Plus para cargos de confianza - El Sol Digital
Plus para cargos de confianza

Plus para cargos de confianza

Justo Rodriguez Sanchez. Abogado

El tema de hoy es de singular importancia, si bien por las presentes líneas solo se tratará de referir los criterios de determinación de la situación comparable en la Administración entre un funcionario interino sujeto a labores de confianza y de asesoramiento especial y el trabajador fijo o funcionario de carrera, así como el reconocimiento, si lo hubiere, de aquellos trienios devengados por los servicios de ambos tipos de trabajadores en la Administración.
Así las cosas, el personal eventual es una categoría profesional distinta del resto de categorías de empleados públicos establecidas en nuestro Derecho español, tanto de sus relaciones de servicio, sus cometidos y funciones, como los criterios de selección o su régimen retributivo. De este modo, las diferencias de trato entre el personal eventual y el resto de los empleados públicos, no se reducen únicamente al complemento salarial por antigüedad. Por lo demás, a diferencia de los funcionarios de carrera, en los que se garantizan los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, al personal eventual se le nombra libremente para realizar funciones de confianza o asesoramiento especial con carácter temporal. Su cese es, asimismo, libre y tiene lugar con carácter automático cuando se produzca el de la autoridad a la que se preste esta función, justificándose tal sistema de nombramiento y cese en la particularidad del cometido profesional de tal personal eventual, basado en la confianza y desempeño en el marco de un puesto de naturaleza política o análoga.
En el presente caso, se trata de una cuestión prejudicial que formula el Tribunal Supremo ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por la casuística de una trabajadora que estuvo trabajando en la Administración desde 1980, siempre como personal eventual, prestando en los últimos años sus servicios ininterrumpidamente desde 1996 en el Consejo de Estado, solicitando aquella que le fuese reconocido el derecho a percibir trienios, así como que se le abonase el importe de estos correspondientes a los últimos 4 años. Así las cosas, en tal consulta, se propone por un lado, si están comprendidos dentro de la definición de trabajador con contrato de duración determinada el personal eventual regulado actualmente en el art. 12 de la Ley 7/2007 y el personal eventual regulado con anterioridad en el art. 20.2 de la Ley 30/984; por otro lado, se plantea si es aplicable a ese personal eventual el principio de no discriminación a los efectos de que le sean reconocidas y pagadas las percepciones retributivas que por el concepto de antigüedad son abonadas a funcionarios de carrera, personal laboral indefinido, funcionarios interinos y personal laboral con contratos de duración temporal.
En virtud de cuanto antecede, el Gobierno español manifiesta en primer lugar, que la diferencia de trato controvertida entre los funcionarios de carrera y el personal eventual está justificada habida cuenta que al eventual se le nombra para desempeñar funciones con carácter temporal, por lo que no pueden asimilarse a funciones que encarnen tareas de carácter permanente dentro de la organización administrativa. Por otro lado, se sostiene, en segundo lugar, que el nombramiento y el cese de este personal son libres, en el sentido de que el empleador no está sometido a formalidad alguna en la materia. En tercer lugar, aduce que los puestos reservados a personal eventual tienen carácter excepcional y las personas nombradas en esta condición no prestan servicios de larga duración. Por último, en cuarto lugar, asevera que, toda vez que los trienios son un premio concedido al personal que presta sus servicios de manera continuada en la Administración y que desempeña en ella cometidos puramente administrativos, sería contradictorio concedérselo al personal eventual por no responder a estas características.
No obstante lo expuesto y pese a tales argumentos referidos por el Gobierno español para justificar su postura contractual con la trabajadora en cuestión, ha llevado a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea haya dictado la Sentencia de 9 de julio de 2015, por la que ha venido en interpretar que la referencia a la mera naturaleza temporal de la relación de servicios del personal de la Administración Pública, no puede constituir por sí sola una diferencia de trato por lo que se refiere a las condiciones de trabajo entre trabajadores con contrato de trabajo de duración determinada y trabajadores fijos. En efecto, para el Tribunal Europeo, admitir que la mera naturaleza temporal de una relación laboral basta para justificar tal diferencia, privaría de contenido a los objetivos de la Directiva 1999/70, por lo que, en lugar de mejorar la calidad del trabajo con contrato de duración determinada y promover la igualdad de trato buscada por la Directiva citada, el recurso a tal criterio mantenido por nuestro Ordenamiento Jurídico, equivaldría a perpetuar el mantenimiento de una situación desfavorable para los trabajadores con contrato de duración determinada, llevando así a equiparar y afianzar con tan importante sentencia del TJUE a los cargos de confianza, que en no pocas ocasiones continúan prestando casi indefinidamente sus servicios en la Administración, desde ahora tendrán unos derechos económicos que les eran negados anteriormente. En resumen, piénsese en la infinidad de sujetos que desde que prestan sus servicios como personal eventual al cargo político elegido con el que colaboran, es frecuentísimo ver como pueden perpetuar en el tiempo su laboralidad, dada la confianza que aquel pueda inspirar a tal Autoridad (piénsese en los cargos de confianza de un alcalde, de un presidente de Diputación, el de una Comunidad Autónoma, o como el caso que nos ocupa, en el Consejo de Estado, etc., etc. …), por lo que, con tan importante sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, se ha venido a disipar una laguna interpretativa que diferenciaba a tal sector de la Administración cuando desempeñan situaciones similares, reconociéndoles así al personal eventual de confianza el derecho a percibir los trienios concedidos a los funcionarios de carrera.

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