Pepa Lozano: “El sector empresarial está remontando y con ganas, no es una explosión, pero van saliendo empresas nuevas” - El Sol Digital
Pepa Lozano: “El sector empresarial está remontando y con ganas, no es una explosión, pero van saliendo empresas nuevas”Pepa Lozano, economista

Pepa Lozano: “El sector empresarial está remontando y con ganas, no es una explosión, pero van saliendo empresas nuevas”

Pepa Lozano estudió Económicas en la Universidad de Málaga, impulsada por su padre, y descubrió en la asesoría fiscal su vocación. Desde el año 2008 tiene su propio despacho en Fuengirola, donde asegura que ofrece, sobre todo, confianza, cercanía y tranquilidad a sus clientes. Como mujer de armas tomar, lucha por defender a los de su gremio y se forma constantemente para adaptarse a los cambios y satisfacer las demandas de los que acuden a su equipo, de la mejor manera posible. Una fémina que pone pasión en todo lo que hace y que agradecerá siempre a su progenitor esta oportunidad que, junto a los suyos, es la suerte de su vida.

Brenda Saavedra Casiano

Pepa Lozano es la mayor de cinco hermanos. Ser la primogénita de su familia hizo que su padre -empleado de banca- pusiera todo su empeño en que, en lugar de dedicarse a ser ama de casa, como la protagonista asevera que esperaba, estudiara una carrera universitaria. A ella le gustaba Psicología pero, como en Málaga no se estudiaba, optó por Económicas. Esa decisión fue el inicio de una vocación que hoy defiende con entusiasmo, ganas y una buena dosis de amor al arte. El primer paso de un camino que la llevaría a gestionar su propio despacho de asesoría fiscal en Fuengirola, donde todas las que trabajan en él son mujeres y cuyo principal pilar fundamental es la confianza que dan a sus clientes. Porque Lozano tiene claro que su asesoría es diferente, es seguridad, es trato directo y tranquilidad para los que la eligen.

Pero antes de llegar a donde está, tuvo que enfrentarse a innumerables situaciones que la hicieron aprender y crecer en todos los ámbitos de su vida, en especial en un entorno laboral de hombres que no se lo pusieron nada fácil. “Cada día, cuando salía de trabajar, me metía en el coche y lloraba todo el camino hasta casa”, cuenta la licenciada en Economícas, ahora tomándoselo con humor. El hecho de ser mujer y entrar como jefa en su primer trabajo en un negocio de alquiler de coches, no sentó demasiado bien al resto de la plantilla formada toda por empleados del sexo masculino. “Íbamos a tomar café y ni me hablaban”, señala mientras da seguridad con su mirada de que ni esos primeros malos ratos la iban a hacer dejar su sueño a la mitad. Porque su profesión le encantaba -y le encanta- y sólo ocuparse de sus hijos le hizo alejarse de ella en dos ocasiones: antes de este primer empleo y después del mismo.

Cuando sus hijos crecieron y sintió que llegó el momento, se sentó a pensar qué la hacía realmente sentirse realizada. Fue entonces cuando se hizo autónoma como asesora fiscal y, en un principio, iba de casa en casa, por Arroyo de la Miel, prestando sus servicios. Más adelante pudo hacerse con una oficina en un local de Fuengirola y ahora se encuentra en el despacho en el que -junto a cuatro mujeres más, entre ellas su hija- desempeña el trabajo que es ya su forma de vida desde que abrió en 2008 en la misma localidad. “Me encanta lo que hago”, señala con un brillo en la mirada que inevitablemente apoya lo que dicen sus palabras.

Desde el principio tuvo claro que quería ofrecer algo diferente y, de ahí, su regla número uno de tener un trato directo con los clientes, reunirse con ellos con frecuencia para hablar de la evolución del servicio y darle la tranquilidad de que sus asuntos están en las mejores manos, “porque hay mucho desconocimiento y es importante que sientan esta confianza”, agrega la asesora con seguridad, que no ha dejado de formarse en todo este tiempo y que disfruta con un aprendizaje continuo que la sigue manteniendo entre los mejores de su sector. Es curioso que, aún dando vida a su negocio en plena crisis, siempre ha ido a más y mejor -aunque tiempos difíciles ha habido para todos y también para ella-.

Conoce el mercado para el que trabaja y afirma que cada vez más personas acuden a profesionales de su área para que las ayuden con la burocracia y demás asuntos relacionados, “sobre todo lo que tiene que ver con Hacienda” y, ahora con más frecuencia, “la gente joven”, asiente. Es consciente de que un asesoramiento correcto es cada vez más importante para que los resultados de una compañía -en el caso del sector empresarial- sean positivos y mejores. Los empresarios lo saben y, por eso, muchos acuden a ella y a su equipo para dejar en sus manos la gestión en esta área de la que es su fuente de ingresos.

De entre los aspectos negativos que más afectan a su profesión hoy en día, Lozano destaca, sin ninguna duda, el intrusismo, “que resta calidad”. Defiende la labor de sus compañeros del gremio -aunque considera que a veces no existe el esfuerzo que este trabajo requiere para la satisfacción de los clientes y propia como profesional- y cree que no es justo que aquellos que no están especializados en la asesoría jurídica ofrezcan servicios de este tipo, en especial los letrados. Así, considera que sería ideal que se apoyaran entre los diferentes profesionales, colaborando y pasándose clientes para que cada uno satisfaga las demandas que mejor maneja y para lo que se ha formado.

La actualidad referente a su ámbito de actuación no le preocupa, pero sí la situación política. El impuesto de sucesiones es un tema que la lleva a pensar que, “en general con todos los impuestos”, puntualiza, “no debe haber discriminación entre comunidades”. Además, lo califica de “medida recaudatoria” y considera que, aunque se debe pagar ahora existe un margen mayor, resalta, sin olvidar criticar que “el político no se para a mirarlo, porque hay chanchullos con este impuesto y ellos lo saben, pero no lo regulan correctamente y deberían hacerlo”. Además, el futuro de las pensiones es una cuestión que también la inquieta, ya que sabe de primera mano que la estrategia de subir los salarios a los trabajadores para que aumente la pensión “no es la solución”, asegura, ya que explica que aunque es lo más que le gustaría ahora mismo “es imposible” porque ante la competencia existente no puede subir los precios a sus clientes y lo que entra le da para “salir adelante”. Por ello, apoya la solución que plantea la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, de cobrar la pensión según la cotización a lo largo de toda la vida laboral y no teniendo en cuenta sólo los últimos 20 años, “porque yo antes tenía sueldos elevados, pero ahora como autónoma es diferente”, justifica.

Por otro lado, garantiza que ha planteado a varios funcionarios la intensidad de la presión fiscal existente en la actualidad y que éstos le aseguran que se trata de una medida que “siempre se ha hecho” y que “debería haberse mantenido y no quitado”. El problema está en que “lo han hecho de golpe” y, según señala, los empresarios están “ahogados”. “Por ejemplo, pones una letra mal en tu DNI y ya tienes la renta paralizada un año, porque hay un filtro que no te deja pasarla y, además, otra cosa que me preocupa es que continuamente se cambian los modelos, los programas de Hacienda, etc. y es todo más complicado”, agrega con conocimiento de causa.

“El sector empresarial está remontando y con ganas, no es una explosión, pero van saliendo empresas nuevas”, comenta con una actitud positiva sobre el contexto que abraza el hoy por hoy en España. Además, muestra su esperanza rotunda en el 2018 y presagia un cierre de año muy alentador en el sector, “creo que si los catalanes paran ya, porque nos están costando dinero, podemos hacer cosas, aunque hay que concienciarse de que Hacienda está ahí y todos tenemos que pagar impuestos porque todos queremos bienestar y calidad de vida y eso se paga con eso”, a la vez que subraya que estos tributos “deben ser iguales para todos”.

Pepa Lozano lucha por lo que quiere y cree que sus buenos resultados son la moneda de cambio al trabajo constante y serio que realizan tanto ella como sus compañeras. Ahora, está en las listas electorales de la junta directiva de la Asociación de Expertos Contables, “para estar en grupos de trabajo y luchar contra Hacienda, para que no cambien los modelos, por ejemplo, y, sobre todo, para defender a los asesores fiscales, porque tenemos que defendernos”, explica mientras hace hincapié en que se trata de algo que le encanta.

Sin duda, aunque considera que su trabajo es “muy ingrato” por los apretones de Hacienda y la falta de concienciación de clientes de “llevarlo todo correctamente”, es una enamorada de su profesión y agradecerá el resto de su vida la oportunidad que su padre le brindó cuando era joven, en una época en la que la mujer se encargaba, en especial, del hogar. “Ojalá me viera con el despacho montado”, lanza al aire Lozano, segura de que su progenitor, esté donde esté, se sentirá orgulloso de ella, su hija mayor de cinco, nacida en Antequera hace 57 años y residente en Fuengirola.

 

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