Vacaciones en periodo de confinamiento. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado. Doctor en Derecho y Sociedad - El Sol Digital
Vacaciones en periodo de confinamiento. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado. Doctor en Derecho y Sociedad

Vacaciones en periodo de confinamiento. Carlos Ramírez Sánchez-Maroto. Abogado. Doctor en Derecho y Sociedad

El Juzgado de lo Social número 1 de Cáceres, ha dictado una sentencia en el mes de junio por la que no pueden alterarse las vacaciones de los trabajadores con motivo de la situación de estado de Alarma, sentencia de 30 de junio de 2020, rec. 185/2020.

En su fundamento jurídico tercero indica que la empresa:

A) No ha oído previamente a los representantes de los trabajadores, tal y como impone el artículo 9 del convenio, sin crear siquiera la apariencia de negociación para eludir la previsión del artículo 38 LET B). No ha explicitado en su comunicación qué razones o motivos le mueven a disponer la concesión en los períodos respectivos y su escisión en dos mitades. C) No ha respetado los plazos para la elaboración del calendario y formalización del anuncio correspondiente, pues la comunicación está fechada el 27 de abril de 2020, casi un mes después de vencer el plazo.

Por lo tanto, la demanda ha de prosperar y en el caso de las dos trabajadoras cuya petición no puede ser atendida íntegramente por haber vencido parte del plazo puedan disfrutar los 15 días pendientes del 16 al 30 de agosto de 2020, ambos incluidos.

Para el Juzgado es irrelevante analizar si los trabajadores respecto a los períodos vacacionales tienen un derecho adquirido o condición más beneficiosa, pues el cúmulo de irregularidades es tal que la decisión no puede reputarse legal.

El juzgado anula la decisión de la empresa de que las vacaciones se escindirán en dos períodos quincenales: estival y otoño-invernal, correspondiente a los meses respectivos de junio a septiembre y de octubre a diciembre.

Esta línea jurisprudencial ha sido seguida en sentencias más recientes. Así, en el mes de septiembre de 2020, una sentencia del Juzgado de lo Social número 3 de Santander reconoció a una trabajadora de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria su derecho a anular cuatro días de vacaciones que había solicitado porque coincidieron con el confinamiento general del estado de alarma y a sustituirlas por otro período vacacional.

El fallo judicial aseveraba de manera textual que si la trabajadora «no puede salir de su casa por confinamiento forzado no serán vacaciones, no se corresponderá ese período con un legítimo y constitucional derecho al descanso anual que todo trabajador ha de tener».

La sentencia compara el supuesto de hecho con el caso con la situación generada por una incapacidad temporal y matiza que «cuando un trabajador cae en situación de incapacidad temporal antes o durante el disfrute de las vacaciones, conserva el derecho a disfrutar sus vacaciones en un período ulterior», por lo que «parece razonable y lógico que si se ve afectado por una causa de fuerza mayor que condicione de modo directo sus vacaciones, conserve su derecho a disfrutarlas«.

De esta forma, queda claro que el estado de alarma no puede ser justificación para que los trabajadores pierdan unos derechos laborales contemplados en el convenio colectivo. La situación provocada por la pandemia no justifica la modificación unilateral por la empresa de las vacaciones.

Similar línea argumental ha sido dictada por el Juzgado de lo Social número 1 de Melilla, en el mes de noviembre, por el que ha declarado que, si las vacaciones del trabajador coinciden con un periodo de confinamiento, el afectado «debe conservar su derecho a disfrutar vacaciones en un tiempo posterior».

El fallo recoge la nulidad de las vacaciones aprobadas por la empresa hacia una de sus trabajadoras del 30 de marzo al 5 de abril de 2020 y declara que la empleada tiene derecho a disfrutar de su periodo vacacional correspondiente a este año del 9 al 15 de diciembre.

En los fundamentos de derecho, el juez apunta que el Estatuto de los Trabajadores recoge que el trabajador que inicia una situación de incapacidad temporal, antes o después del disfrute de su periodo vacacional, conserva su derecho a disfrutar sus vacaciones. Al verse afectada la trabajadora por una causa de fuerza mayor que condiciona de modo directo sus vacaciones, se considera por lo expuesto, ha de conservar su derecho a disfrutar las mismas, resalta la sentencia.

Argumenta el tribunal sentenciador que el confinamiento no son vacaciones y que este periodo de descanso «es un derecho irrenunciable, como protección de la salud y seguridad y como recuperación de la fatiga que provoca el trabajo y ahora también el confinamiento«.

En resumen: si el trabajador no puede salir de su casa por confinamiento forzado no serán vacaciones, no se corresponderá ese período con un legítimo y constitucional derecho al descanso anual que todo trabajador ha de tener. Si el trabajador se ve afectado por una causa de fuerza mayor que condicione de modo directo sus vacaciones, conserva su derecho a disfrutarlas. Se compara el caso con la situación generada por una incapacidad temporal de forma que cuando un trabajador cae en situación de incapacidad temporal antes o durante el disfrute de las vacaciones, conserva el derecho a disfrutar sus vacaciones en un período ulterior.

 

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