“Representamos menos de un cinco por cien en el consumo de la provincia”

“Representamos menos de un cinco por cien en el consumo de la provincia”

J.A.Gómez

Los vinos de Málaga y Sierras de Málaga quieren reforzar su imagen en el mercado doméstico. Suena paradójico pero nuestros caldos no son profetas en su tierra. Recientemente, la doble denominación que integra a Málaga y Sierras de Málaga celebraba ‘ViniaMálaga’, un evento histórico que llegó a congregar a sumilleres y profesionales de los mejores restaurantes de España. El Jardín Botánico se vistió con sus mejores galas para acoger este foro vitivinícola, la gran apuesta del Consejo Regulador para relanzar la imagen de sus vinos.

 

Su Secretario General, José Manuel Moreno, nos recibe en la sede del organismo que comparte edificio con el Museo del Vino. Lleva toda una vida al frente de los vinos de Málaga defendiendo frente a viento y marea las excelencias de este producto.

 

¿Por qué surge Vinia?

No ha sido fácil ya que ha requerido un año de preparativos. De forma previa, queríamos analizar la situación de los mercados de proximidad y nos dimos cuenta de que la cuota de mercado de nuestros vinos en la provincia, estaban por debajo del cinco por ciento. En otras denominaciones, lo habitual es que tus vinos sean protagonistas. En el caso de Rioja, Bierzo, Toro o Ribera del Duero, existe un gran vínculo económico entre ciudadano y productor.

 

Entonces, ¿el vino de Málaga no es profeta en su tierra?
Aunque la situación ha mejorado en el último lustro, existe un gran desconocimiento sobre los vinos que se elaboran en Málaga. Incluso Sierras de Málaga adolece de una presencia razonable. Un ejemplo, se habla mucho de los tintos de Ronda pero están bajo el paraguas Sierras de Málaga. Es un camino lento aunque confío en que en cinco años el posicionamiento de ambas denominaciones será mayor.

 

¿Quizás el turismo ha traído vinos de todos los rincones?
Es indudable. Nuestro máximo desafío es reforzar la imagen de marca y otorgarle notoriedad. Por esta razón, queremos vender en los mercados de la costa. Una de las novedades que ha desarrollado el Consejo Regulador de Málaga y Sierras de Málaga es la Ruta de Vinos de la Serranía de Ronda. Está certificada por ACEVIN y está operativa.

 
¿Foro ViniaMálaga ha sido un intento ambicioso para mejorar la imagen?
Ha sido un poco el colofón de todo el año anterior. Vinia ha congregado a sumilleres de restaurantes de primer nivel como Juanma Galán de Ramón Freixa, José González Godoy de Ametsa (Londres), María José Huertas representando al Casino de Madrid, Adolfo Avilés de Arzak (un tres estrellas), el sumiller Custodio López exsumiller del mítico Zalacaín o grandes críticos como José Peñin o Enrique Bellver.

 

¿Qué balance hace del encuentro?
Muy positivo. El marco –el Jardín Botánico- era espectacular y la organización ha estado a la altura. Se inscribieron más de 300 profesionales entre restauradores, críticos, blogueros, y medios de comunicación especializados.

 

¿Algunos bodegueros se quejaron de su coincidencia con el Foro Verema celebrado en el Museo del Automóvil?
La coincidencia no fue positiva. De todos modos, el perfil de público era diferente. Verema estaba más enfocado a blogueros y también estaba abierta a aficionados.

 

¿Por lo general las bodegas son de pequeño tamaño? ¿A nivel comercial tendrá sus inconvenientes?
En la actualidad existen 45 bodegas y siete industrias paseras. No existe duda de que tienen calidad. Y estamos notando que existe mayor compromiso con nuestros vinos. Se echa en falta una mayor dimensión aunque algunas pequeñas ya están creciendo. Málaga necesita más bodegas que se instalen en más territorios para elevar su proyección comercial.
¿Los vinos de Málaga no tienen precio de vino diario pero tampoco quieren ir a ese segmento, no es verdad?
No es un problema de precio sino de notoriedad. A igualdad de coste se prefiere lo más conocido. Son vinos –dulces, blancos tintos y rosados- para ocasiones porque su nivel medio suele ser alto. Ha dejado de ser un producto reservado para postre. La presencia de blancos afrutados, tintos jóvenes, con crianza y hasta espumosos, hace que se puedan pedir de principio a fin en una comida.

 

¿Restaurantes, instituciones y consumidores son tres pilares fundamentales?
Era inimaginable hace 15 años el nivel de prescripción que existe ahora en los restaurantes de la provincia. De todos modos, hay muchísimo por hacer. En cuanto a los consumidores, cada vez más piden un vino elaborado en Málaga. Y en cuanto a las instituciones, percibo más compromiso.

 

¿Málaga y Sierras de Málaga son una denominación compleja de promocionar con tanta diversidad en dulces, tintos, blancos y rosados, no es cierto?
Es compleja. Por otro lado, su principal virtud es la gran diversidad. En primer lugar, todavía existe el estereotipo de los vinos dulces de color oscuro. Siguen elaborándose y ofrecen una enorme calidad pero han desembarcado vinos dulces naturales y naturalmente dulces. En general, más afrutados, sin crianzas, ligeros y adaptados al paladar actual. En cuanto a blancos, las variedades mejor adaptadas son la Moscatel de Alejandría, la Doradilla, la Chardonnay y la Verdejo. En tintos, el crisol es mucho más amplio. En los comienzos funcionó muy bien la uva Syrah y aunque, por volumen, predomina la Petit Verdot gana terreno. En Burdeos, es una uva de cultivo muy errático. Sin embargo, en Málaga se ha aclimatado perfectamente. Le siguen en las preferencias de los bodegueros la Merlot, Cabernet Sauvignon, la Tintilla de Rota y Romé.

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