Sensibilidad política - El Sol Digital
Sensibilidad política

Sensibilidad política

Las dos sesiones de investidura celebradas la pasada semana en el Congreso han vuelto a demostrar la generalizada insolvencia de la clase política española, quizá con la excepción de PP y Ciudadanos, partido este último que aportó su granito de arena para salir del impasse político que padece la gobernabilidad de este país.
La recurrente negativa de Pedro Sánchez a facilitar mediante la abstención la elección de Mariano Rajoy como presidente supone no ya para el PP, que también, sino para las necesidades nacionales un nuevo freno. Porque los presupuestos y la toma de decisiones políticas y económicas con la normalidad propia de un gobierno se ven, otra vez, impedidas por la cerrazón personal del máximo dirigente socialista. Esta política le está costando ya muy cara al PSOE y de celebrarse unos nuevos comicios se incrementará el precio.
Pero no es mucho más alentador el panorama del resto de las fuerzas políticas, Podemos en su papel de antisistema con un discurso bronco y demagógico y los nacionalistas catalanes y vascos enfebrecidos en su apuesta contra la Constitución. Solo Ciudadanos, que había alcanzado un pacto con PP días antes, demostró altura de miras prestando su apoyo condicionado al candidato de la fuerza más votada. Ahora bien, Rajoy equivocó el tono de sus intervenciones pese a que se reveló como el mejor parlamentario de los intervinientes. Se equivocó porque esquivó a Pablo Iglesias, que pide a gritos que alguien le diga lo que al menos media España piensa de él. Una cosa es que Rajoy desarrolle un discurso conciliador con PSOE, al que está pidiendo su colaboración, y otra que permita que Iglesias le señale con el dedo con toda clase de acusaciones sin merecer más respuesta que “usted es estupendo”. Parece que el presidente en funciones todavía no es consciente del peligro que representa el jefe de filas de los antisistema.
Pero una última decisión de Rajoy, fuera ya del hemiciclo, sí denota que no calibra bien el momento político que se vive en España. Nos referimos, claro está, a la nominación del ex ministro Soria al Banco Mundial. Aunque éste no está investigado -antes imputado- tuvo que dimitir por faltar a la verdad acerca de su relación con los papeles de Panamá, y estando tan candentes los casos de corrupción en el PP, incluso como partido, esta decisión reabre la herida por la que más sangra la principal fuerza política española. Falta de sensibilidad política se llama esto.

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