Braulio Medel es la solución, no el problema. Juan de Dios Mellado Morales. Editor Enciclopedia General de Andalucía - El Sol Digital
Braulio Medel es la solución, no el problema. Juan de Dios Mellado Morales. Editor Enciclopedia General de Andalucía

Braulio Medel es la solución, no el problema. Juan de Dios Mellado Morales. Editor Enciclopedia General de Andalucía

Publicado en La Opinión de Málaga el pasado 18 de diciembre

Braulio Medel fue quien pivotó, y lo hizo con demostrada eficacia, el desarrollo y crecimiento de esta entidad, hasta el punto de que, a nivel europeo, la situó entre las primeras de Europa por su solidez y rentabilidad. Contra los datos y la realidad, la mentira se convierte en arma arrojadiza contra quien la lanza

Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja Banco, no es el problema sino la solución. Lo ha sido históricamente y lo es ahora, presidiendo la Fundación que es mayoritaria en el capital de Unicaja Banco. Puede que alguien, de forma espúrea, lo vea de otra forma, pero no yo. Poner en la picota la gestión Braulio Medel es deporte al que se han apuntado algunas personas, con escasos o nulos resultados, pero que incordian y hacen de su capa un sayo sin más armas que su propia inconsistencia. He consultado las fuentes más directas dentro de Unicaja Banco, incluso entre quienes nunca bailaron al son que tocaba Medel, me he sentado con trabajadores también históricos de la entidad, y con sindicalistas que pasaban mal trago por el obligado ERE y nadie me dijo haber oído, conocer de forma directa o indirecta, que el presidente de la Fundación Unicaja Banco, Braulio Medel, hubiera sostenido o dicho que el futuro de esta entidad bancaria pasaba por su deslocalización, echando a la basura los 30 años de existencia cuando fuera creada por Braulio Medel en el año 1991. Es como si dicha persona renegara de sus propios genes, de su origen y de quien parió Unicaja. Y como me quedé tranquilo consulté e intercambié opiniones diversas sobre dos asuntos sometidos, también, al disparate, a las medias verdades y a acusaciones sin sentido como decir, afirmar y sostener que la Fundación Unicaja Banco, de la mano de su presidente, estaba por echar tierra a la política social y cultural desarrollada hasta ahora y promulgar por decreto que “hasta aquí hemos llegado”, dando marcha atrás y procurar cumplir el expediente, sin más. Nada cierto. Desde mi presidencia del Consejo Social de la Universidad de Málaga he podido constatar todo lo contrario. Braulio Medel tiene a su alrededor considerable equipo suficientemente concienciado e infiltrado por la cultura, apoyo y credibilidad social y deportiva. Todo lo demás es oficio de mentecato. De la mano y con el apoyo de la Fundación los Consejos Sociales de las universidades andaluzas llevamos por toda Andalucía las imágenes más poderosas de la Transición, obra de Pablo Juliá, por poner un ejemplo cercano y que me tocó dirigir.

Antes de seguir y para que nadie se lleve a engaño he de confesar que mantengo profunda amistad con Braulio Medel, en la distancia si se quiere, sin pasarse, pero con la suerte de haber vivido junto a él momentos históricos para nuestra tierra, ya desde los primeros años de la Transición cuando, como independiente, ejercía de viceconsejero de Economía, en el equipo del presidente Escuredo. Y sé y me consta, algo no suficientemente valorado, que con otro gran economista, el granadino Julio Rodríguez, se batió el cobre en defensa nuestra tierra, tal cual mosca cojonera en Bruselas y en Madrid, tiempos aquellos en los que Andalucía importaba un comino. O haber tenido a la entidad Unicaja en el consejo de administración del periódico que dirigí hace años, Diario 16 Málaga, y disponer de un crédito, con los obligados avales, para que se hiciera realidad una de las obras más necesarias y de mayor exigencia profesional a las que me enfrenté, con cerca de un millar de profesores colaborando, como fue la Enciclopedia General de Andalucía. Esta relación personal, mantenida en el tiempo, no me hace escribir estas líneas, sino porque durante muchos años y también de forma profesional, hice seguimiento de la entidad de ahorro que no huyó de Andalucía, que podría haberlo hecho, como hicieron otras, que luchó hasta la extenuación para conseguir la caja única de Andalucía, algo que se fue al traste por actitudes egoístas personales y en las que intervendrían, también, casposas defensas de origen provincial. Pero, sobre todo, viví de forma intensa, expectante porque no era fácil ganarse la confianza de cinco consejos de otras tantas cajas de ahorro andaluzas y conseguir, en el año 1991, la creación de Unicaja, obra directa de Braulio Medel y de un reducido equipo de profesionales hasta conseguir la entidad de ahorro más eficaz y rentable de Andalucía y solvente en España. Braulio Medel fue quien pivotó, y lo hizo con demostrada eficacia, el desarrollo y crecimiento de esta entidad, hasta el punto de que, a nivel europeo, la situaron entre las primeras de Europa por su solidez y rentabilidad. Contra los datos y la realidad, la mentira se convierte en arma arrojadiza contra quien los lanza. Esta tierra, históricamente lo ha demostrado, es ingrata con quienes estuvieron en primera fila de su transformación. Por eso y por otras razones, no me sorprende que haya quien sostenga que Braulio Medel está en las bambalinas de quien pretende que Unicaja Banco cambie de sede y de objetivos, nada más irreal como se contempla en la norma aprobada de la fusión. Es como si el arquitecto Frank Gehry quisiera destruir una de sus obras más emblemáticas, Guggenhein Bilbao. No puedo dejar de sorprenderme de la persecución personal y profesional que está padeciendo, sin consistencia alguna y que evidencia un trasfondo que no llego a entender y más cuando, en comunicado oficial, la Fundación que preside dejó claro y por escrito que no hay nada de nada, que todo son especulaciones que no se sostienen, “absolutamente gratuitas” porque nadie tiene intención, y mucho menos el Presidente de la Fundación, promover el cambio de la sede oficial y nadie, nadie, está por cambiar el nombre de Unicaja, que está en sus propios genes desde su nacimiento. Y sorprende más todavía cuando se quiera poner en duda la gestión social y cultural que ha sido norte y guía de la Fundación que dirige, con eficaz equipo detrás. Para los dados a perder la memoria les aconsejo detenerse en el estudio y valoración de la gestión en estos dos campos que viene desarrollando la Fundación. Sobran palabras.

 

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