No a todos interesa lo mismo. Ramón Echeverría p.b. - El Sol Digital
No a todos interesa lo mismo. Ramón Echeverría p.b.

No a todos interesa lo mismo. Ramón Echeverría p.b.

Quiero hacerme eco de un artículo reciente (7 de abril) de John L. Allen Jr., editor de Crux, agencia de noticias católica norteamericana, que ofrece (según ellos, y pienso que así es), “lo mejor en noticias sobre el Vaticano y la Iglesia Católica, con una cobertura inteligente, conectada e independiente,”. El artículo de Allen, “Coverage of Vatican’s LGBTQ confab offers lesson in global perspective” (La cobertura de la reunión de LGTB en el Vaticano, ofrece una lección sobre perspectiva global), quiere llamar la atención sobre la excesiva occidentalización de las noticias que los media, incluido Crux, nos dan sobre la Iglesia Católica. Al fin y al cabo, las prioridades de los católicos africanos y asiáticos (el 26,9 por ciento del casi 1,3 billón del total de católicos en el mundo) o las de los católicos sudamericanos (41,3 por ciento) no son siempre las mismas que las de los europeos (23,7 pornciento) y norteamericanos (7,3 por ciento).

Allen cita como ejemplo la importancia que los medios occidentales han dado al encuentro que tuvo lugar el viernes 5 de abril, entre el Cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, y unos cincuenta abogados y activistas de la comunidad LGTB. Estos pidieron que el Vaticano condenara la criminalización de la homosexualidad, vigente todavía en numerosos países. Motivos, los tenían. Según un estudio de Amnistía Internacional, la homosexualidad es ilegal en más de 30 países africanos, y se castiga con la pena de muerte en Mauritania, Sudán, Nigeria y parte de Somalia. El estado de Brunei, gobernado por el sultán Hassanal Bolkiah, acaba de reformar el Código Penal, y a partir del 3 de abril los delitos de homosexualidad son castigados con lapidación.

Naturalmente Crux dio amplia cobertura a la reunión de Parolín con los activistas, que apareció en la ABC7 News de San Francisco (California). También le ha dado mucha relevancia el semanal católico norteamericano National Catholic Reporter. En éste se lee que según la Baronesa Helena Ann Kennedy, directora del Instituto para los Derechos Humanos, de la Asociación Internacional de Abogados, el cardenal Parolín, no obstante los problemas doctrinales sobre la homosexualidad, se manifestó de acuerdo en promover su descriminalización. “Se trata de aplicar la enseñanza de la Iglesia sobre el respeto a la dignidad humana”, habría dicho el cardenal. Tras la reunión, el grupo pidió que los estados declararan ilegales, por degradantes y crueles, las llamadas “terapias de conversión curativa”.

“LGTB Life” (Reino Unido), que se presenta como el “Índice definitivo de los estudios LGTB”, publicó la noticia el mismo 5 de abril. Interesante fue la reacción de LifeSiteNews, fundada en Toronto en 1978 para defender valores conservadores. Al mismo tiempo que relataba la preparación y el desarrollo del encuentro, recordó cómo el Catecismo de la Iglesia Católica, si por una parte condenaba los actos homosexuales como “intrínsecamente desordenados” y describía la homosexualidad como una “inclinación objetivamente desordenada”, pedía también que los homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta” (Números 2357-2358). LifeSiteNews ya indicó su posicionamiento cuando el 29 de enero del año pasado publicó un artículo titulado “La propaganda pro-LGBT del padre Martin [el jesuita James Martin] se está introduciendo sigilosamente en la Iglesia. Es necesario rechazarla”. En el artículo del 5 de abril se citaba a un anónimo “senior Vatican oficial”: “Esta reunión [Parolin y los LTGB] amenaza con paralizar la proclamación moral de la Iglesia”. Y se preguntaba sobre las repercusiones que el diálogo del Vaticano con los activistas LGTB tendrá “en los más de 30 países africanos en los que son ilegales los actos homosexuales entre adultos, y que viven bajo la creciente amenaza de la colonización ideológica por parte del lobby occidental LGTB”.

La misma noticia con títulos parecidos, “El Vaticano recibe por primera vez a representantes de organizaciones LGTB”, ha sido comentada por numerosos medios sudamericanos, entre otros los argentinos Clarín y La Nación; los mexicanos Expoc, Diario de Yucatán, El Sol de México; Telesur (Venezuela); RCN (Colombia); El Universo (Ecuador). También en España se habló de la reunión en el Vaticano, que Europa Press dio a conocer el mismo 5 de abril. Quien más la comentó en Francia fue Media Press.info, un sitio, según Le Monde, de extrema derecha, conocido por sus noticias falsas: “El papa Francisco ignora el Congreso Mundial de la Familia pero recibe a los activistas LGTB”. Estos mismos días los media franceses, también los católicos, estaban demasiado ocupados con el recién publicado libro de Frédéric Martel “Sodoma. Poder y escándalo en el Vaticano”; el film de François Ozon, “Grâce à Dieu”, sobre un sacerdote pedófilo y un arzobispo encubridor; y la emisión de ARTE, la televisión franco-alemana, “Religiosas abusadas, el otro escándalo de la Iglesia”.

No he sido capaz de examinar todos los media africanos, pero la noticia de la reunión de Parolin con los LGBT la he encontrado tan sólo en el sitio SEN360, uno de los más interesantes y abiertos al mundo exterior, que a su vez la había retomado de RFI (Radio France Internacional). No cabe duda de que John L. Allen Jr. tiene razón al constatar lo obvio, que los asuntos que interesan en África y Asia no son los mismos que las agencias de noticias, incluidas las católicas, difunden en Europa y América. De hecho, el mismo 5 de abril L’Osservatore Romano publicó dos noticias importantes. Primero, un amplio reportaje conmemorando el 25 aniversario del genocidio ruandés en el que más de medio millón de personas, mayoritariamente tutsis y hutus moderados, fueron asesinadas. También la prensa europea dedicó espacio a esa conmemoración. La segunda noticia fue la del “retiro espiritual” organizado por el papa Francisco, que tendrá lugar en el Vaticano el 10 y 11 de abril con las máximas autoridades religiosas y civiles de Sudán del Sur, entre ellas el presidente Salva Kiir y el jefe rebelde Riek Machar. Estas dos noticias sí que interesan en África. Y en honor a Crux, sí que John L. Allen Jr. las mencionó en su artículo.

 

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