Nuestro maltratado Mare Nostrum

Nuestro maltratado Mare Nostrum

Salvador Vilches
Asociado de ASETHAN (Asociación Emérita de Turismo y Hostelería de Andalucía)

Si no ponemos remedio nuestro Mediterráneo fenecerá. No es pesimismo, quien me conoce, sabe que soy optimista por naturaleza, pero se está maltratando en exceso.
De los años 75 al 80 dirigía el hotel Guadacorte de Los Barrios. El río Palmones tenía exquisiteces increíbles, unas almejas negras enormes, lubinas, lenguados y una larguísima lista de peces con calidad. Muchos amigos de la Costa del Sol me visitaron y salían encantados del restaurante de Juan el Malagueño y otros. Buen mantel, calidad en sus vinos y manjares exquisitos a un precio razonable.

Celupal, una empresa papelera ocupaba, desde un par de años antes, una parcela en la ribera derecha del río.

En el 85 desapareció toda vida en Palmones. No pasó nada, la industria en el Campo de Gibraltar ganó peso y ocupaba a muchos trabajadores. Todo en aras del progreso.
Hemos visto como las autoridades competentes han prohibido la pesca del chanquete en Málaga. Los malagueños, entre los que me encuentro, lo aceptamos porque era una forma de evitar que otras especies, inevitablemente, viniesen en las redes tan tupidas de los bolicheros; salmonetitos, jurelitos, chopitos. ¡Alevines no, gracias¡, era el eslogan. Nos acostumbramos a saborear otros tipos de peces y los bolicheros prácticamente desaparecieron.

Vemos con satisfacción que la Administración pone vedas para ciertas especies durante algunos meses. ¡Bien hecho!, hay que dar margen para que esas especies se reproduzcan.
Leí en un periódico local la opinión de un submarinista sobre la desaparición de poseidonias en Nerja. Por lo visto, había un prado de este tipo de algas, criadero de especies marinas en esa zona, que prácticamente ya no existe. Su opinión es que los arrastreros, (bacas en nuestra jerga malagueña), se las están cargando.
Otra industria que se está cargando nuestras costas son las desaladoras, según los expertos el vertido de salmuera, después de hacer el ciclo de cambio de agua de mar a potable, es tan intenso que la vida marina desaparece en aproximadamente 800 mts. En nuestra Costa del Sol tenemos la desaladora de Marbella, el problema es que está en estudio otra en Mijas. Si estamos hablando de sostenibilidad no se concibe que la Administración no opte por las presas, recogida de agua de lluvia de forma natural. Se necesitan dos metros cúbicos y medio de agua de mar para obtener un metro cúbico de agua potable, el coste energético es disparatado 5 KW, esto no es sostenible ni bueno para el medio ambiente, por tanto hay que estudiar bien lo que queremos para nuestros nietos. Soy pescador deportivo desde hace muchos años. En mi barco no permitía que nadie metiese un pez pequeño, le quitábamos el anzuelo y lo devolvíamos al mar vivo y con satisfacción, hay que permitirles que crezcan, que se multipliquen.

No todos pensamos igual. Hay profesionales del mar, con barcos arrastreros, que trituran con sus enormes redes todo lo que se mueva en el fondo del mar. Da igual el tamaño, la especie, (crustáceos, cefalópodos, peces…), todo a cubierta, alguien los comprará. El problema es que hay desaprensivos que los compran, los ponen a la venta en sus pescaderías y majaderos que compran algo que no sirve para nada. ¿Alguien me puede decir a que sabe una brótola con 100 grs.?, ¿qué sabor tiene un rape con 150 grs.? ¿O un rubio con 60 grs.?. Dos peces que pueden llegar a 5 Kgs, y en el caso del rape hasta 15 kgs.

Los arrastreros deberían pensar que ese tipo de pesqueras es pan para hoy y hambre para mañana. Llegará el momento que no puedan salir a faenar porque no hay nada que pescar, entonces llegarán las lamentaciones, las limitaciones económicas y llorarán porque acabaron con su único medio de subsistencia.
Vivimos en un mundo de depredadores y el hombre es el que mas daño le hace a la naturaleza. Tenemos el ejemplo del mar de Aral en Asia Central. El mayor crimen ecológico cometido en el siglo XX. Desviaron sus dos principales ríos para hacer un cultivo intensivo del algodón, desde el año 66 al 99 se cargaron el mar con todas sus especies. Ahora tiene tal salinidad que no hay vida marina. Que no quede en saco rato este atentado contra la naturaleza, debemos aprender de las consecuencias que ha tenido para la industria pesquera local, desaparecida, de la zona.

¿Porqué los seres humanos piensan al día y no lo hacen mirando al medio y largo plazo?.

¿Que hacen las Administraciones ante tamaño atentado al medio ambiente?

¿Qué herencia les vamos a dejar a nuestras familias?

Mientras, el Mediterráneo nos ofrece su policromía de colores, del azul intenso al verde pálido, sus puestas de sol majestuosas, pero por dentro, en sus entrañas, se está muriendo. De nosotros depende recuperarlo, las generaciones venideras nos lo agradecerán.

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