Visto lo visto, nada claro. Carlos Ramirez. Abogado - El Sol Digital
Visto lo visto, nada claro. Carlos Ramirez. Abogado

Visto lo visto, nada claro. Carlos Ramirez. Abogado

Desde hace tiempo permanece en la política de nuestro país y se ha estado extendiendo una «realidad escondida» y una «dinámica perversa» que se pueden perpetuar y parecer como algo normal. Algunas son situaciones explosivas que se banalizan para ir asumiéndolas como un escenario con el que convivir a diario.

Los partidos que apoyaron el golpe del 1 de octubre de 2017, y que ya gobiernan en Cataluña, solicitan que el Gobierno permita a Cataluña comprar armas largas para los Mossos.  ¿Quieren armar un ejército? A cada declaración de intenciones desde La Moncloa, el independentismo aumenta el reto con la restauración de algunas políticas bloqueadas por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El gobierno ya admite que Quim Torra pueda hablar de un referéndum de autodeterminación. La Generalitat ha nombrado una nueva delegada autonómica ante la Unión Europea,  reclamada por el Tribunal Supremo y está acusada de desobediencia y malversación de caudales públicos. El “maratón de ilegalidades” iniciado el 1 de octubre, y el 9 de noviembre continua. A más impunidad más fuerte nos darán los golpes.

Mientras en Euskadi y Navarra se han registrado en los primeros seis meses de este año más actos de enaltecimiento del terrorismo que durante todo el año pasado, según el Observatorio de la Radicalización, que impulsa el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco. ¿Una realidad oculta?, no, difuminada.  Preguntar a la ertxaina es perder el tiempo.  Y más leña al fuego. Casi 600 agentes de la Policía Nacional participaron en una operación contra la corrupción municipal vinculada a amaños de sistemas de tráfico: control de radares, semáforos, bases de datos locales, etc. La operación afecta a consistorios en Madrid, Asturias, Castilla y León, Aragón, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña.

Por otra parte, para emprender la elaboración del proyecto de Presupuestos para 2019 el techo de gasto debe aprobarse antes de finales de julio.  Resultará difícil encajar en la ecuación el compromiso de reducción del déficit del 3,2 por ciento actual al 2,3 por ciento en 2019 -lo que implica recortar aproximadamente 10.000 millones de euros- con el despliegue de un discurso que incide en las promesas de mayor gasto elevadas por las demandas que ya plantea la formación morada. La única opción, pasa por la subida de impuestos.

Si se aplica una tasa financiera, es previsible un traslado del coste a los clientes. El plan esbozado por el Gobierno para financiar las pensiones eliminando el tope de las cotizaciones sociales penaliza a unos dos millones de trabajadores que ganan más de 45.000 euros. Perderán sueldo neto y se encarecerán sus costes laborales en un 30 por ciento. Eliminar topes a las cotizaciones a la Seguridad Social sin matices supondría un sobrecoste para las empresas de 3.728 millones al año y una pérdida de renta para los trabajadores afectados de 742 millones. Las cotizaciones a la Seguridad Social se calculan actualmente sobre una base máxima de 3.751 euros mensuales, equivalente a un salario anual bruto de 45.000 euros.

Mientras en Andalucía los escenarios son cambiantes, con un Gobierno central ahora  inestable y asaetado a diario por los partidos que les apoyan. La situación de ambos presidentes, enemigos íntimos, es similar. Sin embargo, hay elementos que pueden favorecerle a medio plazo a la señora Diaz. La guinda es, sin duda, la explosión retardada en Podemos. Se da una realidad contrapuesta, a nivel nacional la confluencia de Podemos e IU se interpreta como trágica traición y en cambio aquí recoge más adeptos de los esperados. Si a finales de julio se firma el acuerdo de la confluencia, será un gran adversario basado en las carencias en los servicios sociales básicos y las decenas de promesas incumplidas. No desbancarán al poder socialista, pero pueden sumar muchos más diputados. La señora Diaz lo sabe.

Un factor decisivo para que hubiera adelanto electoral son los graves problemas de gestión. Sin embargo, las encuestas no favorecen al PSOE, aún. Los recortes durante seis años de crisis están pasando factura en los servicios que son esenciales para los ciudadanos y que son el centro del discurso político del PSOE andaluz: Educación, Sanidad y Dependencia. Aguantar hasta marzo de 2019 con unos presupuestos del gobierno central que volverán a ser insuficientes para Andalucía abre a la opinión pública una negra visión de la realidad que ya no se puede esconder, dada la mínima influencia de la presidenta en Madrid.

El SAS, un año más, se resiste a hacer públicas las cifras de las camas hospitalarias que permanecerán a la espera de ocupación, pero “garantiza en cualquier caso la atención sanitaria a la población” aunque se verán afectados por el plan veraniego los centros de salud.  Desde hace años los profesionales sanitarios están dispuestos a denunciar todas las carencias que sufren, y han ido llenado las calles de todas las ciudades andaluzas de importantes manifestaciones. Esas movilizaciones, ante el deterioro continuo de algunos de los servicios básicos favorecen al tándem Podemos-IU. Además, están el fiasco de la Renta Mínima de Inserción.

Las negociaciones de los presupuestos andaluces son una buena excusa, alejarse de Ciudadanos y lanzar el perfil más izquierdista pues los votos los pierde por la izquierda, y Ciudadanos, casi mudos en las críticas, es un socio confortable. Por ello, ahora, la presidenta ve favorable aprobar propuestas legislativas impulsadas por Podemos e IU como blindar el gasto en Educación en un 5 por ciento, y garantizar el suministro mínimo vital básico de agua. Ya ha empezado la precampaña con las promesas de futuro. Invertir millones de euros en la recuperación de la zona afectada por el incendio de Moguer el pasado verano. Y, sobre todo, en Educación y la SanidadSe ampliará la bonificación de las tasas a los cursos superiores de música, danza y diseño, así como a Arte Dramático, y la instalación de 1.600 ascensores que beneficiarán a 25.374 familias y más, y lo que no se hizo se hará…

Y en el PP Andalucía todo puede cambiar, el liderazgo de Moreno Bonilla depende ahora de Pablo Casado. El PP-Andaluz sigue pidiendo más tiempo, el camino por el desierto de la oposición es duro, y más con tantos enemigos alrededor y dentro del partido.  Rajoy apoyó a Soraya cuando ésta impuso su candidato en Andalucía. Ahora toca unir al partido, movilizarlo y captar nuevos electores y, sobre todo, el gran reto, captar a parte de la juventud de 18 a 25 años. Este país necesita refundar profunda de la centroderecha, a ese enorme trabajo se suma un Gobierno que depende de los separatistas para casi todo. Es urgente, también, refundar la socialdemocracia, desde hace años desorientada y, a veces, lejos de sus pilares básicos.

España necesita un proyecto más real y visible, que los partidos constitucionalistas ofrezcan un proyecto unitario para España sin posibilidad de modificaciones. En Cataluña, hubo un golpe de Estado, y sigue sin resolverse, algo insólito siendo una amenaza, junto con los problemas sociales de millones de ciudadanos en el desempleo, jubilados, y la garantía de prestar los servicios básicos esenciales con calidad.

Deja un comentario

El email no será público.