Rafael Fuentes Candau: “El empresario malagueño está mucho mejor equipado para la exportación”

Rafael Fuentes Candau: “El empresario malagueño está mucho mejor equipado para la exportación”

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la UMA, Rafael Fuentes Candau es miembro del Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado desde 1999.
Al terminar sus estudios, marcha a Madrid donde ha sido funcionario de carrera.
Comenzó en el Gabinete de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior hasta 2002, desempeñando diversas tareas.
Luego pasaría al departamento de Emisión y Gestión de Deuda Pública del Ministerio de Economía y Hacienda, donde permanecería entre 2002 y 2006.
Poco después, vendría su bautismo de fuego exterior con una estancia en Perú de cinco años como consejero económico y comercial de la Embajada de España en Lima.
En 2013, retorna a España para supervisar la política comercial con el continente americano dentro del Ministerio de Economía y Competitividad.
Hace dos años, retornaba a nuestra ciudad para hacerse cargo de la Dirección provincial del ICEX en Granada y Málaga.

ESD

Rafael Fuentes es una referencia para el empresario malagueño que quiere traspasar nuestras fronteras y atreverse a abrir mercados. El Sol Digital habla con él para conocer las claves de la internacionalización empresarial.
El salto exterior fue utilizado por muchas empresas como una manera de salvar los muebles durante la crisis pero, ¿ha sido algo puntual o ha llegado para quedarse?
Pienso que es una tendencia que ha venido para quedarse y ha pasado a ser estructural. Las empresas de Málaga demuestran estar mejor estructuradas para afrontar la internacionalización. Han formado departamentos específicos incorporando personal formado en idiomas. Se han equipado bien para exportar y, además, se ha elevado el porcentaje de ellas que lo hacen de forma regular en un 6,5 por cien hasta las 814 enseñas.

¿En qué sectores Málaga demuestra mayor vigor?

El agroalimentario, sin duda. Aunque se sigue comercializando producto tradicional, veo un cambio de tendencia hacia productos procesados de nueva generación. Un nicho de mercado donde el consumidor está dispuesto a pagar más y que ofrece valor añadido al productor. Dentro de esta área, los subtropicales han experimentado un crecimiento inusitado. Con todo, el aceite representa el grueso al acaparar un 36 por cien de las exportaciones.
En segundo lugar, diría que las TICs. El PTA y la llegada de empresas extranjeras de ámbito tecnológico han cambiado las cosas. Verdaderamente, aporta mucho aunque es difícil de medir ya que los servicios de ingeniería son intangibles que no pueden cuantificarse en una aduana. Su principal virtud es el efecto acelerador sobre otros sectores. Otro sector muy a tener en cuenta es la electrónica y aparatos electrónicos. En 2015, esta categoría aportó el 8 por ciento de las transacciones exteriores, es decir, 111 millones de euros.

¿Y entre las asignaturas pendientes?

Una mayor componente industrial en la exportación. No me refiero a grandes industrias. Algo que me llama la atención es que el sector agroalimentario se está tecnificando y considero que esos equipos e infraestructura tecnológica podrían perfectamente fabricarse aquí. De esta manera, se generaría una industria auxiliar. Es difícil, lo sé. Pero se podría iniciar una paulatina industrialización de la provincia. Pienso que hay que correr más riesgos y salir de los nichos cómodos que suponen el agroalimentario y el turismo. Otros retos son la falta de tamaño de las empresas y también mucha vocación.

¿De todos los instrumentos de ayuda del ICEX cuál se ha demostrado más efectivo en los últimos cinco años?

Sin duda, Icex Next. Se trata de una ayuda para organizar y diseñar un plan de internacionalización. Se constituyó en 2012 con vistas a impulsar la exportación española. Es una herramienta de cofinanciación. Sufraga elementos como los viajes a los países de interés, publicidad, seminarios de presentación, etc. A día de hoy, más de 1.500 empresas españolas han participado en este programa.

¿Y entre los más novedosos?

El Icex Consolida. Podríamos decir que es su continuación ya que está dirigido a empresas afianzadas en la exportación. Las ayudas apoyan parcialmente gastos relacionados con la actividad internacional como pueda ser promoción, asistencia a ferias o la búsqueda de contactos locales.

¿Supongo que hay más acciones y ayudas?

Lógicamente. Para empezar, el Icex cuenta con 98 oficinas económicas que dan cobertura a todos los países del mundo. Cualquier empresario recibe asesoramiento para ver si su producto tiene mercado en el país en cuestión. Las oficinas brindan servicios de acompañamiento, facilitan contactos, encuentros, realizan sugerencias para enfocar mejor tu estrategia, incluso pueden organizar una agenda de reuniones. La otra gran pata son las acciones de promoción, como la asistencia a ferias internacionales a través de los stands del Icex o el PPLI (Programa de Participación en Licitaciones Internacionales). Se trata de una subvención reembolsable (si gana el concurso) que sufraga elementos como las tasas, el trabajo técnico para preparar una licitación, y otros trámites burocráticos. Por último, hay que destacar a los becarios del Icex, una red formada por personal muy cualificado.

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