No es otro mes de julio más. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado y doctor en Derecho y Sociedad - El Sol Digital
No es otro mes de julio más. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado y doctor en Derecho y Sociedad

No es otro mes de julio más. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado y doctor en Derecho y Sociedad

Necesitamos un gobierno que sea como mínimo tan bueno como su ciudadanía, y desde luego mejor que este actual. Necesitamos gobernantes que sumen y no que dividan a la sociedad por querer saber la verdad y la motivación de muchas decisiones adoptadas, aún incomprensibles en el Covid19.

Las cifras desde el 12 de marzo hasta el 1 de julio, son que Aragón es la comunidad donde el coronavirus ha golpeado con más virulencia a los centros sociosanitarios: engloban el 85,6% de los muertos totales. Le sigue Extremadura (85,2%), Cantabria (72,7%), Castilla y León (72%), Navarra (63,4%), Asturias (62,3%), Madrid es la última en la lista (32,4%) solo por debajo de Canarias (11,6%).

En pleno debate sobre la reconstrucción del país tras la fase, hasta la fecha, más dañina del Covid-19, la patronal catalana Fomento del Trabajo ha llamado a sentar las bases de un nuevo proyecto económico para España. Su presidente ha abogado por un acuerdo que incluya al Gobierno, las autonomías, los ayuntamientos, las patronales, los sindicatos y la sociedad civil que facilite la reactivación de la economía. Ese es el camino acertado.

Lo peor no ha pasado ya que la recuperación será más lenta y difícil de lo esperado.En este contexto, proponen alargar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) hasta finales de año, anular la cláusula actual de mantenimiento de los puestos de trabajo, y flexibilizar los expedientes temporales y de que ésta “no sea por sectores y sea por compañías”.

Es indudable que la falta de test de Covid-19 a la población, aparte de las compras engañosas de los mismos, explica parte del fallo, pero hay una mala gestión sanitaria, que se relata con sólo recordar algunas declaraciones deFernando Simón, director de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad. El 30 de enero desoyó a los expertos que consideraban al SARS-CoV-2 como virus de riesgo máximo (nivel 4) y lo clasificó como una gripe. Por cierto, no es doctor Simón, ni tampoco hizo el MIR.

La OMS declaró la emergencia internacional el 30 de enero. España y otros países hemos sido víctimas de una paradoja. No se actuó antes porque no había datos que mostraran la circulación del virus. Se mantuvo una definición de caso muy restrictiva que hacía imposible captar la transmisión comunitaria en marcha.

En España y otros países se ignoraron principios clave en salud pública.Por eso es el mejor momento para emprender una profunda reforma de las estructuras de salud pública y los sistemas de información sanitaria en España. Hoy hay soluciones tecnológicas que ofrecen información de calidad en tiempo real.

Un buen sistema de alerta y gestión da las herramientas para hacer frente a la epidemia. España necesita una Agencia de Salud Pública.El país también necesita movilizar a los mejores expertos y darles un papel importante en estas crisis. Es algo que se ha hecho tarde y con un papel secundario.

Hay que realizar auditorías técnicas en casi todos los niveles para entender qué ha pasado, cómo y por qué. La OMS lo va a hacer. Pero la situación requiere una revisión desapasionada y rigurosa para entender qué ha ocurrido. Ha quedado en evidencia que no podemos depender de la producción de una o dos fábricas en China u otro país. Europa y España, en especial, deben aprovechar esta crisis para recuperar el liderazgo científico, capacidad de producción, de estrechar la relación entre conocimiento y producción.

De otra parte, el pasado 10 de junio unos manifestantes cubrían con pintura roja las efigies de Cristóbal Colón y Juan Ponce de León en el centro de Miami. En sus pedestales dejaban garabateados el símbolo comunista de la hoz y el martillo, y las siglas BLM de “Black Lives Matter.” En este mes continuarán las manifestaciones a pesar del Covid-19.

Lo peor es la ignorancia consciente.El 14 de enero de 1514 una Cedula Real, regulaba los matrimonios entre súbditos del imperio español, procedentes de Europa, y súbditos originarios de las Indias. La Real Orden no implicaba solo a los castellanos, sino que cualquier europeo que estuviese bajo el imperio de Fernando el Católico, debía atenerse al contenido de esta ley.

En las Indias, el nivel de mezcla entre las diversas razas fue de una intensidad desconocida en cualquier otra sociedad colonizadora y se trataba de matrimonios consentidos, registrados por la Iglesia Católica y que habían generado numerosa descendencia. Entre otras cuestiones, se trataba de defender de manera automática los derechos de sucesión de los bienes y propiedades que se habían generado en el matrimonio.

El texto de la Cedula estaba inspirado en la idea de Isabel la Católica, y partían del principio cristiano de que “todos los seres humanos tienen iguales derechos”.  Además, en él se indicaba claramente que debía ser un medio para evangelizar a los indígenas, ya que tan solo se consentía el matrimonio si se abrazaba la religión católica y todos los hijos debían ser educados en sus principios.

En las colonias del mundo anglosajón, fue en el sentido contrario. Por poner solo algunos ejemplos, en 1901 en Australia se impusieron limitaciones raciales a la inmigración de indígenas y se pusieron trabas a las uniones mixtas; en Kenia en 1915 también se publicaron leyes en el mismo sentido, en 1949 en Sudáfrica se publicaron leyes prohibiendo los matrimonios mixtos.

Cristóbal Colón atribuyó la destrucción del fuerte Navidad, fundado en su primer viaje, al hábito de los castellanos de amancebarse con hasta «cuatro mugeres» y de apropiarse de las nativas a placer. La convivencia variaba desde meras mujeres de compañía hasta esposas, formalizadas a veces a través de ritos indios y no cristianos. Fray Bartolomé de las Casas afirmaba que el grado de amancebamiento era tal que los colonos se referían a sus parejas con el término «criadas«.

En 1495, la reina Isabel la Católica se había visto obligada a intervenir para evitar que el Almirante vendiera cuatro nativos americanos que había traído consigo de su segundo viaje.

La política de protección de los nativos americanos iniciada por Isabel fue continuada por su cónyuge, el rey Fernando: las Leyes de Burgos, promulgadas en 1512 y complementadas por las Leyes de Valladolid de 1513, y las Leyes Nuevas de 1542 que sentarían las bases del Derecho Indiano, trataron de suprimir los abusos de los colonos españoles en ultramar, al tiempo que buscaban la conversión de los indígenas y su sujeción al entramado colonial.

El matrimonio no sólo era una herramienta para la conversión, sino también para la integración cultural y la hispanización.

La Florida española se convirtió en un auténtico santuario al que los esclavos de las colonias británicas  huían para alcanzar su libertad.  Ya en la primera expedición de Ponce de León a la Florida en 1513, con la que comenzó la exploración europea del sureste de Norteamérica, viajaban al menos dos negros libres. Uno de ellos, de nombre Juan Garrido, participaría después en la conquista de México con Hernán Cortés.

Existió la esclavitud, pero al menos “la ley y las costumbres españolas garantizaban a los esclavos una personalidad moral y legal, así como ciertos derechos y protecciones que no se encuentran en otros sistemas esclavistas”, destaca Jane Landers en «La nueva historia de Florida» (University Press of Florida, 1996).Tenían el derecho a la seguridad personal y se les permitía poseer y transferir propiedades y presentar demandas legales, un derecho significativo que en América evolucionó al derecho de autocompra,

El énfasis en la humanidad y la actitud indulgente hacia la manumisión incorporadas a los códigos de esclavitud y la práctica social españolas hacían posible que existiera una importante clase de negros libres, primero en España y después en la América española.

En la Florida estaban permitidas los matrimonios interraciales, mientras que en EE.UU. no quedaron plenamente legalizados hasta 1967, cuando el Tribunal Supremo dictó la sentencia en el caso “Loving contra Virginia” y declaró inconstitucionales las leyes antimestizaje, aún vigentes en 16 de los 50 estados.

En 1738 el gobernador de la Florida, Manuel de Montiano, creó un poblado formado por negros libres tres kilómetros al norte de San Agustín. El nuevo asentamiento, que recibió el nombre de Gracia Real de Santa María de Mosé y hoy es conocido como Fuerte Mosé, era el primer pueblo formado por negros libres y estaba liderado por su propio comandante negro mandinga.

Los afroamericanos son parte de la fundación de Estados Unidos, mucho antes de que llegaran los ingleses. En realidad, los primeros hombres de origen africano llegaron en la expedición en que el castellano Juan Ponce de León descubrió Florida en 1513, viajaban con él dos africanos libres, llamados Juan Garrido y Juan González Ponce de León.

El primer contingente de esclavos fue llevado a Norteamérica por Lucas Vázquez de Ayllón, que en 1526 fundó San Miguel de Gualdape en el actual territorio de Georgia, pero este asentamiento finalmente fracasó, si bien fue el primer asentamiento europeo en lo que se convirtió en los Estados Unidos continentales.

En octubre, un grupo de esclavos en el asentamiento lo incendió. Este episodio es considerado como la primera instancia documentada de esclavitud negra y la primera rebelión de esclavos en América del Norte.

Los frailes Antonio de Montesinos y Anthony de Cervantes se encontraban entre los colonos. Habrían celebrado misa todos los días, haciendo de este el primer lugar en los Estados Unidos actuales en que se celebraba la santa misa.

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