Procedimientos de actuación para los servicios de prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-COV-2. Judit Girón Carrasco. Técnico en Prevención de Riesgos Laborales. ANP Servicio de Prevención Ajeno - El Sol Digital
Procedimientos de actuación para los servicios de prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-COV-2. Judit Girón Carrasco. Técnico en Prevención de Riesgos Laborales. ANP Servicio de Prevención Ajeno

Procedimientos de actuación para los servicios de prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-COV-2. Judit Girón Carrasco. Técnico en Prevención de Riesgos Laborales. ANP Servicio de Prevención Ajeno

El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas acuerdan y mantienen en revisión permanente la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID‐19, cuyo principal objetivo en esta etapa es la detección precoz de cualquier caso que pueda tener infección activa y que, por tanto, pueda transmitir la enfermedad.

La detección precoz de todos los casos compatibles con COVID-9 supone uno de los puntos clave para controlar la transmisión. Es por ello que, en este momento, todas las autoridades sanitarias están llamadas a cooperar en la detección precoz de todos los casos compatibles con COVID-19 y sus contactos, pudiendo así controlar la transmisión.

Corresponde a las empresas evaluar el riesgo de exposición al que pueden encontrarse sus trabajadores y seguir las recomendaciones que emita el servicio de prevención, atendiendo las pautas y recomendaciones formuladas por las autoridades sanitarias. Con objeto de evitar los contagios, las empresas, por medio de los servicios de prevención (SPRL), intervienen frente a la exposición al SARS-COV-2 adaptando su actividad en función de las recomendaciones y medidas actualizadas de prevención.

Es imprescindible que las empresas sigan una serie de medidas de prevención en todos los ámbitos de trabajo y frente a cualquier escenario de exposición. La forma óptima de prevenir la transmisión será la combinación de todas las medidas siguientes:

  1. Evaluar el riesgo de exposición frente a la COVID-19 de las personas trabajadoras.
  2. El servicio sanitario del SPRL debe evaluar la presencia de personal especialmente sensible en relación a una posible infección por la COVID-19 y emitir un informe sobre las medidas de prevención, adaptación y protección.
  3. Implantar medidas preventivas en base a la información obtenida de la evaluación específica del riesgo de exposición. Estas medidas de prevención serán organizativas, de protección colectiva y de protección personal.
  4. Reforzar las medidas de higiene personal, facilitando los medios necesarios para que las personas trabajadoras puedan asearse adecuadamente (higiene de manos, uso de mascarilla, mantener distancia de al menos 1,5 metros).
  5. Mantener informados y formados a todo el personal trabajador de las medidas específicas y actualizadas que se implanten.
  6. Potenciar el uso de cartelería y señalización que fomente las medidas de higiene y prevención.
  7. Intensificar la limpieza y desinfección de los lugares de trabajo, haciendo hincapié en aquellas superficies de contacto frecuente como pomos, puertas, barandillas, etc., así como promover la limpieza de los equipos de trabajo compartidos.
  8. Asegurar una correcta ventilación de los lugares de trabajo y espacios interiores.
  9. Potenciar el teletrabajo para aquellas actividades cuya naturaleza lo permita y contemplar la redistribución de tareas.
  10. Establecer planes de continuidad de la actividad ante un aumento de las bajas laborales o ante un escenario de incremento del riesgo de transmisión. Contemplar la redistribución de las tareas.

Nuestro país cuenta con el documento de Estrategia de vacunación frente a COVID-19 , en el que se incluyen en sus distintas etapas la vacunación de las personas trabajadoras. Es un documento vivo que se va adaptando a la priorización de las vacunas en función de las dosis y del contexto epidemiológico.

La protección que las distintas vacunas ofrecen frente a la infección, la transmisión del patógeno, la duración de la protección, así como el efecto sobre personas con especial vulnerabilidad, son aspectos que están en continua evaluación. Por ello, se hará necesario que las medidas de prevención y protección se sigan manteniendo.

DETECCIÓN, NOTIFICACIÓN ESTUDIO Y MANEJO DE CASOS Y CONTACTOS

Las empresas, a través de los servicios de prevención, están llamadas a colaborar con las autoridades sanitarias en la detección precoz de todos los casos compatibles con COVID-19 y sus contactos, para controlar la transmisión. El personal sanitario de los servicios de prevención será el encargado de establecer mecanismos para la detección, investigación y seguimiento de los casos y contactos en el ámbito de sus competencias y en coordinación con las autoridades de salud pública.

DETECCIÓN

La realización de Pruebas Diagnósticas de Infección Activa por SARS‐CoV‐2 (en adelante PDIA) debe estar dirigida fundamentalmente a la detección precoz de los casos con capacidad de transmisión, priorizándose esta utilización frente a otras estrategias.

A toda persona con sospecha de infección por el SARS‐CoV‐2 se le realizará una prueba diagnóstica de infección activa por SARS‐CoV‐2 en las primeras 24 horas. Si la PDIA resulta negativa y hay alta sospecha clínico‐epidemiológica de COVID‐19 se recomienda repetir la prueba. Si inicialmente se realizó una prueba rápida de detección de antígeno, se realizará una PCR. Si inicialmente se realizó una PCR, se repetirá la PCR a las 48 horas. En casos sintomáticos en los que la PDIA salga repetidamente negativa y exista una alta sospecha clínico‐epidemiológica, se podrá valorar la realización de test serológicos de alto rendimiento para orientar el diagnóstico.

En la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID‐19 se establecen las prioridades de utilización de las diferentes PDIA en personas con síntomas compatibles con COVID‐19 y en función de los ámbitos y de las características clínicas de las personas en las que se realizan y teniendo en cuenta tanto su utilidad como su disponibilidad. Los profesionales sanitarios del servicio de prevención de riesgos laborales deben saber que en aquellos casos en los que se recomiende la prueba rápida de detección de antígeno, pero ésta no esté disponible, se realizará RT‐PCR.

NOTIFICACIÓN

Cuando se detecte un caso confirmado con infección activa, serán de declaración obligatoria urgente, así como los brotes en el momento de la detección del mismo. Serán las Comunidades y las Ciudades Autónomas las que establezcan los procedimientos y circuitos a seguir en cada caso.

MANEJO DE CASOS

En personas trabajadoras, cuando se detecte un caso sospechoso se mantendrá en aislamiento a la espera del resultado de la PDIA. En caso de resultado positivo, se procederá a la identificación y control de contactos estrechos. En caso de PDIA negativa, el caso se da por descartado y finaliza el aislamiento.

En los casos en los que no se requiera ingreso hospitalario, se indicará aislamiento domiciliario, siempre que pueda garantizarse. En caso de personas trabajadoras desplazadas fuera de su localidad, las autoridades podrán valorar otras alternativas que garanticen la seguridad.

En casos en que requieran ingreso hospitalario, podrán recibir el alta si su situación clínica lo permite, aunque su PCR siga siendo positiva, pero habrá de mantener aislamiento domiciliario al menos 14 días desde el inicio de los síntomas.

El personal sanitario y socio‐sanitario que resulten casos confirmados y no requieran ingreso hospitalario serán manejados de la misma forma en cuanto al aislamiento.

El personal sanitario y sociosanitario que haya requerido ingreso hospitalario podrá recibir el alta hospitalaria si su situación clínica lo permite, aunque su PCR siga siendo positiva, pero se deberá mantener aislamiento domiciliario con monitorización de su situación clínica al menos 14 días desde el inicio de síntomas.

ESTUDIO Y MANEJO DE CONTACTOS

El estudio y seguimiento de los contactos laborales estrechos tiene como objeto realizar un diagnóstico temprano en los contactos estrechos que inicien síntomas y así evitar la transmisión en periodo asintomático y paucisintomático.

El periodo para el estudio y seguimiento de los contactos laborales estrechos a considerar será desde 2 días antes del inicio de síntomas del caso hasta el momento en el que el caso es aislado. En los casos asintomáticos confirmados por PDIA, los contactos se buscarán desde 2 días antes de la fecha de toma de la muestra para el diagnóstico.

El SPRL investigará y analizará las causas de los brotes: medidas organizativas inadecuadas o no implantadas, incumplimiento de las distancias de seguridad, instrucciones en idiomas que no se comprenden, mascarillas inadecuadas, mal uso de las mismas, movimientos del personal, reuniones, descansos, espacios comunes, etc.

COLABORACIÓN CON LA GESTIÓN DE INCAPACIDAD TEMPORAL (IT)

Al objeto de proteger la salud pública, se consideraron, con carácter excepcional, situación asimilada a accidente de trabajo, exclusivamente para la prestación económica de incapacidad temporal del sistema de Seguridad Social, aquellos periodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras.

Corresponde a los médicos del Servicio Público de Salud emitir los partes de baja y alta en todos los casos de afectación por coronavirus, tanto en las situaciones de aislamiento como de enfermedad y a todos los trabajadores y trabajadoras que por su situación clínica o indicación de aislamiento lo necesiten.

Por su parte, el servicio sanitario del servicio de prevención de riesgos laborales elaborará el informe para que quede acreditada la indicación de incapacidad temporal con el objeto de facilitar a los servicios de atención primaria o Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social su tramitación en:

  • Casos sospechosos o confirmados y los contactos estrechos ocurridos en la empresa. Así como los casos confirmados para los que sea requerido por la autoridad.
  • Las personas trabajadoras con especial sensibilidad en relación a la infección de coronavirus SARS‐CoV‐2, sin posibilidad de adaptación del puesto de trabajo. En este caso, el servicio de prevención debe reevaluar con los nuevos criterios y datos, los informes de indicación de IT emitidos que puedan verse afectados y facilitar su resultado, por la misma vía, a los servicios de atención primaria. Asimismo, deben ser reevaluados los trabajadores especialmente sensibles en incapacidad temporal próximos al agotamiento de los 365 días.

El servicio de prevención de riesgos laborales informará sobre las distintas actuaciones a las personas afectadas, a la empresa y a los órganos de representación en materia de seguridad y salud, si los hubiera, guardando la debida confidencialidad. Además, informará de la obligación de aislamiento, de cómo proceder con los partes de baja y de confirmación y de las medidas y recomendaciones preventivas generales en los lugares de trabajo.

Para el personal que presta servicios en centros sanitarios o socio-sanitarios se establece la consideración como contingencia profesional derivada de accidente de trabajo para las enfermedades padecidas como consecuencia del contagio del virus SARS-CoV2, dentro del periodo comprendido desde la declaración de la pandemia internacional hasta el levantamiento por las autoridades sanitarias de todas las medidas de prevención. Por tanto, en materia de Seguridad Social y económica, cuentan con las mismas prestaciones que el sistema de la Seguridad Social otorga a personas que se ven afectadas por una enfermedad profesional.

Grupo ANP

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