Varapalo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía a la Agencia Tributaria en relación a los gastos deducibles en viviendas turísticas y casas rurales. Álvaro Graciani. Abogado - El Sol Digital
Varapalo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía a la Agencia Tributaria en relación a los gastos deducibles en viviendas turísticas y casas rurales. Álvaro Graciani. Abogado

Varapalo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía a la Agencia Tributaria en relación a los gastos deducibles en viviendas turísticas y casas rurales. Álvaro Graciani. Abogado

Una de las contrapartidas que suele tener el uso de viviendas como alojamientos turísticos es el montante al que ascienden los gastos necesarios para su utilización. A diferencia de otros tipos de arrendamientos, en un alojamiento turístico el propietario o explotador del mismo soporta todos los gastos derivados de su uso, tales como: el gasto de suministro eléctrico, agua, internet y gas, gastos de promoción y publicidad, gastos de limpieza y lavandería, etc. Y por supuesto, y muy a destacar, el gasto tributario.

El gasto tributario viene determinado en función, entre otros aspectos, del beneficio obtenido por el alojamiento turístico, y éste, por la diferencia entre ingresos y gastos.

La sorpresa a la que se enfrentan muchos propietarios de este tipo de alojamientos turísticos es que la Administración Tributaria no les permitía deducirse la totalidad de los gastos soportados en sus alojamientos turísticos. En concreto, se les negaba la posibilidad de deducir los gastos correspondientes a los días en que el alojamiento (vivienda) turístico no estuviese efectivamente arrendado. Esto quiere decir que gastos como el suministro eléctrico, el agua, la conexión a internet, la cuota de la comunidad de propietarios, el IBI, la amortización del inmueble y de los muebles o los intereses del préstamo con el que se adquiriese la vivienda, sólo son deducibles en proporción a  los días en que el alojamiento esté efectivamente arrendado.

Lo anterior suponía incrementar injustamente la carga tributaria de los propietarios que veían que tenían que tributar sobre unos beneficios ficticios, puesto que los reales eran inferiores, ya que aunque los gastos no fueran totalmente deducibles siempre fueron totalmente abonables.

Contra este criterio, la reciente Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de 28 de septiembre de 2019,  ha establecido lo siguiente: “se deben poder deducir los gastos correspondientes al inmueble no solo por el periodo de tiempo en que este haya estado arrendado y se percibieran rentas sino también aquellos correspondientes al periodo en que el inmueble no estuvo alquilado pero sí en disposición de poder arrendarse, esto es, el que estuvo ofertado en alquiler sin arrendarse o el, en muchos casos, inevitable lapso de tiempo que transcurre entre el fin de un arrendamiento y la entrada de un nuevo inquilino […]”. Como puede observarse en el párrafo transcrito de la sentencia la clave de de la deducibilidad de los gastos  pivota desde la efectiva ocupación del inmueble hacía la disposición en arrendamiento del mismo, ya sea por estar anunciado para su arrendamiento o por el tiempo que trascurre entre la salida de unos arrendatarios y la entrada de los siguientes.

La sentencia también es de aplicación a otro tipo de arrendamientos, como pueden ser el arrendamiento de un garaje, una oficina o una vivienda habitual, siguiendo los mismos criterios.

 

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