Se podría hacer mejor

Se podría hacer mejor

Israel Mármol. Economista

Bancosol encara su cuarta gran recogida con el reto de llegar a los 750.000 kilos.”
Mi humilde aportación: este método de recoger alimentos es muy ineficiente, desde cualquier punto de vista que se analice podría hacerse mejor:
Si Bancosol recibiera dinero en efectivo para luego acudir a los mayoristas a comprar al por mayor conseguiría varias evidentes ventajas:
• mejores precios
• poder acompasar las compras con las necesidades mensuales de alimentos
• reducir la necesidad de almacenaje de los productos que se donan, en lugar de un almacén para los 750.000 kilos que se irán consumiendo durante el año, uno ¡doce veces menor!, para 62.500 kilos. Según se van consumiendo los productos nos encontramos con que la capacidad ociosa promedio a lo largo del año será del 50 por ciento, pero en realidad vamos a pagar 12 veces más de lo que pagaríamos si el suministro fuera “just in time” y no “vamos a acumular como si se avecinara una guerra”
• clasificar los productos que vayan cayendo al azar en las cajas va a consumir una cantidad descomunal de tiempo de los voluntarios. Como cada cual dona lo que mejor que ve, aceite, arroz, leche… y todo va a la misma caja, el separarlos después va a ser una pesadilla
• el transporte desde cada supermercado al almacén central va a ser otro coste evitable
• será inevitable que en ciertas ciudades se reciban más alimentos de los que necesite el Bancosol local mientras que otros no obtengan suficiente. O hay quien tendrá menos recursos o habrá otro coste adicional de transporte.
Anécdota personal: vi el proceso en vivo y como algunos donaban dinero a los voluntarios, aunque en años posteriores me consta que se ha prohibido expresamente.
En lugar de poner el dinero en un sobre que controlasen dos personas, la voluntaria “jefa”, con un ataque de hiperactividad que creo era nivel “necesita un tranqui” entraba corriendo al supermercado y compraba lo que fuera que se le ocurría en ese momento para dejarlo en las cajas.
Con esto introducía un retraso en las cajas cada pocos minutos y reforzaba todas las desventajas que he listado anteriormente.
Entiendo que aún se mantiene la idea de “mejor darles comida que el dinero se lo gastan en vicios”, vicios como el alquiler, la electricidad y agua o simplemente tabaco si es que les da la gana de fumar o en vino si es que quieren anestesiar la conciencia por unas horas y olvidarse de su situación, sobre lo cual no soy yo, ni es nadie, para juzgar.
Pero es que pretender satisfacer únicamente las necesidades biológicas más básicas es la forma definitiva de deshumanizar a estas personas: vamos a darles dos litros de agua y 3.500 calorías en avena que con eso van que chutan, ¿qué más necesitan?
Pues irse al bingo si quieren, que un día leí la carta al director de una señora muy indignada porque había visto a un tipo que se ganaba la vida como estatua viviente echando unos cartones.
Ya digo, que se lo gasten en lo que les dé la gana.
Estas son algunas de las razones por las que he cambiado el enfoque de Apadrina una Mascota y ahora me preocupo más de dar dinero que de dar comida para el perro. Entre otras, por dos cosas que dijo Louis un día:
• que ya tenía más que suficientes latas y pienso para Héctor
• que se había gastado un dineral en operar a la perra de una infección en un diente. Y que hay que ver como tiene la boca Héctor. Pero se quita lo poco que tiene para cuidar al perro.

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