Notificación tributaria estival - El Sol Digital
Notificación tributaria estival

Notificación tributaria estival

Justo Rodríguez Sánchez. Abogado.

Posiblemente, un alto porcentaje de españoles habrán disfrutado las vacaciones de verano en el mes de agosto fuera de su domicilio habitual, bien en la montaña, en la playa o tal vez en el extranjero, incluso algunas empresas por razones de organización habrán echado el cerrojazo en el referido mes. No obstante esto, para la Agencia Tributaria, que no entiende de barcos…. el mes de agosto es un mes como otro cualquiera para practicar sus notificaciones, por lo que las posibilidades de que el cartero no encuentre a nadie en casa no son pocas. A tal fin, nuestro ordenamiento jurídico establece que si la Administración intenta entregar una notificación y no encuentra al interesado en su domicilio habitual, deberá efectuar un segundo intento en el plazo de tres días en un horario diferente, naturalmente, con la obligación de que el cartero o el agente tributario deje un aviso de llegada, y si pese a ello no se consigue notificar al contribuyente la resolución pretendida, la citada Administración optará por hacerlo mediante edicto en el consiguiente diario oficial.

No obstante lo expuesto, los ciudadanos deben saber que, si bien agosto es un mes hábil para practicar notificaciones, para nuestro Tribunal Supremo en su sentencia de 13 de mayo de 2015, puede no serlo, ya que en su labor de interpretación y aplicación del Derecho, abrió la posibilidad de dejar sin efecto aquellas notificaciones que realizare la Agencia Tributaria en época estival (agosto), sin que ello quiera decir que Hacienda no pueda enviar notificaciones en tal mes, pero sí que abre la puerta para que un Juzgado pueda anularlas en función de circunstancias concurrentes.
El argumento planteado por el contribuyente y que fue estimado por el órgano judicial, fue que, si la voluntad real en el intento de notificación es que el acto administrativo llegue a conocimiento del interesado, y el primer intento se produce en el mes de agosto, que es cuando el destinatario está ausente, lo ajustado al espíritu de la ley que obliga a dos intentos de notificación es que este segundo intento se produzca no al día siguiente al ser el mes de agosto un mes de vacaciones por antonomasia, sino que hay que esperar a septiembre para practicar el segundo intento.

No obstante, bueno será recordar que, a fin de no ocasionar la Administración indefensión a las empresas que tributan por el Impuesto sobre Sociedades, desde el año 2011 aquellas reciben todas las notificaciones de la Agencia Tributaria por vía electrónica a través de un buzón online asignado, así que, cuando se le practica a una entidad mercantil un correo de Hacienda y no lo abre en el plazo de 10 días, se llevarán a cabo los consiguientes procedimientos de apremio y la imposición de sanciones, si bien también podemos encontrar una solución a ello, ya que tales sociedades, pueden elegir 30 días al año a fin de que Hacienda no pueda remitir notificaciones electrónicas, posibilidad inexistente para el ciudadano de a pie que recibe las notificaciones en papel, y que como ha quedado dicho, ante aquellas notificaciones practicadas en agosto, podrá amparar sus asertos con la citada sentencia del Alto Tribunal a fin de ser anuladas.

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