“Nos definimos como una boutique frente a otros modelos que son más grandes que nosotros pero más despersonalizados” - El Sol Digital
“Nos definimos como una boutique frente a otros modelos que son más grandes que nosotros pero más despersonalizados”Sergio Rosillo

“Nos definimos como una boutique frente a otros modelos que son más grandes que nosotros pero más despersonalizados”

Sergio Rosillo, CEO de Garaje de Ideas

Sergio Rodríguez.- La autoexigencia es un requisito fundamental en el camino al éxito. En Garaje de Ideas conocen bien lo duro que es el camino a los logros, pero ahora están saboreando sus mieles. Sergio Rosillo, CEO de la empresa, repasa con detalle la trayectoria de la compañía. También nos acerca su visión respecto al potencial económico de Málaga y el futuro del PTA.

¿Cómo nació el proyecto?

Mi socio Alberto y yo estuvimos trabajando en una empresa en Madrid que se llamaba DNX. Era de las pocas empresas que hacía diseño estratégico y diseño de productos y servicios digitales en España. En 2014, Alberto y yo decidimos salirnos y hacer las cosas a nuestra manera. Habíamos aprendido cómo era el mercado. Nuestra primera oficina fue en Málaga, en el Parque Tecnológico, en ese momento Alberto estaba en Madrid y en Málaga estábamos Ángela Dini, que recientemente ha sido noticia por ser la primera chica contratada por Google en Málaga, y yo. Tuvimos en Málaga la oportunidad porque nos seleccionaron en un programa de aceleración llamado Málaga OpenInnova. En octubre de 2014 aplicamos el programa y en enero de 2015 nos dan el “ok” para empezar a trabajar. En 2015 éramos dos personas y se incorporó una más al proyecto y empezamos a darle fuerte hasta el día de hoy, que somos más de 40.

¿Es cierto que el proyecto surgió en un garaje?

La empresa en realidad empieza en Madrid en el garaje de un amigo. Empezamos a reunirnos ahí para tener las primeras conversaciones y saber hasta qué punto queríamos llegar. Normalmente, las empresas de diseño estratégico se quedaban en un paso previo en la construcción de los productos. Nosotros queríamos ir un paso más allá integrando la parte tecnológica al final del proceso. Para nosotros no ha sido fácil, han sido cuatro años de trabajo muy duro y compitiendo con empresas multinacionales que tienen sus propias unidades de diseño estratégico de experiencia de usuario y de diseño digital. El éxito de este proyecto ha tenido que ver con la calidad máxima, la excelencia y la flexibilidad con los clientes. Nosotros nos definimos como una boutique frente a otros modelos que son más grandes que nosotros pero más despersonalizados.

¿La línea de la autoexigencia ha sido el camino al éxito?

Totalmente. En 2013 nació la idea del proyecto, sólo nos reuníamos en el garaje de un amigo e íbamos dando forma al proyecto. Nuestros amigos nos dijeron que estábamos locos dejando un puesto de trabajo en una multinacional. Reflexionamos sobre las cosas que nos iban a capacitar en términos de ocasiones de mercado y esos conceptos fueron la excelencia y la autoexigencia. Nosotros trabajamos la excelencia en tres grandes niveles: la producción, las relaciones dentro del equipo y una cultura de servicio mimada hasta el último detalle con el cliente. Al crecer como compañía tienes la posibilidad de tener más trato con el cliente. No somos tan grandes como otros pero los miembros de nuestro equipo están altamente cualificados y son buenísimos

¿Está el diseño suficientemente valorado?

El pasado 20 de octubre estuve en Málaga en un foro de debate de diseño. Estuve en una mesa de debate que se llamaba Design Innovation. Yo creo que el diseño se está convirtiendo en algo crucial, sobre todo en procesos de transformación digital. Se habla mucho de tecnología disruptiva como la realidad virtual, pero al final la disciplina que humaniza eso para que llegue al mercado es el diseño. Nosotros estamos viviendo los momentos felices tras cuatro años de trabajo porque las empresas están valorando esta disciplina que les ayuda a ofrecer mejor sus productos y servicios para posicionarte mejor en el mercado. Actuamos directamente sobre los servicios y/o productos digitales de nuestro clientes en lugar de ser ‘marketinianos’. Por ejemplo en Vodafone estamos diseñando todo lo que tiene que ver con la atención por voz automatizada. Con el BBVA estamos diseñando como van a ser los procesos de financiación a empresas con el canal digital. Nuestra manera de entender el diseño se centra en la experiencia de usuario antes que en la estética, y eso es crucial para el éxito. Por lo tanto, sí pienso que el diseño está viviendo un buen momento. En el caso de Málaga vemos un desarrollo en el apartado tecnológico y estamos tratando de abrir mercado en Málaga, aunque desde allí trabajamos con clientes de otros lugares.

La empresa organiza un espacio llamado “GIF” en el que se habla sobre innovación en diseño y otros aspectos. Cuénteme más sobre este espacio y qué les aporta.

Esto conecta de forma directa con la excelencia y la intención de generar cultura de equipo. El GIF es un espacio que funciona desde hace dos años. Esto surgió a partir de pensar en cómo dotarnos de herramientas que nos ayuden a adquirir nuevos conocimientos. Dentro de poco publicaremos el nuevo espacio que hemos tenido con una empresa tecnológica puntera. El espacio es una especie de laboratorio donde debatimos. Gente de fuera viene y nos explica las cuestiones. Son eventos abiertos al público para que pueda venir gente de fuera. Se construyen soluciones sobre la dinámica del espacio que, por lo general, no se dan en el trabajo diario porque estás ocupado. Necesitamos esto para refrescarnos de manera constante y, además, aportar nuestro granito de arena a la innovación.

¿Cuál es la visión de Garaje de Ideas respecto a la experiencia de usuario?

Para nosotros la experiencia de usuario es el eje central de los movimientos de transformación digital. Si la transformación digital se hace únicamente desde las capacidades de la tecnología sin aplicar una capa de experiencia de usuario puede ser que el producto resultante no se adapte a las necesidades de los usuarios. Tú puedes hacer unos videojuegos muy potentes, pero necesitas de esa capa. Los procesos de experiencia de usuario ayudan a aplicar eso. Los clientes nos comunican sus objetivos de negocio y sus capacidades tecnológicas, y cuando diseñamos lo primero que hacemos es investigar con usuarios reales, lo que nos permite que su visión esté muy cerca del diseño desde el principio del proceso. El resultado son productos digitales mucho más cercanos a las expectativas de los usuarios. Esta disciplina va a crecer mucho más. La tecnología ha venido a abrir oportunidades, pero esas oportunidades son para todo el mundo y hay que diferenciarse incorporando la experiencia de usuario. En España, muchas grandes empresas se están dando cuenta de esto.

¿Hay mucha gente que colabora con la empresa en el apartado “Tengo un proyecto para vosotros”?

Ese apartado está especialmente pensado para clientes. Son los clientes los que a veces nos traen proyectos. A veces colaboramos también con proyectos externos. Por ejemplo a veces colaboramos con el Centro Superior de Diseño. Las colaboraciones externos las tenemos en nuestra área de prácticas. Ahí experimentamos con más profundidad y tratamos a abrirnos a proyectos distintos y en ocasiones con clientes poco habituales para nosotros.

¿Hay algún proyecto por el que sienta más apego?

El proyecto de la mejora de experiencia del cliente de Telefónica. Es un proyecto que está cobrando mucha importancia, no solo por tamaño, ya que nos ha permitido internacionalizarnos y tener la oportunidad de hacer cosas fuera de España. El proyecto se ha desarrollado en cinco países distintos (Perú, Brasil, Colombia, Argentina y España) y, además, a raíz de esto hemos abierto una oficina en Buenos Aires. El proyecto incorpora una nueva capa a la experiencia de usuario, pues hemos mejorado la experiencia no solo de los usuarios, sino que también hemos mejorado la de los trabajadores. Esto partía de una hipótesis que quería ofrecer un mejor servicio al cliente a partir de generar nuevos procesos internos que ayuden a mejorar un servicio y hacerlo diferencial. Aquí aplicamos nuestras metodologías hacía adentro. Los artefactos que se diseñan son tanto para clientes como para los técnicos que dan el servicio. Este proyecto va a tener continuación y estamos muy satisfechos con él.

¿Por qué eligieron el PTA para instalarse en la provincia de Málaga?

Málaga es para nosotros un enclave estratégico. Ahora mismo no podemos comparar Málaga con Madrid en términos de capacidad de desarrollo de negocio, pero el Parque Tecnológico está convirtiéndose en una referencia internacional en términos tecnológicos. En Latinoamérica, ha habido ya colaboraciones con el Parque. Cada vez más empresas internacionales eligen el Parque y eso hace que sea nuestro ecosistema natural. El Parque además ofrece servicios positivos que una empresa como nosotros debe aprovechar. En un futuro será un polo importante de referencia en Europa.

Es una gran noticia para Málaga, se piensa que es la capital económica de Andalucía.

Lo es, y en números, además. Vemos que hay una comunidad muy importante en el Parque. Hay grandes equipos de tecnología. A medida que la cosa madura se ampliará la oferta del propio Parque y podrá emplear a los perfiles con los que trabajamos nosotros. A ver por dónde puede ir la llamada tercera revolución del Parque. Ahí debemos estar nosotros y vamos a estar.

Deja un comentario

El email no será público.