no era de Génova. Así queda la situación durante siglos hasta que, como he comentado antes, a finales del siglo XIX los italianos se aprovechan de un papel falsificado y lo declaran genovés. Pero esto tiene muchas lagunas y hasta que no surja algún documento fidedigno que nos pueda decir de donde era, va a pasar por genovés. Pero, desde luego, él se encargó en vida de ocultar su origen.

Tertuliano. Estoy estudiando las razones por las cuales Hispanoamérica tiene una decadencia económica tan grande. Cuando vas allí, como ha expuesto Miguel, la gente piensa que toda la culpa de su corrupción y sus problemas económicos son producidos por los españoles. Yo creo que el problema es que somos muy malos vendedores de nosotros mismos. La diferencia con los ingleses, italianos, holandeses, etc. es que ellos fueron a colonizar, nunca se mezclaron con los nativos, nosotros sí. En Cuba, tuve unas conversaciones muy interesantes con gente negra y ellos te cuentan que nosotros hicimos una cosa mal en Cuba que fue darle un estatus al blanco, darle un estatus al negro, pero no darle ningún estatus al intermedio, al que creamos. Esa es la culpa que nos echan, pero culpas hay muchas. Y sí, es verdad que la economía de esos países está bastante mal y en mi opinión es debido a que toda Hispanoamérica ha sido la parte trasera de los Estados Unidos, pero es curioso porque a EEUU todo el mundo quiere ir cuando EEUU ha dilapidado todos los bienes americanos de ellos. María Elvira Roca ha escrito un libro “Imperiofobia y leyenda negra” que es maravilloso y lo explica todo claramente.

Ponente. María Elvira Roca Barea ha leído mi libro y ha escrito amablemente una frase que figura en la portada: “Una acción trepidante que no da respiro. El lector irá descubriendo sus misterios y las razones por las cuales la figura histórica de Colón se ve atacada. Un relato inquietante.” Su libro “Imperiofobia y leyenda negra” a mí me parece de los mejores ensayos que he leído en mucho tiempo. Lo tengo subrayado y lleno de post-it. Me fascinó ese libro porque Elvira habla con una clarividencia enorme, comunica muy bien cosas que son difíciles de comunicar, además de estar muy documentada y es un libro que se bebe.

Vicente Almenara. Este libro ha salido bajo el sello de Harper Collins aunque anteriormente trabajabas con el Grupo Planeta en concreto con Martínez Roca, ¿cómo es la distribución de tu libro bajo esta nueva editorial?

Ponente. Yo estaba confortablemente en el Grupo Planeta, pero cuando mi agencia literaria tuvo esta novela, “La Sangre de Colón”, en sus manos se la dio a leer a Harper Collins, que es la editorial americana más grande y que más libros produce al año del mundo. La gente de la editorial se quedó encandilada con el texto, les gustó muchísimo y apostaron muy fuerte por él, se firmó el contrato y yo estoy muy contento con esta editorial. No tenían presencia en España, ahora ya la tienen y están apostando por obras de calidad con buenas ediciones y un equipo humano muy majo y potente. Además, este libro mío lo han lanzado en 15 países de Iberoamérica desde la filial española. A partir de ahí, yo espero que cuando un mexicano lo lea no me lo tire a la cabeza o me busque para matarme. No lo sé, porque no me he callado nada y sé que va a levantar ampollas. Pero no lo he hecho para vender más libros, es porque de verdad lo siento.

Tertuliano. ¿De tus libros te han propuesto hacer películas? Porque si ocurre en Estados Unidos habrían hecho una superproducción y resulta que nosotros no hemos hecho todavía cine sensato de nuestra historia.

Ponente. Pues sí. Hubo una propuesta para “La Tumba de Colón” de una pequeñísima productora norteamericana, pero a mí agencia editorial no le vino bien, dijo que no le parecía una cosa razonable y se quedó ahí. Pero es una buena reflexión, lo que pasa es que en mis libros pongo muchos viajes y la producción sería cara porque habría que rodar en varios países, por ejemplo en “La Sangre de Colón” o en “La Tumba de Colón” se localizan cuatro países. Esa producción no es barata, mientras que cuando vemos el cine español que se produce con el dinero de las televisiones privadas, es un cine con una localización muy concreta, muy urbano, pero una producción que tenga contenido internacional es un dinero que, probablemente, no tengan las productoras, lo desconozco. Pero yo estaría encantado, desde luego, de ver la película.

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