Tras el BCE y el Banco Central chino, la Fed y el Banco de Japón

Tras el BCE y el Banco Central chino, la Fed y el Banco de Japón

Feliciano Macías Bermejo, director de Renta 4 en Málaga

Hace siete días nos quedamos muy cortos al vaticinar una semana “ligeramente alcista” ya que la realidad es que la penúltima semana de octubre se ha saldado con subidas notables en las Bolsas europeas, americanas y japonesa, si bien las emergentes no han acompañado en esta ocasión.

La “culpa”, de nuevo, la han tenido los bancos centrales. Sean o no buenas finalmente las llamadas políticas monetarias no convencionales, lo cierto es que parece demasiado pronto aún como para que los banqueros centrales arrojen la toalla, y por ello era previsible que Draghi renovase su promesa del “whatever it takes”, en una zona euro estancada y que sigue próxima a la deflación. Además, el Banco Central chino (People’s Bank of China) se ha unido al BCE y el viernes bajó, por sexta vez desde noviembre, los tipos de interés y el coeficiente de reservas de la banca. El movimiento del PBoC ha amplificado y prolongado los efectos de las palabras de Draghi.

El mensaje para los mercados está claro: habrá “sobredosis” de medicina monetaria en los próximos meses. El tipo de depósito del BCE puede pasar del menos 0,25% actual al menos 0,5%, profundizando así en el entorno de tipos de interés negativos (NIRP) que tanto gusta a los inversores. De ahí la explosión de júbilo de las Bolsas y los bonos. Los bonos del Tesoro alemán a cinco años han vuelto al menos 0,10% y los tipos a dos años al menos 0,32% lo que supone volver a la anomalía financiera de los tipos negativos.

Lo curioso es que estos nuevos estímulos monetarios del BCE y del PBoC se hacen, en ambos casos, porque las cosas van mal, como lo reconoció, de forma muy explícita el jueves Mario Draghi. Lo más interesante de la explosión vivida en las Bolsas es constatar que a los inversores les sigue importando mucho más que haya liquidez y los tipos bajos a que la economía vaya bien o mal.

¿Es esto bueno? A nuestro juicio no, porque deberíamos ya estar en la fase en la que la subida de las Bolsas se basa en la mejora de la economía y en la recuperación de los beneficios de las empresas, y no en la liquidez excesiva y en la bajada de los tipos de interés a territorios cercanos a cero o negativos.

Los datos macro recientes no son buenos. La balanza comercial de Japón de septiembre mostró una subida de las exportaciones de tan solo el 0,6% y una caída de las importaciones del 11,1% dando como resultado un déficit de 114,5 mil millones de yenes frente al superávit esperado de 84,4 mil millones de yenes.

Si nos fijamos en la micro, en las empresas, vemos que los bancos siguen dando señales mixtas que indican mar de fondo. Los beneficios de la banca, Morgan Stanley, Credit Suisse, Deutsche Bank, BBVA y Barclays han sido decepcionantes. Por contra, las tecnológicas están dando buenos datos: Google, Microsoft y Amazon son alguna de ellas.

Acabamos esta última semana de octubre con índices como el Nasdaq100 a un suspiro de sus máximos históricos, el Dax alemán recuperando terreno en una semana positiva y ya cotiza 600 puntos por encima del Ibex, cuando a principios de mes, era nuestro selectivo quien estaba 200 puntos encima.

En definitiva, junto al mundo de los estímulos monetarios, que nos suscita bastante escepticismo, y que no nos acaba de sacar del crecimiento débil, vemos un mundo de empresas innovadoras que crean valor, en el que sí creemos. Por ello nuestra idea es evitar los índices y centrarnos en la compra de empresas que nos merezcan la mayor confianza.

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