Mobileye y Velodyne, los ojos del vehículo autónomo

Mobileye y Velodyne, los ojos del vehículo autónomo

Los Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor reducen la siniestralidad del vehículo en un 45 por ciento

Maite Díaz Torres

La tecnología ha revolucionado el mercado de los coches, que tiende cada vez más hacia un sistema de conducción autónoma. El 90 por ciento de las marcas de automóviles ya cuentan con los llamados Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) en sus vehículos de alta gama. Estos sistemas, detectan y alertan al conductor “de situaciones de peligro, como la colisión frontal, el exceso de velocidad o la salida del carril” y son el paso previo para la generalización del vehículo autónomo, asegura Elías Izquierdo, CEO de Track Surveying Solutions.
Esta pequeña pyme madrileña en la que trabajan únicamente cuatro personas incorpora los sistemas ADAS a cualquier vehículo creado después del año 2000, a través del dispositivo Mobileye. Track ha conseguido “una penetración muy interesante de las tecnologías en España”, explica Izquierdo. En la actualidad cuentan “con más de 150 clientes relacionados con la seguridad vial y la gestión de infraestructuras”, entre los que se encuentra la Universidad de Málaga y varios centros tecnológicos de la provincia.
Los dispositivos como Mobileye vigilan permanentemente la carretera y evalúan en tiempo real lo que está pasando con el vehículo, desde la existencia de un peatón hasta la distancia de seguridad con otros vehículos, incluso lee las señales de tráfico para ofrecer una mejor asistencia a la conducción. Se han hecho numerosos estudios y “prácticamente todos han llegado a la conclusión de que los sistemas ADAS permiten una reducción de la siniestralidad del vehículo en un 45 por ciento”.
La generalización de los sistemas ADAS, explica Izquierdo, es el paso previo para llegar a extender la comercialización de los vehículos autónomos. La tecnología para tener vehículos sin conducción ya está desarrollada, pero hay una serie de barreras que impiden su generalización, “por una parte están las barreras legales, ya que no se sabe quién tiene la responsabilidad sobre los vehículos autónomos y por otra parte están las barreras psicológicas, que son las más importantes, porque es difícil ceder toda la responsabilidad al vehículo”.
Sin embargo, el CEO de Track asegura que poco a poco se irá confiando más en los vehículos autónomos. La tecnología de frenado automático, ya instalada en muchos de los vehículos de alta gama es un ejemplo de cómo se va dando más independencia a los coches. Con la incorporación de estos avances en el mercado “se va ganando la confianza del conductor en base a esta tecnología”.
Aunque en este momento desde Track se trabaja sobre todo “con autobuses, camiones y vehículos de flota”, ya que los sistemas de asistencia en la conducción se consideran aún un lujo, Izquierdo asegura que “tendemos hacia la generalización de estos sistemas”. El CEO de Track asegura que “a medida que se vayan incrementando estos sistemas de asistencia a la conducción, el vehículo irá ganando autonomía y el conductor irá cediendo a su vehículo responsabilidad”.

Velodyne

Adquirir la distribución de Velodyne fue “un salto importante” para la empresa Track, que comenzó a dirigir su trabajo hacia “temas de robótica y vehículos aéreos no tripulados, combinando esta tecnología con otras como Mobileye”. Velodyne funciona con un conjunto de lásers que van girando 360 grados y rebotan con lo que encuentran en su camino. Cada láser recoge la distancia existente entre el aparato y cada uno de los puntos con los que rebota y de esta forma se construye un modelo en 3D que permite llevar la realidad al ordenador.
Esta herramienta tiene tres posibles aplicaciones. Por una parte, permite al ordenador almacenar los datos para tener un modelo en 3D de la realidad, el llamado mapeo móvil, lo que “tiene aplicaciones en arquitectura e ingeniería para evaluar infraestructuras”. Por otra parte, puede ser utilizada en robótica, ya que dota al robot de visión artificial. Por último, posibilita analizar la información en tiempo real, lo que tiene especial interés para la construcción de vehículos autónomos porque sirve “para interpretar si se tiene algún obstáculo delante”. A nivel de desarrollo de I+D, esta herramienta se considera como “los ojos del coche de Google, del coche autónomo”. Combinada con Mobileye, se trata de una herramienta básica “para interpretar la carretera y dotar de visión al ordenador de a bordo de un vehículos autónomo”.
En la actualidad, en España existe una red de vehículos autónomos liderada por la Universidad Politécnica de Madrid. Muchos de estos grupos ya cuentan con sensores de Velodyne y Mobileye y están haciendo pruebas de navegación autónoma. En Andalucía “hay múltiples grupos de trabajo, tanto de empresas privadas, como centros tecnológicos y universidades como la de Sevilla, Málaga, Cádiz y Jaén que están apostando por esta tecnología como herramienta para sus proyectos de I+D”, explica Izquierdo. Uno de estos grupos se encuentra en el departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática, en la Escuela de Industriales de la UMA.

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