Entrevista con Cristina Astorga, de Parquet Astorga, una empresa familiar - El Sol Digital
Entrevista con Cristina Astorga, de Parquet Astorga, una empresa familiarCristina Astorga

Entrevista con Cristina Astorga, de Parquet Astorga, una empresa familiar

Vicente Almenara.- Cristina Astorga habla de su empresa con la proximidad que supone referirse a algo suyo, en la práctica y conceptualmente, porque es lo que tiene una empresa familiar, llevar dentro de uno desde el proyecto a la ilusión del siguiente paso. Sus padres y dos hermanas, ella y Silvia, son el núcleo duro, acompañados de más de treinta trabajadores en distintos departamentos, desde la calle Salitre, en la ciudad de Málaga, a Marbella, donde también han desembarcado para abrir más el mercado. Esta es la empresa contada desde dentro. Pasen y vean qué parquet.

¿Quiénes estaban en el nacimiento de Parquet Astorga?

El año de constitución fue 2002, y los socios fundadores fueron mis padres. Mi padre está presente o tiene contacto con el sector desde el año 1978, ya son más de 40 años, y empezó su trayectoria profesional siendo un fabricante, luego fue socio fundador de una cooperativa también del sector, y ya en el 2002 decidió montar lo que hoy es Parquet Astorga, y hasta el día de hoy.

¿Destacaría algunas etapas en la empresa por algunos cambios que se han producido?

Sí, hacia 2005 me incorporé yo, él no era un autónomo porque ya empezó con cierto volumen, pero poco a poco la empresa ha pasado de ser una pyme o una micro pyme bastante chiquitita a convertirse en lo que es hoy en día, que facturamos en torno a los 4 millones y medio de euros, y somos 33 personas, pero hemos llegado a ser hasta 60 trabajadores. Y ha pasado de ser una empresa más pequeñita, con menos organización, con un poco todo dependiente de una sola persona, que era él, a ser una empresa bastante estructurada, con departamentos diferenciados, con un nivel jerárquico propio de una empresa, no una macroempresa pero sí ya una mediana empresa. Y mi hermana se incorporó en el año 2012, Silvia, y ahí estamos toda la familia. Mi madre sigue trabajando, pero es la que está más próxima a jubilarse, y seguimos los cuatro, cada uno en un departamento, cubriendo una parte de la empresa, pero haciendo que funcione y que todo encaje perfectamente, tenemos los cuatro frentes bien defendidos, por decirlo así.

¿Estar en la categoría de una empresa familiar tiene solo ventajas o también inconvenientes?

Bueno, al final no terminas de desconectar, la vida familiar y profesional están muy ligadas, pero la verdad es que nosotros lo llevamos muy bien. Por suerte, tenemos buena sintonía y solemos ponernos de acuerdo con bastante facilidad y compartir y sumar más que restar, aunque también hay sus diferencias, claro. No se desconecta al cien por cien del trabajo cuando estás tan unido a la familia, pero yo creo que casi todo es positivo, es muy reconfortante trabajar para ti, el crecimiento, el hacer proyectos de futuro y saber que si todo va como debe se van a terminar poniendo en marcha tus planes, la ilusión de ver que sale, que se propone algún cambio, algún crecimiento, algún proyecto, y si todos empujamos finalmente sale y da fruto, es muy gratificante.

Ahora atravesamos momentos económicos especialmente difíciles, ¿cuáles son las principales dificultades en una empresa como esta?

La principal dificultad o el principal riesgo es que al final toda la familia dependemos de una misma fuente de ingresos, entonces si fuera mal pues sería difícil para los cuatro, pero afortunadamente, y tocamos madera, no hemos tenido, por ahora, momentos muy difíciles, salvo las crisis económicas que, desde que se creó la empresa, hemos tenido que atravesar. La de 2008 fue la más acusada, el mercado de la construcción cayó muchísimo. Nosotros tenemos el volumen de negocio dividido en dos partes, el profesional, a través de empresas, constructoras, arquitectos… Y luego el particular, el cliente de a pie, que se pasó por la exposición y se le instala su vivienda. Entonces, en 2008 lo que hicimos fue reinventarnos un poco, metimos otros materiales, creamos un poco el llave en mano para el cliente, para que no sólo tuviera que ir a buscar suelos, sino que también incluimos puertas, decoración de paredes… Ahí salvamos el tipo bastante bien y conseguimos crecer a nivel de volumen de facturación y, sobre todo, de cuota de mercado. Porque en nuestro sector lo que pasa es que también el cliente, sobre todo el profesional, suele ser bastante fiel. Hay dos tipos de clientes, las grandes empresas o las grandes promociones que hacen edificación sí que tienen que ir al mejor postor de productos y relación calidad-precio, pero luego hay una gran parte de nuestro volumen en el sector del lujo, podemos llamarlo así, estamos muy metidos en la zona de Marbella, Sotogrande, La Zagaleta… y ahí siempre vamos de la mano de un arquitecto, que es al final el que hace el proyecto, la gran villa, la casa o la mansión, y este tipo de clientes sí son muy fieles. Entonces, en el momento en el que empiezan a trabajar contigo y que ven que eres serio, formal, profesional, que manejas el producto y lo controlas, y, sobre todo, que tienes un buen producto, de calidad, ese cliente es muy fiel. Y ese cliente, aunque vengan épocas de crisis económicas como la que estamos atravesando, ese cliente siempre tiene menos crisis, menos dificultad económica. El que tiene dinero aprovecha esta época para invertir y como le digo, este tipo de clientes que al final fidelizas, pues siempre en época de vacas flacas sigue dando prácticamente el mismo volumen o más, porque  aprovecha, invierte, y ellos tiran siempre de sus proveedores de confianza. En estos momentos cazas algunos clientes de este tipo y luego lo incorporas a tu cartera, con lo cual te hace crecer, y luego ya forman parte de tu cartera a futuro. Con lo cual es verdad que, de las crisis, al final, en esta vía de negocio, sí que salimos reforzados.

Quien quiere poner parquet en su casa, sólo lo pone normalmente una vez, ¿no? Excepto las promotoras, claro, que pueden ofrecer este tipo de materiales a toda una comunidad.

Sí, es verdad que no es un producto como puede ser el servicio de una peluquería o de una tienda, que sí que el cliente puede tener una compra frecuente, pero sí que se fideliza en el sentido de que al final el cliente que se ha quedado contento tiene una segunda vivienda, o su hermano te lo va a poner, ahora pongo el piso y luego dentro de unos años se me ocurre poner la terraza, y cuando pueda una tarima exterior… En ese aspecto pues sí que al final, si el cliente quedó contento contigo, se fideliza en ese sentido. Si no en una segunda vivienda, pues que se mude, también la recomendación que le hace a la persona que tenga al lado, el boca a boca. Pero sí que es verdad que en ese tipo de productos o en este tipo de sector, este boca a boca sí cuenta mucho. Por lo mismo, por lo que ha dicho usted, que es una decisión importante de un importe y envergadura considerables, que el cliente que lo va a poner muchas veces dice, no quiero arriesgarme a una equivocación, con lo cual, si esta persona que es de mi confianza, me lo recomienda, pues voy a ir a ciegas.

Y para los que no somos especialistas en parquet, quizá pensamos que el parquet tiene más sentido desde Despeñaperros para arriba, porque el clima es más frío, distinto, y entonces resulta más confortable y cálido el parquet, en cambio en el sur de España, en Andalucía en concreto, tiene otra consideración.

Pues sí que es verdad esa creencia que usted me comenta, quizás si nos trasladamos 20 años atrás, porque antiguamente el suelo de madera o el parquet sí que se ponía como un material aislante como bien dice de Despeñaperros para arriba, porque normalmente hace frío, las casas están acondicionadas, porque hay una tradición de siempre de esta madera, de pavimento natural en suelo y el mármol ni se lo plantean, pero sí que es verdad que aproximadamente desde hace unos 20 o 25 años ya el suelo de madera o la tarima flotante o sintética se convierte en un elemento estético más que en un elemento necesario, entonces ya forma parte de las promociones, por no decir en todas, pero me atrevería a decir que en torno a un 90 por ciento de las promociones nuevas que se construyen hoy en día llevan tarima sintética o madera. De hecho, lo venden como un plus porque se busca la estética. Lo que se ponía antiguamente siempre era madera, era parquet, y hoy en día gran parte de las instalaciones que nosotros hacemos y que se ven son tarimas sintéticas, realmente es una imitación a la madera pero que no te da el confort y la calidez, el aislamiento, que te da el pavimento de madera, con lo cual, claramente, lo que se busca es la estética, que se vea con el aspecto de madera, aunque no te dé su calidez real sí que visualmente viste mucho más que el pavimento de mármol o de cerámica.

¿Cómo está de informado y qué gustos tiene el cliente, en general?

Hay un poco de todo, viene el cliente que se deja aconsejar y que está un poco confuso, no sabe bien el tipo de muebles que tiene, la puerta, cómo podría encajar… Y luego hay otra parte que sí que lo tiene muy claro, o por lo menos tiene claro lo que no tiene. Hoy en día, con el acceso a internet que tenemos todos y toda la información que hay, insisto, y en un producto de este tipo que por lo general lo pones y ya es para toda la vida o hasta que vendas la vivienda, la gente se informa, mira, coge ideas, ve revistas antes de poner un suelo, con lo cual, gran parte viene ya más o menos con la orientación de lo que quiere, luego ya una vez aquí ve el tipo de producto, características técnicas, y dentro de eso pues a lo mejor tiene una idea, no sé, de que el oscuro es muy bonito porque le gusta, porque es más elegante, y luego se le dice ten en cuenta que con el oscuro pues cualquier pelusita que caiga te va a oscurecer mucho, realmente es mucho más clásico, se le aconseja, pero hoy en día mucha gente viene ya con la idea clara de lo que más o menos quiere.

“Es muy reconfortante trabajar para ti, el hacer proyectos de futuro y saber que si todo va como debe se van a terminar poniendo en marcha tus planes”

Y el equipo humano, las más de treinta personas de las que me hablaba, ¿principalmente están dedicadas al aspecto comercial, al técnico…?

Pues gran parte de ellas, yo he calculado en torno a un 40 por ciento, están con nosotros desde la creación de la empresa, con lo cual hoy en día Parquet Astorga es, al final, por todo el equipo humano que tenemos, gente de confianza, muy entregada a su puesto de trabajo, que vive la empresa, y cuando le hablaba de esa variación de personal de 35 en que estamos ahora hasta los que fuimos, en el personal de montaje está la diferencia, lo que varía, pero luego lo que es la estructura fija, como yo le llamo, prácticamente sí somos los mismos que éramos hace un año, y ahí tenemos tanto administración, contabilidad, departamento técnico que lo componen cuatro personas, el departamento de logística que somos otras tres, dirección que somos tres, comercial que son por lo menos doce personas, y luego el resto es personal de montaje, que ahí es donde se producen las oscilaciones de personal, es donde tenemos que ajustar, por decirlo de alguna forma. Al final, la estructura interna ha sido siempre la misma hasta ahora.

También quería  señalar que hace tres años abrimos una nueva sucursal o delegación en Marbella y ya estamos allí y tenemos un punto de venta. Y también hubo otro cambio, cuando hablamos de crecimiento, al empezar pues teníamos un local chiquitito de 60 metros, ahora tenemos la exposición de Calle Salitre que son 400 metros, tenemos todas las oficinas, el almacén…

Estar en Marbella es interesante por el mercado que representa…

Sí, llevamos muchos años trabajando allí, la verdad es que no lo habíamos necesitado o no lo habíamos echado de menos, pero pensamos que así se abre un poquito más el mercado, no solamente a nivel profesional de alta gama, sino que también de proyectos más medianitos, más pequeños.

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