Ultraactividad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado - El Sol Digital
Ultraactividad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

Ultraactividad. Justo Rodríguez Sánchez. Abogado

La Ley 3/2012 ha sido pasto de no pocas  situaciones contradictorias ante la elasticidad que dimana de la normativa  laboral donde  el operador político de turno ha tratado de asignar al artículo 86.3 ET unos modelos bipolares en función de su  posicionamiento ideológico. Para ello, el  alcance y  naturaleza de las presentes líneas consiste en determinar cuál sea el convenio colectivo aplicable ante la finalización de la ultraactividad de aquel  y ante tal pérdida de vigencia  establecer si existe o no existe un convenio de ámbito superior y, de existir varios, delimitar cuál es, precisamente, el aplicable.

Antes de entrar en el fondo que nos ocupa, bueno será explicar de manera sucinta  qué es aquello de la ultraactividad de los convenios. A tal fin, la regla de la ultraactividad  está concebida  como una  norma disponible para la autonomía colectiva, a fin de  conservar provisionalmente las cláusulas del convenio anterior, mientras continúe la negociación del convenio siguiente durante un determinado tiempo que la ley considera razonable.

La regulación del régimen de ultraactividad legal implica a tenor de citado  artículo 86.3 ET, que transcurrido un año desde la denuncia del convenio «se aplicará, si lo hubiere, el convenio colectivo de ámbito superior que fuera de aplicación«. La claridad de la voluntad del legislador resulta palmaria. Ahora bien, con el fin de procurar también una adaptación del contenido de la negociación colectiva a los cambiantes escenarios económicos y organizativos, las partes legitimadas, introducen modificaciones respecto a la aplicación del convenio colectivo en el tiempo, esto es, se pretende, en primer lugar, incentivar que la renegociación del convenio se adelante al fin de su vigencia sin necesidad de denuncia del conjunto del convenio, como situación que resulta a veces conflictiva y que no facilita un proceso de renegociación sosegado y equilibrado. Pero, además, cuando ello no resulte posible, se pretende evitar una «petrificación» de las condiciones de trabajo pactadas en convenio y que no se demore en exceso el acuerdo renegociador mediante una limitación temporal de la ultraactividad del convenio a un año. Parece evidente que a tal finalidad y, especialmente, a la de evitar vacíos normativos responde el mandato legal de aplicación, si lo hubiere, del convenio superior que resultase de aplicación.

De cuanto antecede, con objeto de evitar el vacío normativo que se produciría con la pérdida de vigencia del convenio, el legislador, insisto, impone el convenio de ámbito superior que resulte de aplicación. Ahora bien, el problema puede darse cuando no existe una sucesión natural de un convenio de ámbito inferior por otro de ámbito superior, sino una sustitutio in integrum del convenio inferior por el convenio de ámbito superior,  que pasa a ordenar de manera independiente  las relaciones laborales de la empresa, en cuyo caso,  no existiría una contractualización del convenio cuya vigencia ha terminado, sino su total desaparición del ordenamiento jurídico por decaimiento de su vigencia y completa sustitución por el del sector.

Pues bien,  la STS de  07/09/2021,  seguida bajo núm. del recurso 1103/2018, en sintonía  con la   doctrina   emanada por el mismo Alto  Tribunal  en su Sentencia de 28 de enero de 2020, recurso 1294/2018, ha venido en clarificar esta situación. En este caso, los trabajadores alegaban  que la pérdida de vigencia del convenio colectivo provincial y el pacto de ultraactividad contenido en el convenio colectivo sectorial de ámbito superior, obligaba  a aplicar este último, argumentando que la vigencia del convenio colectivo estatal tras su finalización y durante la negociación del nuevo convenio,  tenía un plazo de un año que se superó,  sin que se firmara un nuevo convenio colectivo, debiendo cubrirse el vacío posterior con la denominada doctrina «conservacionista».

Por cuanto queda expuesto, el Tribunal Superior de Justicia en cuestión, en su peregrinaje procedimental,  confirmó  la aplicación de las condiciones previstas en el convenio provincial, conclusiones que no fueron  compartidas por el  Tribunal Supremo al desestimar las pretensiones de los trabajadores, descartando así que las condiciones laborales subsistan incorporadas al contrato de trabajo respecto al convenio provincial que deja de tener vigencia, marcando el T.S.  con tal corriente interpretativa  una manera más o menos estable a seguir, como son la limitación de la ultraactividad de los convenios colectivos y la prioridad aplicativa de los convenios colectivos de ámbito empresarial.

En resumen,    se trata de interpretar  si una vez llegado a término un convenio colectivo,  se debe aplicar la contractualización de las condiciones de trabajo o considerar vigente el convenio colectivo de ámbito superior en todos sus términos, para ello la  citada  STS de  07/09/2021,  ha dejado claro  que   las condiciones  laborales  de los trabajadores ante  un convenio colectivo cuya vigencia ha terminado y  transcurrido un año  sin que  se hubiere  firmado un nuevo pacto,  no continuarán  rigiendo en sus contratos de trabajo,  ya que  al sustituir el convenio de ámbito superior  al de empresa, quedarían reguladas  tales relaciones laborales,  pretendiendo con tal interpretación  la no  contractualización del convenio que perdió su vigencia.

 

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