Un enemigo en casa. Carlos Ramírez Sánchez Maroto. Doctor en Derecho y Sociedad - El Sol Digital
Un enemigo en casa. Carlos Ramírez Sánchez Maroto. Doctor en Derecho y Sociedad

Un enemigo en casa. Carlos Ramírez Sánchez Maroto. Doctor en Derecho y Sociedad

Ser masón es legal, no tiene trascendencia jurídica ni penal y cualquier ciudadano tiene el derecho a pertenecer a ese u otro colectivo.

La masonería está en la banca, en la prensa y en la política, asegura Ricardo de la Cierva, que publicó hace años “ZP, tres años de gobierno masónico”(Editorial Fénix), un libro que reparaba especialmente en la filiación masónica del gobierno socialista. La más destacada, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Actualmente el porcentaje de masones es evidente.  ERC, siempre lo ha sido, y algunas de las políticas de Zapatero fueron promasónicas. Hizo una política laicista casi dictada por la logia el Gran Oriente de Francia. Zapatero reconoce en su biografía autorizada (la de Suso de Toro) que “lo único digno de adoración es el hombre”.

La Fundación masónica Ferrer Guardia diseñó la asignatura Educación para la Ciudadanía aprobada por Zapatero. El abuelo de Zapatero fue masón. Pero más allá de nombres hay que analizar las políticas que aplica cada uno. La de Zapatero fue en cierta medida una ingeniería social anticristiana y masónica que continuó con tibieza Rajoy, es decir que la consolidó de alguna forma al no cambiarla.

Desde el año 2009 el PP en muchas áreas es un partido casi tan relativista como el PSOE. Esto lo explica muy bien el obispo Reig Plá sobre la retirada de la reforma de la ley del aborto del PP. A su juicio ‘el PP está al servicio de la gobernanza transnacional del imperialismo económico que tiene una clara influencia del lobby gay’.

Con la introducción de palabras talismán: tolerancia, libertad, reconocimiento de derechos, se construye un falso discurso construido aparentemente con un mensaje positivo.

En la Segunda República, el presidente Manuel Azaña reconoció que era masón y anticatólico. En las Cortes de la Segunda República llegó a haber hasta un 40 por ciento de diputados masones. Quien preside la comisión que redacta la Constitución de 1931, Luis Jiménez de Asúa, pertenecía a la Gran Logia Regional del Centro.

En Francia, cuando se aprobó en 1969 el aborto el gobierno echó mano de un consejero gran maestro del Gran Oriente francés. Este masón reconoció en un libro que “la ley del aborto es una victoria de la masonería sobre el pensamiento judeocristiano”.

El club Bilderberg, tiene otra organización pantalla de la masonería: el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) -paralelo al Tratado de Versalles-, que impulsó el club Bilderberg en los años 50.

El asistente principal del presidente Wilson que estaba en París a propósito del Tratado de Versalles en 1919, el coronel Edward Mendel House, masón y de enorme poder, convocó a los representantes de las delegaciones americana e inglesa que pertenecían a una organización pantalla de la masonería llamada ‘La tabla redonda’.

En esa reunión se fundó el Consejo de Relaciones Exteriores, que ha sido un centro de poder oculto fundamental para entender la política norteamericana. La mitad de sus miembros son masones y la otra mitad sigue al pie de la letra sus políticas. Bilderberg es lo mismo, pero a otro nivel. Tanto el CFR como el club Bilderberg son foros de encuentro en el que se impulsan políticas entre financieros y políticas pro masónicas.

El objetivo real de la masonería ha sido y es la extensión suprema de la secularización social, arrancar a la iglesia y la religión de la sociedad. Como aseguró el Papa León XIII: “la masonería es una continuación de las enseñanzas gnósticas antiguas, una especie de síntesis entre la ilustración y el paganismo”.

La tendencia masónica se nota en la concepción territorial débil del Estado. La masonería ha sido siempre hostil a la idea de España. No ha sido contraria a otros países europeos, así, apoyó al imperio británico, resultando esencial en la pérdida del imperio en América.

Autor de «Iglesia y masonería» (editorial San Román), el profesor de Historia Alberto Bárcena incide una y otra vez en la misma idea: “lo importante no es saber quién pertenece a la masonería, sino atender a los hechos”, es decir quién impulsa la ideología masónica para minimizar y acabar con veinte siglos de tradición judeocristiana.

La masonería cuenta con el apoyo de organismos internacionales en la ONU y otros menos transparentes como el “club Bilderberg”, gran impulsor de ideas como la violencia de genero.

Una estrategia aplicada en España, la ideología de género y leyes LGTB, intromisión en la educación de los menores al margen de los padres, asignaturas como Educación para la ciudadanía…

La esencia de los francomasones es perseguir paso a paso la presencia de la Iglesia católica siempre, tratando de imponer una moral completamente contraria a la doctrina social a la iglesia. No se puede servir a dos señores, no hay posible doble pertenencia.

Los masones franceses han solicitado al Papa Francisco que derogue la última condena de 1983, aún en vigor. Hubo un diálogo de 1974 a 1980 entre la Conferencia Episcopal de Alemania y la Gran Logia alemana. Los obispos concluyeron que era imposible la doble pertenencia.

La primera logia en España fue fundada en 1727 en Madrid por el inglés Duque de Wharton y fue conocida con el nombre de «La Matritense».  Sin embargo, durante la mayor parte del siglo XVIII no se llegó a crear una masonería organizada y estable, haciendo cumplir las bulas papales y el decreto de Fernando VI de 2 de julio de 1751 que prohibían la masonería.​

En la segunda mitad del siglo nace la Gran Logia fundada en 1760 por el conde de Aranda, que a partir de 1780 pasó a denominarse Gran Oriente de España y dependerá ideológicamente de los grupos masónicos franceses. En 1800, bajo la dirección del sucesor de Aranda, el conde de Montijo, el Gran Oriente integraba unas 400 logias. ​

Con la invasión de las tropas napoleónicas de 1808 se fundan logias que en realidad son un instrumento de la política de Napoleón.

La masonería española nace en 1809 del impulso de la Logia de San José (en honor del Rey José I Bonaparte) con el nombre de Gran Logia Nacional de España (GLNE). Todos los hermanos Bonaparte eran masones.

En la España «patriota» (la que reconocía como su rey legítimo a Fernando VII) proliferaron periódicos antimasónicos, como El Sol de Cádiz (1812-1813) en el que se decía que «se ha derramado por toda España una casta de hombres perniciosos, que no desean otra cosa que la subversión del Estado y aniquilamiento de la Religión«.

La masonería reaparece en el Trienio Liberal, en el que desarrolla un papel político, siendo reprimida de nuevo durante la década ominosa -en 1824 Fernando VII promulgó una real cédula prohibiendo «en los dominios de España e Indias, todas las Congregaciones de Francmasones, Comuneros y otras Sectas Secretas«.

En el gobierno provisional de 1869  Manuel Ruiz ZorrillaPráxedes Mateo Sagasta y Juan Prim eran masones. La expansión de la masonería se produce durante este Sexenio Democrático.

Aprovechando la libertad proclamada por la Revolución Gloriosa de 1868, las logias proliferaron aunque también surgieron conflictos entre las dos obediencias, el Gran Oriente Nacional de España y el Gran Oriente de España. Esta última contaba como Gran Maestre a Manuel Ruiz Zorrilla, que fue presidente del gobierno en 1872-1873 durante el reinado de Amadeo I, que era masón también.

De ideología progresista y composición burguesa, era entonces el prototipo de masonería latina, de características bastante diferentes de la anglosajona, como el anticlericalismo militante o el apoyo a determinadas revoluciones políticas. Esta masonería, propia de la Europa latina, se convirtió al positivismo científico y al sufragio universal en la segunda mitad del siglo XIX.

En 1884, el Papa León XIII publica la Encíclica Humanus Genus en la que vuelve a condenar extensamente a la masonería, pues la masonería desautorizaba espiritualmente el catolicismo y tenía la pretensión de ser la religión de «recambio». Además, solicitaban la enseñanza laica mayoritaria, cementerios civiles, abolición de las órdenes regulares y de los jesuitas, etc.

La masonería hizo del anticlericalismo uno de los ejes básicos de su intervención en la política y en la sociedad. El cristianismo, la religión del amor, la caridad y la humildad con los prójimos era y es su enemigo. Su objetivo, construir un mundo basado en la razón, la libertad y la ciencia, con un culto, el hombre en sí mismo.

Personaje masón fue Salvador Guillermo Allende Gossen, presidente de Chile. Allende, fue sucesivamente diputadoministro de Salubridad desde 1945 hasta 1970, ejerciendo la presidencia en la Cámara alta del Congreso entre 1966 y 1969.

Masones han sido grandes líderes mundiales, entre ellos se encuentran Sir Winston Churchill y Berlusconi, Otros tantos fueron Marc Chagall, Juan Gris, Amadeus Mozart, Oscar Wilde, Sir Arthur Conan Doyle, Voltaire, Mark Twain, Aleksander Pushkin, y el poeta Antonio Machado. Recemos por ellos.

 

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